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martes, 17 de julio de 2012

SEQUÍA EN EEUU: ¿SERÁ EL TALÓN DE AQUILES DE LA BOLSA?

Cuando veo una burbuja, lo que más suscita mi curiosidad es el anticipar qué evento hará que se rompa la tendencia existente, qué derribará al gigante inmortal del cual nadie duda. Y es que el principal argumento para creer en esos ídolos de barro es: "en los últimos años ha sido así", o como lo aplican los anglosajones en los mercados financieros: "trend is your friend" (la tendencia es tu amigo).

En los mercados financieros, yo diría que hoy, la apuesta en la que confían muchos gestores (de inversiones de sus clientes) y traders (operadores que gestionan el dinero de las entidades financieras para las que trabajan) es la bolsa. Entiendo que se puede discutir largo y tendido sobre si algo está caro o barato, dado que hay muchos argumentos subjetivos en un sentido y otro. A pesar de llevar bastantes años en el sector financiero, lo que sigue llamándome la atención es la indiferencia con que el mercado recibe las nuevas noticias que van apareciendo cuando éstas no son buenas. Siempre busca algún baluarte, algún bellocino de oro que está por encima del bien y del mal, algo que justifica que la realidad que me rodea no debe ser escuchada (cuando va en contra de los intereses del sector, obviamente).

En esa línea, hemos visto durante meses que no importaba la caída de varios bancos en Europa, tampoco importaba la tensión con Irán ni que eso hiciera subir el crudo a 125 $/barril (algo dañino para la economía americana), ni la crisis económica y política en Europa con sus efectos globales, ni importa hoy demasiado la fuerte ralentización del crecimiento en China, Brasil, o India. Las continuas rebajas de expectativas de crecimiento en EEUU durante los últimos meses, ni el importante incremento de "warnings" empresariales (rebajas de las estimaciones de ventas/resultados/márgenes dadas por las propias compañías) de las últimas semanas se suman a esa ceguera voluntaria. En mi opinión, en los últimos trimestres, nada que tenga que ver con la economía ni los resultados empresariales está influyendo de forma significativa a la bolsa americana.

Entonces, ¿qué la mueve? Una vez más, como venimos observando desde el inicio de la crisis, principalmente importa el "show me the money", la expectativa de que las autoridades sigan inflando la burbuja monetaria actual, de que Bernanke siga haciéndoles ricos provocando y financiando subidones especulativos que tú y yo ya sabemos cómo terminan. En resumen, está muy claro que muchísimos profesionales basan su proyección inversora en que el dictador intervencionista seguirá ejerciendo para favorecerles. La economía, para los idiotas. ¡Así sí que me siento seguro! En el fondo, hacen algo parecido a lo de la mayoría de la población cuando les preguntas si creen que el euro se salvará, te contestan: "no lo dejarán caer", o "algo harán". Como los niños, suplimos la falta de ideas con deseos, como no se rigen bajo ninguna ley natural, cabe todo. 

Lo que ahora me pregunto es qué puede acabar con esta fe ciega en la Fed y su Sumo Pontífice, Bernanke. Los americanos lo llaman: "Do not fight the Fed" (No luches contra la Fed). Sin embargo, cuando pienso en el largo plazo, yo prefiero "do not fight reality", porque creo más en que se imponga la realidad económica que en el intervencionismo de los Bancos Centrales (de eso hay ejemplos conocidos en el mercado de divisas, por ejemplo, el yen japonés).

¿Crees que exagero sobre el papel intevencionista de la Fed? La Reserva Federal de NewYork acaba de publicar un informe con interesantes conclusiones. Por ejemplo, desde 1994, más del 80% de la rentabilidad adicional de la bolsa americana sobre los bonos del Estado (Treasuries), se ha producido en las 24 horas previas al anuncio de intervención de la Fed. Mi traducción al castellano de a pie: los traders de los grandes bancos de inversión que purulan alrededor de la Fed disfrutan de una información/rumor antes de que nos llegue al resto de mortales. Aunque, la verdad, para darse cuenta de ello no hace falta entrar en tanto detalle, basta con trabajar en los mercados. Todavía recuerdo cuando el dólar se debilitó contra el euro desde 1,2650 a 1,30 en un par de sesiones, poco antes de mitad de septiembre de 2010, y entonces se hizo oficial el Quantitative Easing 2. Para saber cómo funciona ese tinglado, que le pregunten a Goldman Sachs, que "anticipó" muy bien esa reacción del dólar.

A los mercados financieros les gustan los intervencionismos de los Bancos Centrales, independientemente de los males futuros que siembren, porque es un buen negocio/regalo para ellos en el corto plazo (y la vida son dos días). Poco importa que el regalo para el resto de mortales sean burbujas o crisis por las estampidas de flujos financieros que siembran. Por eso, desde hace varios trimestres, "bad news" equivale a "good news", porque así, en otro episodio más de desesperación de las autoridades, éstas meterán más dinero fresco en los mercados para "evitar que se acabe el mundo". Un ejercicio que se retroalimenta, como en cualquier otra adicción. Si no me crees, coge el calendario y empieza a contar, y eso que este año ya llevamos una subasta LTRO europea, y la prolongación del programa americano Operación Twist. Quien no vea esta burbuja es porque no quiere. 

Entonces, ¿qué puede acabar con el favor del dictador hacia sus compañeros de sector? Pues quizás sea la sequía. Me explico, EEUU sufre la mayor sequía desde 1988 (te recuerdo que este invierno ha sido uno de los más calurosos en medio siglo), con un 56% del país en condiciones de sequía. Eso está provocando una reducción en las perspectivas de las cosechas de grano (maíz, trigo, etc), y consecuentemente una subida de los precios de estos alimentos. Por ejemplo, el precio del maíz ha subido aproximadamente un 40% en un mes. Si la subida de precios llega a ser importante en su conjunto, ésta podría empujar al alza los indicadores de inflación, lo que podría frenar a Bernanke en su dispendio monetario que dura ya casi un lustro. Te recuerdo que la principal excusa intelectual de Bernanke para crear dinero nuevo y meterlo a dedo donde le viene en gana es el miedo a la deflación, a la caída de precios. Imagínate qué curioso, que la misma bonanza climática atípica que ha favorecido, durante este invierno, un nivel de actividad mejor de lo habitual en algunos sectores como la vivienda americana (muchos analistas, como cada año desde 2007, ya vaticinan la recuperación de dicho sector), fuera ahora la causante de que Bernanke no le diera a WallStreet su regalo periódico al que le ha acostumbrado desde hace varios años. Además, ¿recuerdas la que se armó en MENA (Norte de África y Oriente Medio) la última vez que las manipulaciones de Bernanke provocaron fuertes subidas en los precios de los alimentos? No sé, quizás sea la nueva estrategia de la CÍA para derrocar a dictadores "no amigos".

Aunque el tema que te expongo es sólo una remota posibilidad que analizo, que Bernanke retrase su Quantitative Easing 3 porque suban algunos indicadores de inflación (no la subyacente), para mí, la idea sí es clara: las burbujas y excesos siempre acaban mal, aunque normalmente no sepamos la fecha de su final, ni el catalizador que inicia la reacción en cadena.

Resulta vergonzoso y estúpido económicamente que nuestra sociedad, la española, tras cometer prolongados excesos que ahora debemos pagar (literalmente), se dedique mediáticamente a demonizar la exigencia de cuadrar nuestras cuentas y vivir con lo que tenemos/ganamos. Entre tanta demagogia y pobreza intelectual sobre lo mala que es la austeridad, y gastarte ÚNICAMENTE TODO lo que tienes/ganas/ingresas no es austeridad, te recuerdo que en 2011, el gasto público fue superior al de 2007. Es decir, de momento, nuestro sector público, de austeridad, básicamente sabe cómo se escribe.

domingo, 17 de junio de 2012

HUELE A OTRO FESTIN MONETARIO

La incertidumbre griega es la excusa perfecta para hacer más de lo único que las autoridades saben hacer para solucionar esta crisis: imprimir más billetes. Los mercados ya lo celebran.

