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jueves, 22 de marzo de 2012

MI GRAN DECEPCION CON OBAMA

Si yo fuera americano, hace cuatro años hubiera votado a Obama. Desde entonces, he ido convenciéndome de lo mal gobernante que me parece. Nunca sabré cómo hubiera sido con John McCain, pero sí sé que lo que hace Obama no me gusta, ni social ni económicamente.

Parece una ironía de la vida que el Premio Nobel de la Paz presuma de haber enviado un escuadrón de la muerte a quebrantar la jurisdicción territorial de otro Estado para matar a un terrorista. No lo critico ni lo apoyo, sólo lo constato.

En Obama, yo vi a alguien inteligente y capaz de combinar capitalismo con más derechos sociales básicos. Pienso que mucha gente le votó por la promesa no cumplida de tener un sistema sanitario público que cubriera a la gran mayoría de americanos (los seguros sanitarios privados son mucho más caros en EEUU que en España). Los cambios en la cobertura social que él pretende implementar en el Medicare (sistema sanitario público) y el Medicaid (sistema sanitario público para los más desfavorecidos) tienen un calendario tan largo que no será hasta 2013 y más claramente a partir de 2014 cuando sean realmente efectivos. Es decir, de momento, esa cobertura social es una promesa no cumplida. La reforma sanitaria también incluía incrementar impuestos/costes a farmacéuticas, fabricantes de instrumental y equipos clínicos, etc. que ya se aplican desde hace tiempo.

Debo reconocer que Obama lo tuvo difícil para conseguir la aprobación de la Reforma Sanitaria, dada la oposición de muchos legisladores, principalmente republicanos. Queda por ver que pasará tras las elecciones de noviembre. Si él vuelve a ganar, deberá cumplir su promesa y seguir a delante con el calendario, y si pierde, los republicanos han dicho en varias ocasiones que derogarán esa ley.

A finales de 2008, en la época de la caída de Lehman, el rescate de AIG (American International Group), y la aprobación del TARP (megaprograma de rescate bancario), la revista Barron's publicó una portada que considero de las más acertadas, sinceras, y preocupantes que he visto nunca. Esta decía: "El Capitalismo ha muerto". Era una antesala de lo que se nos venía encima. Una vez que las autoridades se han saltado toda ortodoxia y justicia en favor de unos pocos (justificándolo en el bien común, obviamente), repetir es fácil, y necesario, dado el componente adictivo de dichas medidas. Empezó entonces una época de dictadura financiera y planificación económica centralizada.

Ingenuamente, pensé que Obama respetaría mínimamente la economía de mercado. Los republicanos tienen el estigma de favorecer a los intereses de las grandes corporaciones empresariales. Los demócratas el de ser intervencionistas, de querer un estado grande que lo controle todo, frente a la iniciativa privada.

En mi opinión, Obama es absolutamente intervencionista. El intervencionismo generalizado se viste de color social, pero realmente es sólo el fruto de la ambición de más poder y/o la ignorancia del funcionamiento de la economía. Muchos logros sociales de las últimas décadas eran sólo usufructos temporales que no podíamos permitirnos y financiamos a crédito. Hoy toca pagar esos créditos. Ese gran intervencionismo público ha sido uno de los grandes males de Occidente, y que hoy sufrimos, porque ha favorecido el excesivo endeudamiento y despilfarro de los recursos públicos. Ya se sabe, el dinero público es de todos y de nadie. Como la propiedad del dinero público y la responsabilidad por su gestión quedan muy lejos de los gestores del día a día, es lógico que las instituciones públicas tiendan a ser muy, muy, muy , muy malos gestores. 

Yo no propondría la liberalización absoluta de la economía pero sí un Estado mucho más liviano, o lo que es lo mismo, que los ciudadanos y las empresas tengan más poder sobre "sus" recursos. Pero claro, eso equivaldría a deponer a esa multitud parasitaria inherente al sistema democrático y burocrático que son los pequeños caciques locales (en Ayuntamientos, Ministerios, empresas públicas, fundaciones financiadas con dinero público, empresas privadas subvencionadas, etc).