Lo bueno es que se prepara otra gran fiesta. Lo malo es que sólo es para los mismos de siempre (el triunvirato Bancos Centrales, banca, y gobiernos) y la pagan los de siempre. Los organizadores vuelves a ser los Bancos Centrales. Sus invitados, a los que van a volver a regalar mucho, mucho, mucho dinero son las entidades financieras y los gobiernos (cuya nueva deuda será comprada por las entidades financieras). Y todo, ¿para qué?, ¿por qué? ¿Para salvar al mundo (la excusa de siempre)? NO. Para que los gobiernos puedan seguir gastando el dinero que no tienen y para que la banca no tenga que recapitalizarse como debiera, haciendo menos ricos a sus dueños y directivos y haciendo que los bonistas y depositantes asuman la responsabilidad que asumen cuando cobran esos intereses. Falta una cuestión, ¿quién paga la fiesta? Los de siempre, tú y yo, a través de la nueva deuda que emiten en nuestro nombre y que nosotros y nuestros hijos tendremos que devolver, mientras nos siguen subiendo toda clase de impuestos, tasas, y recibos regulados (agua, gas, electricidad, teléfono, transporte público, etc).

Si supieran algo de economía y tuvieran algo de moralidad sabrían que, quien puede y debe sacarnos de esta crisis es el consumidor y las empresas. Los verdaderos protagonistas de una economía de mercado sostenible porque son los más eficientes gestionando el dinero, y sus legítimos dueños. Estos a quien esquilman de forma recurrente.

El viernes, Merkel dijo que los inversores no confían en la eurozona. Se quedó muy corta. Ni los inversores, ni los ciudadanos. ¿Cómo podemos confiar en gente que acuerda algo y, en seguida, no lo cumple y/o no exige que otros lo cumplan? La sensación que se transmite es que no hay criterio, no hay firmeza, no hay sinceridad, no hay seriedad, y no hay responsabilidad. Por ejemplo, el 90% de 89 entidades pasaron el "super exigente" stress test europeo. Hoy no estamos, ni de lejos en esos supuestos tan exigentes e improbables que se contemplaban, y aún así, diversos bancos han caído y/o han necesitado capital. ¿Quién responde por ello, por habernos vendido semejante irrealidad/mentira? Como siempre, nadie. Entonces, ¿por qué creernos lo próximo que nos digan? Si los ciudadanos no vemos ninguna consecuencia en sus actos, todo lo contrario que en los nuestros, ¿cómo podemos llamarle a esto democracia cuando vemos como varias castas, sin ningún pudor ni vergüenza, viven al margen de las normas que sí nos someten al resto?

El jueves, Francisco González, Presidente de BBVA, declaró que saldríamos de la crisis si le dieran al BCE poder político para que preste de forma ilimitada al Fondo de Estabilidad Permanente y que éste compre deuda de los Estados. Vaticinó que, al día siguiente, los mercados subirían un 30% ó 40%. ¡Tonto de mí! Y yo que creía que estábamos en una economía de mercado, donde los beneficios empresariales y no el dinero público metido a dedo debía mover las bolsas. Al margen del porcentaje, yo le diría varias cosas a este señor. Primera, ¿se olvida usted que el BCE ya les inyectó dinero de forma "ilimitada" a finales de febrero de 2012 y a finales de diciembre de 2011? Por lo visto no fue suficiente ¿existe dinero suficiente para ustedes? Segundo, ¿cada cuánto se supone que deben prestarles barato el dinero DE TODOS a su gremio y a los gobernantes a quienes los mercados, libremente, no quieren refinanciar? Tercero, ¿cree usted que vivimos en la economía del Monopoly, donde el dinero es infinito y se puede dar a dedo? En el mundo real, prestar ilimitadamente te aproxima a arriesgar ilimitadamente. Cuarto, ¿tan poco cree en la economía de mercado que propone esa planificación centralizada que tan malos resultados ha dado históricamente a la humanidad ... o es sólo cuando les toca ajustarse a la realidad a ustedes y a los gobiernos? (recuerda lo de privatizar beneficios y nacionalizar pérdidas).

Lo que está muy claro es lo poco que les gusta la democracia económica (el mercado) a las castas dominantes. Los banqueros mundiales prefieren unos pocos poderosos a los que apoyar en campaña, subvencionar, prestar, etc. (no he dicho "comprar", aunque lo hayas pensado) ¡Cuanto les gusta esta oligarquía en la que las consecuencias de sus errores, a diferencia de las de los ciudadanos de a pie y las pymes, se financian con el dinero de todos los ciudadanos! Es tan vergonzosa la situación que hasta pueden reclamar públicamente más dinero sin que nada chirríe.

En EEUU, aplican una política monetaria relativamente similar a la europea: la del dinero fácil para aquellos cercanos a la Fed (gobierno y banca). Sin embargo, allí Bernanke cree en lo que hace, aunque a mí me parezca una irresponsabilidad (por los riesgos gigantescos que asume de inflación y burbujas), un acto de soberbia (al manipular los mercados como si él fuera más eficiente decidiendo qué necesitan millones de ciudadanos que ellos mismos), y la más absoluta injusticia social (utilizando dinero público como dinero fácil para los de su entorno). El 21 de noviembre de 2002, Bernanke dio una conferencia en la que explicaba cómo actuar en caso de riesgo de deflación. Lo que allí definió es lo que hoy conocemos como Quantitative Easing1, QE2, y QE 2.5 (conocido como operación Twist). El QE3, que te auguro veremos dentro de poco, seguramente se parecerá a una de las medidas del QE1, comprar bonos de Agencia (Freddie Mac, Fannie Mae, Ginnie Mae) y/o paquetes de hipotecas/préstamos que éstas tengan.

Hoy, tras varios años de crisis y medidas anti-crisis, veo claro cómo la sociedad ha ido deshojando la margarita. Cada vez, mi ingenuo optimismo de que elegiremos el camino sostenible aunque sea cuesta arriba, se va disipando. Al igual que en burbujas anteriores, la sociedad se niega a parar esta burbuja monetaria que estamos creando porque teme los efectos de su explosión. Pero eso no soluciona el problema, lo agrava como precio por aplazarlo un poco más. En algún momento, reventará esta burbuja monetaria, y entonces no habrá dinero suficiente para inflar otra que suavice los dañinos efectos de la que explota. Esta vez no habrá dinero suficiente porque cada burbuja que se crea debe ser mayor que la anterior para tener efectos importantes, y ésta se está sembrando en torno a los gobiernos y el sistema financiero, los dos mayores pilares del riesgo sistémico. Nuestros errores pasados nos trajeron hasta esta crisis. Los presentes la agravan. En Occidente, el desorden social y la necesidad de quitas es el camino que estamos eligiendo para el futuro. No son los recortes sociales la semilla sino que éstos, absolutamente necesarios y apenas aplicados, combinados con la injusticia de beneficiar a algunos a dedo, es lo que garantizará el descontento social y la negación de nuestra obligación de pagar las deudas que los gobernantes de hoy están contrayendo en nuestro nombre.

En los libros de historia se verá muy claro, y los jóvenes se preguntarán: ¿por qué nadie hizo nada? La respuesta siempre es la misma: porque nadie quiere ser el malo que para la música, prefieren ser los salvadores que invitan a otra ronda (con nuestro dinero).

domingo, 4 de marzo de 2012

EL IMPUESTO DE LA INFLACIÓN

Resulta imposible entender las políticas aplicadas por los Bancos Centrales en la crisis sin conocer el papel que éstos le otorgan a la inflación. La inflación es el aumento de los precios y la deflación lo contrario, la caída de los precios. En circunstancias normales, la economía convive con una cierta inflación. Esta se produce porque la demanda de bienes y servicios aumenta y la oferta (de los productores) necesita tiempo para aumentar su producción y hacer frente a dicho incremento de la demanda. La deflación sería la inversa, cuando sobra capacidad productiva para satisfacer la demanda existente, entonces, los precios bajan.

La primera cuestión relacionada con la inflación es cómo medirla, es decir, qué bienes y servicios incluyo y con qué peso para hacer la media del crecimiento/decrecimiento de los precios. Habitualmente hablamos del IPC (Índice de Precios al Consumo), aunque existen muchos otros indicadores. Los servicios oficiales de estadística realizan una “teórica cesta de la compra”, es decir, deciden qué bienes y servicios se incluyen en el índice.

Por ejemplo, el IPC americano indica una subida anual de precios próxima al 3%, sin embargo, según la forma de cálculo subiría mucho más. El American Institute for Economic Research realiza ese cálculo quitando algunos elementos que no suelen cambiar de precio y que distorsionan el índice, por ejemplo, la cuota de la hipoteca, que se mantiene constante. El resultado es una subida del 8%, donde elementos como el combustible y los costes de transporte han subido del orden del 20%. En la reciente comparecencia de Bernanke ante el Comité Financiero del Senado, el Senador presidenciable Ron Paul acusaba a aquél de mentir cuando minimiza la inflación. La inflación es un tema importante para valorar las políticas de la Fed porque éstas afectan al nivel de los precios.

La profundidad y duración de la crisis ha hecho que el consumo caiga y se tienda a la deflación. Un ejemplo claro son los sueldos. Al haber un exceso de capacidad productiva mundial, las empresas han reducido sus recursos productivos, entre otros, el personal. Esto ha hecho aumentar el paro notablemente. En consecuencia, hoy las empresas pueden contratar más barato y/o mantener los sueldos actuales sin aumentos.

A los dirigentes de los Bancos Centrales Occidentales les da pánico la deflación, porque Japón entró en crisis hace dos décadas y no ha conseguido terminar con ese permanente ajuste de precios a la baja. Personalmente, creo que confunden causa con efecto. La deflación no es el problema sino el síntoma, el efecto del problema existente, de la misma forma que la fiebre es un indicador de enfermedad y no su causa. Tengan razón o no los Bancos Centrales en su miedo a la deflación con Japón como referencia, lo que es evidente es que están haciendo lo mismo que hizo el Banco de Japón. Están inundando la economía de liquidez, no porque a ésta le falte sino porque intentan solucionar el problema de solvencia de la banca con un exceso de liquidez, creando bancos "zombies".

También están cometiendo otra irregularidad, están creando billetes para financiar a sus gobiernos porque los mercados, que son quienes suelen, pueden y deben financiarlos, no están dispuestos a seguir financiando a unos gobernantes irresponsables de sus cuentas, y que llevan muchos años haciendo promesas que nunca cumplen. El tiempo dirá, y quizás tú recordarás este artículo, si los Bancos Centrales son capaces de subir los tipos y dejar de regalar dinero a bancos y gobiernos, si esas medidas temporales (que duran ya 3 años) realmente lo son, si el sistema financiero es capaz de curarse de su actual adicción al dinero fácil sin quebrar en el proceso. Como ya sabes, yo no creo que nunca hubiera una estrategia analizada de salida de esta extrema situación, sólo una entrada en una huida hacia delante que terminará cuando el sistema financiero global sufra algún tipo de colapso.

Como he comentado en otros artículos, yo no creo que el problema sea la inflación (subida de los precios) ni la deflación (caída de éstos), sino la magnitud del movimiento. Las expectativas de cambios importantes en los precios distorsionan el comportamiento racional de los consumidores y las empresas por la incertidumbre que generan. Estos aceleran o retrasan sus operaciones, no por necesidad real sino para evitar pagar/recibir más/menos en un futuro.

Cuando la inflación americana se acercó a 0, Bernanke intentó crear inflación imprimiendo billetes, aumentando la masa monetaria. Bajo el programa Quantitative Easing 2 metió $600.000M en los mercados financieros. Como era previsible, eso hizo subir las bolsas, los bonos corporativos, las materias primas, e hizo depreciar el dólar. La inflación subió, pero no porque mejorara la actividad de forma sostenible, ni porque se acelerara la creación de empleo sino porque se produjo una subida, sostenida a día de hoy, de algunas materias primas como los alimentos. La Fed quiso manipular los mercados financieros jugando a ser quien pusiera los precios de los activos. Decidió sustituir a la economía, que está formada por las libres decisiones de millones de ciudadanos y que produjo una caída en los precios por la debilidad económica de la crisis, por su criterio.

En consecuencia, a la banca, además de prestarle muchísimo y barato, les regaló la subida de los mercados, y a los que perdieron sus sueldos, encima les ha castigado con una subida en el precio de los alimentos del 24%, según el índice de alimentos de la Food and Agriculture Organization de Naciones Unidas (ver gráfico). Por si fuera poca la injusticia de dichas medidas, estas políticas generan además grandes movimientos especulativos en los mercados, lo que supone una dosis importante de riesgo sistémico.

En resumen, la inflación reduce el poder adquisitivo de los ciudadanos y de las empresas. Los Bancos Centrales intentan crearla para que valga menos el exceso de deuda de los bancos y de los gobiernos. Eso es una mera transferencia de riqueza, un impuesto a todos para esos dos colectivos, que se añade a los impuestos de los gobiernos.

martes, 29 de noviembre de 2011

RUMORES SON AMORES ...

Permíteme que hoy sea algo cínico en mis explicaciones. Los que trabajamos actualmente en los mercados financieros vivimos entre rumores diarios sobre cosas maravillosas que podrían pasar muy pronto y que debemos celebrar "ahora mismo" en los precios de todo lo cotizado. Son el gran argumento para la esperanza, o quizás sean simplemente la herramienta que algunos (yo me imagino quienes) utilizan para intentar que el resto de la manada les siga, pues si no, no rentabilizarían sus operaciones. El último rumor de moda (ya desmentido pero no por eso no celebrado): el FMI podría prestar €600B a Italia. Aunque así fuera, habría que ver cuan bueno, malo, o indiferente es eso, obviamente tras conocer todos los detalles. Pero a los operadores de corto plazo (especuladores) todo eso no les importa, sólo se preguntan si otros borregos como ellos se creerán que el mercado puede seguirles, es decir, ¿y si el resto se lo cree como algo bueno y yo me quedo fuera?

Otro rumor que hoy también tiene premio es que la Fed, como si de una sevillana se tratara, podría ir a por la tercera, el QE3 (Quantitative Easing3). Este sí me lo creo pues lleva meses tomando forma. A estas alturas no nos vamos a extrañar, pues si algo tengo claro es que esta recuperación no es sostenible sino sostenida. Otra dosis adicional de ayuda "temporal" en la que la Fed quiere salvar a la economía "de sí misma", de sus autoajustes malintencionados. Lo de temporal es porque, como cualquier droga, su efecto dura poco y entonces la economía necesita una nueva dosis para salvarse de la catástrofe. Esto, en términos clínicos se llama "síndrome de abstinencia". Ahora, se trataría de volver a comprar paquetes de hipotecas (Mortgage Backed Securities, o MBS), como en el QE1, pero esta vez "sólo" $545B (en QE1 fueron $850B). Otro regalo por el bien común. Si tienes suerte, quizás te compren tus MBS. ¿Cómo, que no tienes? Yo tampoco. ¿Quién puede ser el afortunado a quien se los compren? Serán directamente los de siempre, o indirectamente a través del cajón desastre oficial americano del sector hipotecario, Freddie Mac y Fannie Mae, las grandes agencias hoy gubernamentales a las que la banca lleva años colocando su porquería hipotecaria.