El intervencionismo en la economía que ha heredado Obama y que tanto le gusta, le hace gastar mucho más de lo que ingresa, aumentando así la necesidad de financiación de ese exceso. Como los mercados no quieren financiar/asumir riesgos casi gratis, y eso implicaría pagar mucho más por esa financiación, el gobernante intervencionista pone en marcha una maquinaria destructiva para la economía, con el fin de poder disponer de recursos para sostener ese intervencionismo económico. En este caso, Obama ha obligado a su mayordomo monetario, la teóricamente independiente Reserva Federal (Fed), a financiar su dispendio comprando sus propios bonos (Treasuries), porque los mercados no los quieren a esos precios tan altos, o lo que es lo mismo, ofreciendo una rentabilidad tan baja.

En general, los empresarios no han sido los grandes beneficiados de la política de Obama, salvo básicamente dos castas, los fabricantes de automóviles y las instituciones financieras, principalmente los bancos. 

A los fabricantes de automóviles los salvó de su autosembrada quiebra, privilegio que no tuvieron la mayoría de sectores de la economía.

El otro sector favorecido por Obama, o más bien por su subordinada Fed, es la banca. Este sector ha sido favorecido por la mayoría de los grandes Bancos Centrales globales. La banca, además de tener una influencia natural a su favor sobre los Bancos Centrales, tiene otra añadida fruto de esta crisis. En esta crisis, por primera vez, muchos países desarrollados han perdido la confianza de los mercados financieros en su solvencia. Esta solvencia, dada por hecho durante años, se está poniendo en duda por la frágil situación de las finanzas públicas en todo Occidente, tras décadas de excesos que han llevado a grandes acumulaciones de deuda.

Como el mercado, el dinero privado mundial, no quiere financiar a algunos países en unas condiciones aceptables/sostenibles según estos países (que siempre ven su situación en color de rosa), los gobiernos han utilizado a la banca como intermediario entre ellos y su Banco Central. Así, la herejía monetaria que supone inventar billetes para financiarte a ti mismo, queda disimulada. Además, la banca y los Bancos Centrales intervienen en los mercados, manipulando los precios al alza para que parezca que éstos hacen una lectura de la situación mejor de lo que realmente piensan.

En consecuencia, los Bancos Centrales arriesgan el crear inflación que daña a toda la economía, el crear burbujas financieras (que favorecen principalmente a la banca), el asumir pérdidas en su cartera de bonos (que asumiría el contribuyente), el sembrar crisis financieras si, como suele ocurrir, se revierte el efecto inicial tras acabarse el efecto de esas manipulaciones de los mercados. Con amigos así, ¿quien necesita enemigos?

Desde el inicio de la crisis, la banca viene recibiendo trillones de dólares de ayuda de los Bancos Centrales a través de diferentes mecanismos. Primero, la Fed les compró a precio de amigo $850.000 en paquetes de hipotecas que el mercado "roto" de aquel momento no quería o quería a la mitad del precio pagado por la Fed. Después, los inundó de dinero barato para que se sanearan y para que prestaran a su jefe. Los bancos americanos, europeos, etc compran los bonos de sus gobiernos ganándose un diferencial entre lo que les cobra el Banco Central y lo que les paga el bono del gobierno.

Termino con otra ironía de la vida que quizás sirva para enseñarnos a los occidentales algo de humildad. Durante décadas, los bancos centrales de Occidente han presumido y dado lecciones de ortodoxia y racionalidad económica a los bancos centrales de los países emergentes que aplicaban nocivas políticas monetarias bananeras, las mismas que ellos aplican hoy.

viernes, 11 de noviembre de 2011

EL CONTUBERNIO GOBIERNOS-MEDIOS DE COMUNICACIÓN

En ocasiones, cuando veo o leo las noticias económicas me siento estafado, manipulado. Probablemente, los lectores cuyo trabajo no les obliga a conocer la economía a fondo piensen que exagero, “total, sólo cuentan las noticias”. Ojalá sólo las contaran con un titular distante, independiente. Hoy, más que en los tiempos de bonanza económica, evitar el contubernio de los medios de comunicación con los gobiernos es especialmente difícil porque éstos están en el epicentro de la crisis, y en cierta medida, les dan de comer (concediendo nuevos canales, comprando ejemplares, quitando publicidad en medios públicos, regulando el sector, dando titulares, etc).