Probablemente, este regalo será para los tenedores de deuda de Freddie Mac y Fannie Mae, cuyo tamaño supera los $5.5 trillones, casi un tercio del PIB de EEUU. Además de muchas entidades financieras, fondos de inversión, y de pensiones, muchos gobiernos son propietarios de esa deuda. Entre ellos, destacan los gobiernos chino y japonés. Se sabe que éstos están preocupados, nerviosos por sus inversiones, pues las dos agencias necesitan inyecciones de capital periódicas del gobierno para ir digiriendo las pérdidas de sus carteras de créditos hipotecarios. 

Mientras, en el planeta Tierra, a Bélgica le rebajan el rating, Morgan Stanley vuelve a rebajar sus perspectivas de crecimiento global para 2012, UBS, Citi, y la OCDE hacen lo mismo, Moody's advierte del riesgo de defualt (impago) masivo en deuda soberana, varias entidades japonesas liquidan sus inversiones en euros, el Ministerio de Asuntos Exteriores Británico (según un diario de allí) insta a sus embajadas a preparar planes de ayuda a sus expatriados en caso de ruptura del euro y desórdenes sociales, la financiera británica ICAP prepara sus plataformas electrónicas para una "potencial" vuelta a cotizar del Drachma griego contra el dólar y el euro. La americana S&P podría bajar próximamente a negativa la perspectiva de la deuda francesa, y la francesa Fitch le da a EEUU unos meses para presentar un plan verosímil de reducción de su deuda o sino, hará lo mismo con el rating americano.

Suerte tenemos los europeos de contar con un Banco Central que no tiene problemas para manipular los mercados de bonos (no somos los únicos sino que es algo generalizado globalmente, y aceptado como positivo y hasta solidario). También debemos celebrar que haya unos traders entusiastas, mayoritariamente americanos, que durante algunos minutos, días, o incluso semanas, hagan sus apuestas de casino en la dirección que nos sugiere una mejora económica, más confianza, o sea, al alza. Esperemos que estos lobos con piel de Rey Mago no cambien de bando antes de año nuevo, así quizás los bancos de inversión podrán maquillar un poquito el ejercicio y sus bonus serán algo mejor.

domingo, 27 de noviembre de 2011

¿POR QUÉ ES MALO QUE EL BCE Y LA FED COMPREN DEUDA SOBERANA?

La gente no entiende por qué unos pocos en este planeta pensamos que los Bancos Centrales (BC) no deben comprar deuda soberana. Es porque pensamos que es pan hoy y hambre, mucha hambre, para mañana. La distorsión premeditada que consigues ahora se vuelve en tu contra más adelante. De hecho, hoy estamos en una situación económica tan crítica, en buena parte, precisamente por haber intentado parchear temporalmente nuestros problemas con medidas extremas y/o no convencionales. 

Previamente es importante que entiendas una cosa: en economía, a menudo, más importante que lo que pasa es cómo pasa. La velocidad a la que se produce un cambio puede afectar más que el propio cambio, pues el ser humano tiene una gran capacidad de adaptación, pero necesita tiempo. Si el cambio es muy rápido, surgen problemas. Por ejemplo, si el freno económico es muy rápido, de repente sobra mucha capacidad y las empresas reducen capacidad muy rápido (y despiden a mucha gente), si es lento, pueden buscar alternativas (aguantar, reducir jornadas, crear otros negocios, jubilar más, etc). Igualmente, si la economía crece muy rápido, hay tensiones de precios y éstos suben rápido, es decir, sube la inflación, el coste de la vida. 

Algunos riesgos/problemas que siembran los BC al comprar deuda son:

  1. Riesgo de crédito (de impago). Normalmente, los gobiernos emiten deuda para financiarse y los mercados se la compran como inversión. Si hoy no quieren su deuda no es porque no haya dinero o deseo inversor sino porque su irresponsable comportamiento en el manejo de sus cuentas (ingresos y gastos) supone un gran riesgo, que no se compensa pagando un interés bajo. El mercado, aunque no sea perfecto y a veces se equivoque, es un indicador más eficiente que cualquier institución, que está sujeta a otros intereses. Un ejemplo claro es Grecia. El mercado se temió su insolvencia y acertó. El BCE quebrantó sus principios al comprar la peligrosa deuda helena, y ahora la quita le supone su quiebra. Para evitar las consecuencias de sus actos, intentan saltarse todas las normas mercantiles para que la quita se la apliquen sólo a otros. 
  2. República Bananera. La teórica independencia de los BC es algo instaurado institucionalmente para evitar que el comportamiento irresponsable de los gobiernos nos lleve al desastre. Hoy quieren que el BCE compre deuda para permitirles a los gobiernos seguir con su insostenible comportamiento, eso sí, como siempre, con promesas de rectificación futuras, siempre futuras. Los gobiernos deben convencer a los mercados, pero éstos ya no les creen y exigen hechos, no más promesas. Presionar a tu BC para que compre tu deuda es propio de las repúblicas bananeras, de sistemas no democráticos, pues supone arriesgar el futuro económico de los ciudadanos para ocultar su irresponsable gestión. Además, incentiva a seguir gobernando irresponsablemente. 
  3. Inflación. Los BC crean el dinero necesario para el correcto flujo de actividad en la economía. Crear poco dinero generaría tensiones y frenaría la inercia del crecimiento existente. Crear demasiado dinero (y hoy ya sobra más de $1T) siembra inflación, cosecha que no se recoge al momento sino que se muestra más tarde. La inflación equivale a un impuesto, pues reduce tu poder adquisitivo. No me cansaré de repetirlo: en el sistema sobra dinero, no falta. Otra cuestión es por qué ese dinero no quieren prestárselo a los gobernantes. Pero esa cuestión a nadie le importa, sólo quieren seguir inundando el sistema de más liquidez. Un dato: la Fed tiene un balance de aproximadamente $2.6T, de los cuales $1T es dinero en circulación y, en la crisis ha creado otro $1.6T para sus compras de activos ($800B en paquetes de hipotecas de la banca, $600B en bonos del Estado, y $200B en otros). 
  4. Fijación de precios. El presidenciable americano Ron Paul describió muy bien en su artículo del Wall Street Journal del 20 de octubre la responsabilidad de la Fed en la creación de burbujas, que destruyen mucha riqueza cuando finalmente revientan. Las políticas extremas de tipos de interés crean burbujas. Por ejemplo, tipos muy bajos hacen parecer temporalmente rentables casi cualquier proyecto que no lo es cuando aquellos suben, y entonces llegan las pérdidas, los despidos, la desconfianza, la crisis, y vuelve la necesidad de más medidas extremas para paliar los nocivos frutos de lo sembrado. Otro ejemplo: tipos extremadamente bajos obligan a los fondos de pensiones a asumir más riesgo de lo recomendable ante la imposibilidad de obtener suficiente rentabilidad para cumplir sus compromisos de pensiones. 
  5. Primero, distorsiona los precios de los activos (bonos soberanos, bolsa, materias primas, etc) por la entrada artificial de dinero. Posteriormente, genera turbulencias por la salida de dinero cuando el mercado se normaliza. El éxito inicial por conseguir manipular el precio del activo deseado se ve superado por las turbulencias que se generan después. Como dije al principio, estos movimientos violentos de capitales crean crisis, hunden empresas, gobiernos, y economías, pero eso se obvia porque sólo se valora el corto plazo. Hoy vemos salidas desordenadas de dinero de los bonos soberanos europeos. Algunos venden por motivos económicos, pero muchos otros están deshaciendo las posiciones especulativas creadas al amparo de la financiación y el apoyo de la Fed y su programa de Quantitative Easing. La estampida especulativa de entadas de dinero generadas por las políticas "salvadoras" de Bernanke ahora corre en la dirección opuesta, y todavía no aprendemos la lección y volvemos a reclamar más intervencionismo con dinero fácil. Quizás nunca aprendamos.

jueves, 24 de noviembre de 2011

¡GRACIAS TRICHET Y BERNANKE!

A ellos les puedes agradecer la que está cayendo en los mercados financieros. Los Bancos Centrales, con sus políticas “no convencionales” manipularon el mercado de bonos soberanos (deuda pública), de bolsa, de divisas, de materias primas, etc. Todo por el bien común. Con sus políticas de dictadores misericordiosos se están otorgando el poder de manipular las libres decisiones de los hombres (el mercado) bajo una aureola de salvadores del mundo que deben protegernos de nosotros mismos.

Se me gasta la tinta de escribir sobre los riesgos de fabricar rallies bursátiles, de comprar bonos soberanos, de inyectar liquidez aunque sobre. Ahora, se está rompiendo el carry trade, llevándose por delante lo que le pongan.
¿Qué es el carry trade?
¿Recuerdas  que la Fed se puso a comprar los bonos de su gobierno en el programa Quantitative Easing 2 y lleva tiempo “prometiendo tipos de interés bajísimos”? Los bancos de inversión y fondos de alto riesgo vieron ahí un filón. El carry trade consistía en endeudarse en dólares (muy barato y en cantidades gigantescas gracias a la Fed), vender esos dólares y comprar euros (de ahí la apreciación del euro del 1.265 al 1.48), y luego invertir en bonos soberanos que dieran buena rentabilidad, por ejemplo de Italia, cuya economía es grande y se suponía que nunca llegaría a esta situación límite. Ahora nadie quiere la deuda italiana por miedo a que impague y cae de precio. Esta caída hizo quebrar hace un mes a la entidad americana MF Global. Hoy, esos inversores a crédito, corren a deshacer posiciones vendiendo bonos italianos y españoles, vendiendo esos euros y recomprando dólares, y devolviendo el crédito en EEUU. La burbuja especulativa made in Bernanke y Trichet está reventando.

¿Acaso no te gusta la situación actual? A mí tampoco, y la llevo advirtiendo desde hace más de un año. Yo no quise participar en la disparatada fiesta de una recuperación económica que nunca fue sostenible (pues le falta tiempo y ajustes), sino sostenida artificialmente. Una bacanal donde la gran manada de ñúes celebraba hasta las malas noticias porque así los Bancos Centrales tendrían que aumentar la magnitud de sus disparates inyectando más dinero. Ahora, se ha acabado la fiesta, y ya aparecen los de siempre reclamando más (dinero púbilco, ayudas, manipulación de activos cotizados, etc). Muchas voces en los Banco Centrales ya hablan de más Quantitative Easing, la maravillosa droga monetaria que nos darán para seguir sin afrontar nuestros problemas (de solvencia), para que parezca que todo va mejor de lo que realmente va, hasta que reviente todo el sistema financiero. Luego dirán que fueron los especuladores, lo que no dirán es que ellos los han estimulado, financiado, y hasta orientado en sus arriesgadas apuestas. Para los gobiernos nunca es buen momento para apretarse el cinturón, y para la banca nunca hay ayuda suficiente.

Probablmente, en breve veamos al BCE y a la Fed volver a pecar prometiendo que esta es la última dosis para sus irresponsables amigos adictos al dinero fácil, barato e ilimitado. Mientras, el resto de mortales, a rezar para que la nueva oleada de amiguismo e irresponsabilidad no nos empobrezca a través de la inflación y/o las turbulencias financieras que aquellos siembran.

lunes, 5 de septiembre de 2011

LAS DROGAS MONETARIAS Y SUS EFECTOS (2ª Parte)

6 Genera adicción en la economía y los mercados, que se acostumbran a vivir con subvenciones/estímulos y se resienten cuando éstas se acaban. Acto seguido, reclaman más drogas/estímulos/regalos y los dirigentes no se atreven a negárselas porque conllevaría debilitar la economía en el corto plazo (la inversa de lo que generó al inicio). Lo vimos a mitad del año pasado tras el QE1 y ahora tras el QE2. 

7 Distorsiona la economía. Los bancos centrales pretenden simular artificialmente los efectos de cuando la economía va bien para generar confianza. Por ejemplo, cuando el consumidor tiene dinero y confianza consume mucho y eso genera una presión al alza en los precios, o sea, inflación. La FED pretende fabricar inflación induciendo subidas especulativas en los precios de las materias primas que los fabricantes sufrirán e intentarán traspasar a los consumidores. También, pretende subir las acciones, como harían los inversores si tuvieran dinero y confianza económica. El BCE compra bonos del estado como podrían hacer libremente los inversores si confiaran en los gobernantes que han de pagarles. O sea, en vez de centrarse en exigir a sus gobernantes medidas positivas para la economía y la confianza de los ciudadanos prefieren dedicar tiempo y dinero a aparentar lo que no hay, a maquillar la realidad económica sustituyendo al consumidor, al inversor en los bonos del estado, o a quien haga falta.

Por si fuera poco lo expuesto, considero que el QE2 fue un absoluto fracaso porque no consiguió algunos objetivos y otros han durado poco más de lo que ha durado el programa. El principal objetivo era bajar el tipo de interés de los bonos del estado. Estos subieron durante casi todo el programa y han bajado realmente cuando éste se ha acabado, que es cuando los inversores han comprado los bonos como refugio ante la recaída económica y bursátil. Las bolsas avanzaron casi un 30% con el QE2, y pocas semanas después del programa, han reculado entre la mitad y dos tercios de dicho movimiento especulativo. Varias materias primas también han perdido buena parte de lo ganado. No es el caso del oro y la plata, que siguen altos porque aglutinan a muchos disidentes ideológicos de la política de la FED. Debilitar el dólar es el único objetivo logrado y claramente mantenido en la actualidad.

En resumen, las autoridades pretenden arreglar una crisis de exceso de deuda generando más deuda, una crisis de confianza, manipulando y negando la dura realidad para que parezca bonita, lo que genera desconfianza. Sus políticas pretenden minimizar los efectos de una burbuja que ha reventado no adaptándose a la realidad sino inflando otra, una burbuja monetaria global. No han aprendido nada de la crisis de Japón. Tampoco de la crisis tecnológica de hace una década. Entonces, se bajaron mucho los tipos de interés para favorecer a las empresas excesivamente endeudadas, pero se creó involuntariamente una burbuja en el crédito y en un sector muy sensible a los bajos tipos de interés, el inmobiliario.

sábado, 3 de septiembre de 2011

LAS DROGAS MONETARIAS Y SUS EFECTOS (1ª Parte)

Hace pocos días, en el foro financiero anual conocido como Jackson’s Hole, Bernanke alimentó la esperanza del mercado de otro plan de Quantitative Easing, tal y como hijo hace un año. Dijo que la FED tenía todavía más herramientas para estimular la economía pero no dijo cuáles, dejando los detalles para la próxima reunión de la FED el 21 de septiembre. Me recordó al candidato socialista a la presidencia española, Rubalcaba, cuando dijo recientemente que él tenía la solución contra la crisis. Algo absolutamente estúpido viniendo de alguien que lleva tiempo en el gobierno. El mercado celebró ese numerito de Bernanke de vendedor ambulante ofreciendo el elixir de la eterna juventud.

Durante meses he criticado esa herramienta monetaria bananera que se llama Quantitative Easing (QE) que básicamente consiste en crear billetitos, como si del Monopoly se tratara, para manipular los precios de los activos porque no les gusta los precios que millones de compradores y vendedores han acordado. Mientras éstos invierten un dinero del cual son responsables, los bancos centrales juegan con dinero de todos, o sea, de nadie. Los principales efectos/riesgos que le atribuyo al QE son:

1 Deprecia el dólar. Creo que se sobrevalora el efecto positivo en el PIB de debilitar la divisa pues, si bien es cierto que favorece el incremento de ventas vía exportación, también encarece la fabricación en el extranjero y, porque genera incrementos en las materias primas cotizadas, incrementa los costes de compras. Además, el encarecimiento del crudo (energía y gasolina), supone un lastre para las empresas y los consumidores americanos, y para las exportaciones netas que recoge el PIB. Por otro lado, los ciudadanos pierden poder adquisitivo a nivel internacional. Jugar a depreciar el dólar podría llevar al colapso del sistema financiero mundial si los inversores internacionales que hoy financian al gobierno americano se hartaran de que éste les haga perder dinero.