En ese sentido, en prensa escrita, muchas noticias de las grandes multinacionales parecen, más que una noticia, un publireportaje donde se ensalzan las grandes virtudes de éstas. Y es que en tiempos de crisis, el que tiene dinero para seguir pagando anuncios es el rey.
Hace tres años, cuando algunos discrepábamos sobre muchas medidas aplicadas para paliar la crisis lo hacíamos porque nos parecían poco efectivas, socialmente injustas (porque permitían a algunos ser capitalistas en los buenos tiempos y comunistas cuando llegan las pérdidas), y tremendamente irrealistas. Eran irrealistas porque los gobiernos no entendían la profundidad de la crisis, erraban en el diagnóstico. Algunos de aquellos errores, celebrados entonces por la prensa y los mercados como soluciones, sembraron los problemas que son hoy titulares. En aquel tiempo, los gobiernos se creyeron intocables, se sentían poderosos, capaces de quebrantar la racionalidad económica y de sustituir a la economía de mercado por su criterio arbitrario sobre el bien y el mal. Se creyeron emperadores en el Coliseo, decidiendo con su pulgar quien debe ser salvado con dinero público de las consecuencias de sus erróneas decisiones, y quien debe seguir rigiéndose por las normas del mercado. La injusticia, al igual que la corrupción, sólo es viable si se aplica a unos pocos, porque si no se colapsaría el sistema. Por eso, salvaron a algunos e ignoraron a la mayoría. Todo ello adornado con "el bien común". Esa suma de soberbia, ignorancia, y falta de justicia les llevó no sólo a seguir despilfarrando como en los mejores momentos de la economía sino que, además, crearon más subvenciones, avales, y financiaciones.

Las consecuencias de aquellas políticas erróneas son que hoy muchos gobiernos occidentales están financieramente muy debilitados. El precio de sus activos cotizados, los bonos del Estado, acusan la debilidad de las cuentas públicas, pero, sobre todo, reflejan la desconfianza que genera la falta de voluntad política de cambiar su discurso populista por uno realista. Hoy, la prima de riesgo es el reflejo de la desconfianza de miles de inversores en los gobiernos.

En cierta medida, la prensa es cómplice de esta situación. Cada vez que hablan del riesgo país como si un grupo de especuladores muy malos quisieran imponernos a todos su tiranía se me revuelve el estómago. Faltan a la verdad, aunque sea por ignorancia. Los especuladores existen en todos los mercados pero ellos no crean las tendencias, sólo las amplifican. La tendencia la crea la realidad que miles de inversores perciben en las cuentas del estado y en sus políticas. Al contrario de lo que la prensa sugiere, esto no es una cuestión de “manía” sino de desconfianza ganada a pulso.

En referencia a la manipulación de los mercados, los gobiernos apenas han hecho nada para reducir la manipulación que los que operamos en mercado sufrimos desde siempre por parte de los grandes inversores institucionales. Estos reciben información muy útil por su proximidad a los gobiernos, e ingentes cantidades de financiación barata de los bancos centrales (además de rescates, avales, etc). Bastaría con exigir más garantías en los derivados financieros para reducir el apalancamiento y volatilidad con que inundan los mercados, pero tomar medidas no es importante, sólo culpar públicamente a otros de sus males.

lunes, 5 de septiembre de 2011

LAS DROGAS MONETARIAS Y SUS EFECTOS (2ª Parte)

6 Genera adicción en la economía y los mercados, que se acostumbran a vivir con subvenciones/estímulos y se resienten cuando éstas se acaban. Acto seguido, reclaman más drogas/estímulos/regalos y los dirigentes no se atreven a negárselas porque conllevaría debilitar la economía en el corto plazo (la inversa de lo que generó al inicio). Lo vimos a mitad del año pasado tras el QE1 y ahora tras el QE2. 