2 Manipular los mercados siempre es peligroso porque crea distorsiones en la asignación de activos que, cuando se normalizan, suelen hacerlo de forma violenta (todos a la vez) y eso produce daños económicos y crisis internacionales.

3 Manipular los mercados al alza es socialmente injusto porque, en el corto plazo, básicamente favorece al 10% de americanos que poseen el 80% de las acciones cotizadas. Bernanke dice que eso se traducirá en más consumo, se crearán más empresas y, por extensión, más empleo. En ese sentido, se me ocurre que podría darnos ese dinero a mí, a mis hermanos, y a mis amigos, y seguro que haremos cosas con él que generarán actividad económica. Ojo con los alzamientos populares mundiales y con las políticas sectarias.

4 Genera Inflación para todos los ciudadanos, aunque a los ricos les compensa sobradamente con el alza de los mercados. La alta inflación generada en los alimentos favorece la inestabilidad social en los países más pobres. 

5 Genera burbujas. Nada hay tan peligroso como que las autoridades garanticen con palabras y dinero la rentabilidad a los inversores, porque se generan grandes flujos de capitales hacia ese maná prometido y cuando, por el motivo que sea, se acaba la promesa, hay muchas quiebras. Lo hemos vivido recientemente con las subvenciones del gobierno español a las energías renovables. En mi opinión, lo que hoy sostiene las bolsas no son las perspectivas económicas sino la idea de que Bernanke las hará subir, que él garantizará las ganancias como hizo hace un año con el QE2. Una aterradora barbaridad.

(Continuará)

jueves, 1 de septiembre de 2011

LA NOCIVA COMPLACENCIA DE LOS ÑÚES

Cuando era pequeño escuché que el hombre era un animal racional, y me lo creí. Hoy, bastantes años más tarde y tras unos cuantos trabajando en los mercados financieros, reafirmo lo de animal, pero lo de racional es un mérito que cada uno individualmente debe demostrar, no me atrevo a generalizarlo.

Durante meses hemos visto como muchos datos económicos se debilitaban de forma continuada. Actualmente, muchos de ellos están en niveles casi mínimos desde que empezó la recuperación, es decir, a niveles de la primera mitad de 2009. La volatilidad y agresividad de las caídas vistas en los mercados en agosto son el simple reflejo del actuar habitual de la manada. Durante meses, la manada ha ignorado esos datos claros y públicos provinientes de la economía real porque preferían confiar en la ilusión especulativa creada por las políticas irresponsables de los bancos centrales. En agosto, como dicen los americanos, todos (los operadores profesionales de corto plazo) quisieron salir a la vez por la misma puerta, provocando grandes caídas. En septiembre, veremos si los clientes particulares también despiertan de Matrix y se apuntan al carro, a la vista de los datos económicos y noticias políticas que van surgiendo.

Yo no creo que las estadísticas pasadas sean un irrefutable anticipo del futuro pero sí que son una referencia útil sobre un escenario más probable que otros. A continuación te detallo algunos datos que considero relevantes de la economía global:

El dato de actividad en agosto publicado por la Fed de Philadelphia (uno de mis datos macroeconómicos preferidos) muestra un deterioro hasta -30. Por debajo de 0 refleja contracción de la actividad mes a mes. Cuando ha estado por debajo de -20 le ha seguido una recesión económica.

La Confianza del Consumidor de la Universidad de Michigan ha caído hasta los mínimos de 2009. Para ver un nivel similar te has de remontar hasta principios de los 80.

El PIB americano de los últimos cuatro trimestres ha avanzado un 1,5%. Desde 1948, cuando el PIB de los últimos cuatro trimestres ha sido inferior al 2%, le ha seguido una recesión.

En Europa y en países como Brasil, China, Taiwán, Korea del Sur o Australia, diversos datos de actividad mes a mes muestran un nivel plano o negativo. Ayer, por primera vez desde mitad de 2009, el Banco de Brasil bajó los tipos de interés. El PIB de Canadá del segundo trimestre ha sido negativo, esto no ocurría desde mitad de 2009.

Evidentemente, hay datos económicos que todavía aguantan razonablemente bien, pero es que lo normal es que la mayoría sean positivos y puntualmente haya alguno negativo. Lo que es significativo es que coincidan en el tiempo tantos datos debilitándose y con magnitudes importantes. Además, este proceso de ralentización económica comenzó hace ya varios meses y se ha ido acelerando en las últimas semanas, a medida que se iba acabando el efecto del "chute" del Quantitative Easing 2. 

Uno de los problemas habituales del análisis evolutivo de cualquier realidad es que los grandes cambios se detectan en seguida y, acto seguido, se valoran, mientras que los cambios pequeños pero constantes pasan a menudo desapercibidos. Me explico, hace un año se decidió salvar a Grecia. En aquel momento era algo llamativo, desastroso, y peligroso para la economía europea y para el euro. Hoy Europa está mucho peor. Se ha demostrado que ese rescate no fue suficiente (fue absurdo, en mi opinión). De hecho, hace falta más rescate para Grecia, por el camino han caído Portugal e Irlanda, y vemos como algo normal que el BCE esté estos días comprando la deuda soberana española e italiana porque el mercado ya no la quiere. Hoy, varios índices bursátiles europeos como el Ibex o el Dax están casi como hace un año, y el euro se ha fortalecido desde 1,20, entonces, a 1,43, hoy.

Los gran manada que forma los mercados financieros tiene la obsesión de creerse cualquier irrealidad que le vendan siempre que ésta sea bonita. El problema es que, al final, cuando la distancia con la realidad es demasiado vistosa, se produce una estampida porque toda la manada y los flujos de capitales que ésta mueve cambian abruptamente de dirección y se dirigen rápidamente a otros mercados, activos, etc, o sea, lo del mes de agosto.

miércoles, 24 de agosto de 2011

EL DELIRIO IDEOLÓGICO DE BERNANKE

El presidente de la Reserva Federal (FED), Ben Bernanke, hablará este viernes en la conferencia económica anual conocida como Jackson Hole. En este evento fue, hace un año, donde anunció el programa Quantitative Easing 2. Hoy, el mercado espera algo parecido tras la actual ralentización económica global.

Durante meses he criticado las medidas no convencionales de la FED así como algunos riesgos y consecuencias de dicha política. Pero, ¿cuál es fin de Bernanke que le lleva a utilizar esos medios no convencionales y contrarios a la economía de mercado? El cree que puede imponer a la economía el “círculo virtuoso”, que explicaba en un artículo el 4 de noviembre de 2010 en el Washington Post.

El círculo virtuoso significa que si las cosas van bien, aumenta la probabilidad de que vayan mejor. Si hay confianza económica hay más consumo, que generará más beneficios empresariales. Esto favorecerá más inversión, más contratación, más sueldos, etc y vuelta a empezar. Yo coincido con Bernanke en este análisis pero discrepo en la forma de conseguirlo. Para él, el hábito hace al monje. Cree que si manipula al alza los precios de los activos para que coticen como si las cosas fueran mucho mejor de lo que realmente van hoy, automáticamente se generará una confianza que hará que todo vaya mejor. Yo creo que eso genera burbujas, que hacen más mal que bien. Coincido con él en la necesidad de crear optimismo pero partiendo del realismo y no de una ficción inventada, de un espejismo monetario similar al efecto de una droga. El drogadicto disfruta el efímero momento pero choca con la realidad poco después. Acto seguido, este vuelve a necesitar otra dosis para negar la evidencia que le rodea, o sea, más Quantitative Easing.

Metafóricamente, Bernanke dice lo siguiente: hace pocos meses, Telefónica cotizaba a €18. Hoy, con el deterioro económico global cotiza a €14. Bernanke cree que si ZP promulgara una ley que prohibiera vender o comprar acciones de Telefónica a menos de €30 la crisis se acabaría. Yo creo que lo importante no es el número, los €30, éste sólo es el efecto, no la causa. La confianza existente es lo que produce el número y no a la inversa. 

El puente que separa la utopía de Bernanke con la realidad es el mismo que separa al comunismo del cristianismo: la libertad individual, el libre albedrío. La libertad de elección es un medio imprescindible para conseguir esos fines. El mercado es la democracia económica donde millones de compradores y vendedores deciden precios y cantidades según sus perspectivas, necesidades, liquidez, información, etc. Bernanke ha impuesto la ley marcial en los mercados financieros, el autoritarismo y la manipulación, creyendo que eso generará confianza. Yo creo que es precisamente lo contrario. La burbuja creada entorno al oro y la plata como inversión refugio son, en gran medida, una muestra de la desconfianza en el futuro que crean las políticas de la FED y del BCE.

Por ejemplo, que los gobernantes europeos obliguen al BCE a contradecir sus estatutos y principios comprando deuda soberana no genera confianza sino todo lo contrario. La verdadera confianza la genera la coherencia de criterios, la racionalidad de las medidas, la prudencia ante la incertidumbre, la austeridad, etc y no el despilfarro público, la manipulación de los mercados y la información, la arbitrariedad de las medidas para beneficiar a unos a costa de otros, el irrealismo político, la falta de criterio, las continuas contradicciones, el cortoplacismo, etc.

viernes, 12 de agosto de 2011

VOLATILIDAD: LA FACTURA DEL BCE Y LA FED

Estos convulsos días en los mercados financieros agudizan la imaginación de los analistas, periodistas, etc para decir estupideces sobre aquello que no entienden. 

Sabemos que estamos en la mayor crisis en siete décadas, pero entender las reacciones de los mercados requiere conocer el proceso seguido por dicha crisis. Durante meses hemos denunciado que las políticas extremas de Trichet y Bernanke no son gratuitas. La volatilidad que hoy vivimos en los mercados no es tanta irracionalidad como algunos denuncian sino que es, en gran medida, el coste que pagamos por sus políticas monetarias, por medidas como la compra de bonos soberanos, el Quantitative Easing, o la ZIRP (Zero Interest Rate Policy). Estas herramientas monetarias utilizadas han empujado a la mayoría de especuladores (operadores a corto plazo) a invertir a crédito en los activos con riesgo durante varios trimestres. Es decir, en gran medida, las políticas de los bancos centrales han apoyado, financiado, y fomentado la especulación hasta niveles estratosféricos. Cuando se han ido terminando las subvenciones de los gobiernos y se ha ido mostrando la verdadera recuperación económica, una débil y mediocre frente a una crisis titánica,.esos especuladores han dejado de creer en que Trichet y Bernanke seguirían garantizándoles sus beneficios, por lo que deshacen sus apuestas. Al deshacerlas muchos de ellos en un plazo corto de tiempo, se producen grandes caídas. 

Hace algunos meses escribí que si la economía se debilitaba tras las ayudas (y ese era mi temor), Bernanke descubriría lo que ocurre cuando te quedas sin Donettes. Hoy es ese día. Los especuladores que hoy convulsionan los mercados son los amigos que utilizó Bernanke para manipular los mercados al alza durante los últimos trimestres. Entonces no eran odiados por los periodistas, ni los políticos. Es la doble moral que acompaña a menudo a la ignorancia y que dice que un mercenario es bueno cuando lucha a mi favor. Cuando prefiere el otro bando pasa a ser una mala persona. 

Cuando uno piensa en medidas políticas, económicas, sociales, financieras, etc para mejorar la situación actual se le ocurren muchas. Sin embargo, pocas hay tan fáciles y claras como una que reduciría muchísimo la volatilidad en los mercados, y por extensión, el daño que ésta produce en la economía productiva. Bastaría con que los contratos de derivados financieros (principal instrumento de los operadores a corto plazo) requiriesen mantener unas garantías diarias muy superiores a las actuales. Por ejemplo, algunos futuros de índices bursátiles exigen garantías diarias de aproximadamente el 8% de la inversión. Si lo subieran al 40%, habría mucha menos especulación porque un inversor debería “aportar” €40 para invertir €100, frente a los €8 actuales. Cuando se debilitara la confianza en la economía y los inversores vendieran sus posiciones, éstas supondrían un importe mucho menor, lo que presionaría mucho menos los precios a la baja.

Entonces, ¿si es tan sencillo por qué no lo hacen? Porque la banca de inversión genera gran parte de sus beneficios en las comisiones que cobra por intermediar, por ejecutar las operaciones en mercado para sus clientes (brokeraje). Al exigirse más garantías se cruzarían menos contratos, o sea, menos comisiones para la banca. Además, los traders (empleados que operan para beneficio o pérdida del banco) no podrían apalancarse brutalmente como hacen en la actualidad, invirtiendo a crédito mucho más de lo que tienen. Esta medida reduciría el riesgo del banco pero esas operaciones también serían menos rentables. Para terminar, recuerda que Goldman Sachs donó dinero a los dos presidenciables en las últimas elecciones.

miércoles, 10 de agosto de 2011

LA FED DE EEUU: BIENVENIDOS A JAPÓN

Este podría haber sido el titular de la reunión de ayer de la Reserva Federal. Los mercados no esperaban que subieran los tipos de interés. La cuestión era si podían sacarse de la chistera algo al estilo Quantitative Easing 3 (QE3) para que los bancos de inversión, a través de sus traders (operadores de corto), pudieran seguir sacando tajada de la manipulación (al alza) de los mercados. También el 10% de americanos que posee la gran mayoría activos cotizados estarían muy contentos de más QE. El resto de americanos, especialmente los 45 millones que solicitan los cupones de alimentos, no deberían celebrarlo, pues a ellos básicamente les reportaría más inflación.

De momento no está oficializado el QE3. No obstante, en los próximos meses saldremos de dudas. En la reunión, tres miembros de la FED se mostraron contrarios a volver a crear dinero público para seguir distorsionando los precios de los activos; quizás porque la inflación creada por el QE2 todavía se está materializando en la economía o quizás porque sólo hace un mes y nueve días desde el final de QE2, lo que sería reconocer lo ineficiente y adictivo de dicha herramienta contraria a la economía de mercado. Desde 1992 no ha habido tanta discrepancia entre los miembros de la FED.

Lo que sí dijo la FED es que mantendría los tipos de interés prácticamente a 0 hasta mediados de 2013, ¡DOS AÑOS MÁS A SUMAR A LOS CASI TRES QUE YA LLEVAMOS! Suerte que era temporal esta situación anormal, pues cualquiera que sepa de macroeconomía sabe que es muy peligroso mantener tipos reales negativos (tipos menores que la inflación). Greenspan mantuvo los tipos de interés al 1% durante un año y le acusaron de fomentar la burbuja inmobiliaria. En mi opinión, la declaración de la FED equivale a decir: “Bienvenidos a Japón”, que lleva dos décadas con tipos a cero y todavía espera la recuperación. La realidad es que la FED nunca tuvo una estrategia de salida de dicha política. Se limitaron a arriesgar el futuro económico mundial aplicando medidas macroeconómicas no ortodoxas y de consecuencias, como el propio Bernanke dijo, absolutamente desconocidas. Ahora, tres años después, siguen doblando la apuesta, cual ludópata que quiere recuperarse de las pérdidas acumuladas.

Entonces, ¿por qué mantener tipos tan bajos? Lo explicó recientemente Hoenig, el único miembro de la FED que ha votado sistemáticamente en contra de esta política monetaria extrema. Este dijo que mantener los tipos de interés tan bajos, además de ser un riesgo para la economía, son una ayuda a la gran banca y penalizan a los ahorradores frente a los deudores. Bernanke cree que si obliga a todos los inversores a invertir en los activos con riesgo, que es lo que hacen libremente cuando previamente tienen confianza en la economía, la confianza vendrá. En mi opinión, es tan utópico como el comunismo pues le falta un elemento imprecindible, el libre albedrío. El inversor debe elegir libremente, y no porque alguien manipule los mercados para dejarle sin opciones.

lunes, 1 de agosto de 2011

¿POR QUÉ RECUPERO LA BOLSA EUROPEA EN LA ULTIMA HORA DEL VIERNES?

Podrías pensar que fue porque llevaba varios días cayendo y tocaba rebote técnico, para defender el nivel técnico de 1300 puntos del S&P, pero no fue por eso.

También podrías creer que fue por la posibilidad de que lleguen a un acuerdo sobre elevar el límite de la deuda del gobierno, pero tampoco fue por eso, a pesar de que en breve llegarán a un acuerdo. Como dije anteriormente eso no es lo importante sino los tímidos recortes que proponen los dos actuales planes en debate, el del demócrata Reid y el del republicano Boehner. Si al final sólo aprueban esos recortes cercanos a $3 trillones para la próxima década y empezando en 2014 ó 2015 te aseguro que los próximos meses van a ser moviditos, pues los inversores de renta fija soberana ya no están para tonterías y esos recortes son poco menos que un insulto a la inteligencia.

Tampoco fue por los datos macroeconómicos publicados, pues es difícil encontrar una retaila tan horrorosa el mismo día. Tanto el dato de actividad de julio de Chicago como el de Milwaukee fueron malos. La confianza del consumidor retrocedió y defraudó las expectativas. Lo peor fue el PIB. La primera estimación trimestral anualizada del PIB americano del segundo trimestre no llegó ni al pobre 1,8% estimado, se quedó en un mísero 1,3%. Por si fuera poco, ¡¡el modesto 1,9% del primer trimestre de 2011 lo rebajaron hasta el 0,4%!!

Tampoco fue por la comparecencia pública de Obama.

Entonces, ¿por qué recuperó la bolsa en la última hora europea? ¿por qué se depreció el dólar? POR EL QUANTITATIVE EASING 3 (QE3). El viernes, en una entrevista en la CNBC, dos miembros de la FED, Bullard y Lockhart, hablaron de normalizar su política en 2012, o sea, tipos bajos muchos más meses caiga quien caiga y haya la inflación que haya, lo que en lenguaje “trader” equivale a “sigue apalancándote a lo bestia que te invito a otra ronda gratis”. También hablaron sobre el “improbable pero nunca descartable QE3”. Como dice el dicho, nunca des algo por cierto hasta que se deniegue oficialmente. Esos comentarios lograron lo que no pudo ni la política ni la economía, el subidón especulativo del mercado. Y eso que sólo hace un mes que se acabó oficialmente el QE2. ¡¡Viva la recuperación sostenida!!

jueves, 14 de julio de 2011

EL PATRÓN ORO, LA BURBUJA DEL ORO Y LA IRRESPONSABILIDAD DEL "QUANTITATIVE EASING"

Hasta hace varias décadas algunas economías se basaban en el patrón oro, es decir, la cantidad de billetes y monedas en circulación estaban garantizadas por las reservas de oro del país. Para crear más moneda el país debía adquirir más oro, y los ciudadanos podían ir al Banco Central a cambiar su dinero por oro físico. El hecho de apoyar la moneda en algo físico, cuantificable y objetivo daba confianza a los ciudadanos para considerar el dinero como algo valioso, como instrumento de intercambio de bienes y servicios.

Con el paso del tiempo se consideró que ya no era necesario garantizar la convertibilidad del dinero en oro físico pues la ciudadanía ya confiaba en el dinero como instrumento cambiario. Además, el oro es costoso de conseguir, de transportar, de guardar, etc. A partir de ese momento, el dinero valía lo que consideraran los ciudadanos, sin una referencia física que lo avalara.

En los últimos años, el oro, la plata y otros metales preciosos han servido como inversión refugio. El argumento inicial, que ha llevado a importantes fortunas a invertir en ellos, era que las políticas ultraexpansivas de los bancos centrales de los países desarrollados (BCE, FED, Banco de Inglaterra, y Banco de Japón, principalmente) generarían alta inflación y el oro y la plata servían históricamente como refugio en ese escenario inflacionista. Los comentarios de los bancos centrales de países emergentes sobre su deseo de diversificar las crecientes reservas de capital, fruto de su crecimiento económico muy basado en la exportación, comprando oro también ha apoyado el alza de la cotización.

En los últimos trimestres las descontroladas políticas presupuestarias de Obama y monetarias de Bernanke han atraído todavía más dinero a estas inversiones refugio. El experimento macroeconómico del tándem Obama-Bernanke se ha convertido en un arma de destrucción masiva que puede acabar con el sistema monetario tal y como lo conocemos si se produce finalmente una colapso del dólar por una pérdida total de confianza en la mayor divisa del planeta.

La crisis ha rebajado de forma brutal los ingresos tributarios de las economías desarrolladas. La mayoría de sus líderes no han ajustado los gastos del Estado a sus nuevos ingresos -recortar gastos es difícil para todos y más para los políticos, que viven del voto-. Este desajuste está provocando grandes déficits presupuestarios, es decir, que los países desarrollados gastan ahora muchísimo más de lo que ingresan, lo que les obliga a pedir más dinero prestado a los inversores para poder pagar ese desajuste. Por ejemplo, Obama ha generado un déficit anual de $1,5 trillones (un 10% del PIB americano) en los últimos 3 años. Esa irresponsabilidad presupuestaria, impensable para cualquier familia responsable, ha hecho que la deuda existente sobre el PIB nacional se haya disparado hasta poner en duda la solvencia de los países. Grecia es el ejemplo más claro de como los mercados, o sea, los ciudadanos que invierten, no se fían de unos gobernantes que sólo saben gastar hoy el dinero que no tienen y prometer que se ajustarán a la realidad en el futuro.

El Quantitative Easing americano es una aberración monetaria por la que yo me financio a mí mismo creando nuevos billetes porque los mercados no quieren financiarme. Y no quieren porque no se fían de mi política descontrolada, ni de mi solvencia, ni aceptan mi deuda a un tipo tan absurdamente bajo porque lo fabrique la Fed manipulando los mercados. Por eso, los más pesimistas creen que cuando se pierda totalmente la confianza en esta burbuja monetaria y se colapse el dólar habrá que volver al patrón oro, porque allí los gobernantes no pueden crear artificialmente billetitos cada vez gastan más de lo que ingresan, que es la política propia de los dictadores bananeros y que acaba con una gran crisis que empobrece a todo el país. La depreciación del dólar es otra prueba más de hacia dónde nos llevan.

Ayer hizo 13 días desde el fin del "Quantitative Easing 2" (QE2), desde que la economía americana se sostiene sola, sin su Banco Central metiendo dinero a expuertas; y Bernanke ya insinuó el "Quantitative Easing 3"(QE3) por la debilidad económica actual. ¿Volvemos a Matrix? ¿Todavía hay alguien que dude si estamos en una recuperación sostenible o sostenida?

Con este artículo espero haber ayudado a los lectores a entender las implicaciones de algunas políticas actuales y el porqué de la reacción de los mercados. Sólo espero y deseo que los Reyes Magos les traigan a nuestros gobernantes una neurona que les lleve a parar esta barbaridad antes de que sea demasiado tarde para todos.

viernes, 1 de julio de 2011

ÚLTIMA SUBASTA DEL QE2

El 30 de junio se materializó la última compra de bonos del programa QE2. La Fed compró $4.909B en bonos a 7 años, de los cuáles $4.405B fueron emitidos en la subasta del Tesoro del día anterior. Como la Fed no va directamente a las subastas del Tesoro (creo que por cuestiones legales y porque resultaría absurdo que alguien se preste a sí mismo) los primary dealers (bancos de inversión) hacen el trabajo sucio, ¡¡y la Fed se los recompra 24h después!!  Seguro que la banca ya sueña y presiona por el QE3.¡¡Como se enteren los indignados!!

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