7 Distorsiona la economía. Los bancos centrales pretenden simular artificialmente los efectos de cuando la economía va bien para generar confianza. Por ejemplo, cuando el consumidor tiene dinero y confianza consume mucho y eso genera una presión al alza en los precios, o sea, inflación. La FED pretende fabricar inflación induciendo subidas especulativas en los precios de las materias primas que los fabricantes sufrirán e intentarán traspasar a los consumidores. También, pretende subir las acciones, como harían los inversores si tuvieran dinero y confianza económica. El BCE compra bonos del estado como podrían hacer libremente los inversores si confiaran en los gobernantes que han de pagarles. O sea, en vez de centrarse en exigir a sus gobernantes medidas positivas para la economía y la confianza de los ciudadanos prefieren dedicar tiempo y dinero a aparentar lo que no hay, a maquillar la realidad económica sustituyendo al consumidor, al inversor en los bonos del estado, o a quien haga falta.

Por si fuera poco lo expuesto, considero que el QE2 fue un absoluto fracaso porque no consiguió algunos objetivos y otros han durado poco más de lo que ha durado el programa. El principal objetivo era bajar el tipo de interés de los bonos del estado. Estos subieron durante casi todo el programa y han bajado realmente cuando éste se ha acabado, que es cuando los inversores han comprado los bonos como refugio ante la recaída económica y bursátil. Las bolsas avanzaron casi un 30% con el QE2, y pocas semanas después del programa, han reculado entre la mitad y dos tercios de dicho movimiento especulativo. Varias materias primas también han perdido buena parte de lo ganado. No es el caso del oro y la plata, que siguen altos porque aglutinan a muchos disidentes ideológicos de la política de la FED. Debilitar el dólar es el único objetivo logrado y claramente mantenido en la actualidad.

En resumen, las autoridades pretenden arreglar una crisis de exceso de deuda generando más deuda, una crisis de confianza, manipulando y negando la dura realidad para que parezca bonita, lo que genera desconfianza. Sus políticas pretenden minimizar los efectos de una burbuja que ha reventado no adaptándose a la realidad sino inflando otra, una burbuja monetaria global. No han aprendido nada de la crisis de Japón. Tampoco de la crisis tecnológica de hace una década. Entonces, se bajaron mucho los tipos de interés para favorecer a las empresas excesivamente endeudadas, pero se creó involuntariamente una burbuja en el crédito y en un sector muy sensible a los bajos tipos de interés, el inmobiliario.

sábado, 3 de septiembre de 2011

LAS DROGAS MONETARIAS Y SUS EFECTOS (1ª Parte)

Hace pocos días, en el foro financiero anual conocido como Jackson’s Hole, Bernanke alimentó la esperanza del mercado de otro plan de Quantitative Easing, tal y como hijo hace un año. Dijo que la FED tenía todavía más herramientas para estimular la economía pero no dijo cuáles, dejando los detalles para la próxima reunión de la FED el 21 de septiembre. Me recordó al candidato socialista a la presidencia española, Rubalcaba, cuando dijo recientemente que él tenía la solución contra la crisis. Algo absolutamente estúpido viniendo de alguien que lleva tiempo en el gobierno. El mercado celebró ese numerito de Bernanke de vendedor ambulante ofreciendo el elixir de la eterna juventud.

Durante meses he criticado esa herramienta monetaria bananera que se llama Quantitative Easing (QE) que básicamente consiste en crear billetitos, como si del Monopoly se tratara, para manipular los precios de los activos porque no les gusta los precios que millones de compradores y vendedores han acordado. Mientras éstos invierten un dinero del cual son responsables, los bancos centrales juegan con dinero de todos, o sea, de nadie. Los principales efectos/riesgos que le atribuyo al QE son:

1 Deprecia el dólar. Creo que se sobrevalora el efecto positivo en el PIB de debilitar la divisa pues, si bien es cierto que favorece el incremento de ventas vía exportación, también encarece la fabricación en el extranjero y, porque genera incrementos en las materias primas cotizadas, incrementa los costes de compras. Además, el encarecimiento del crudo (energía y gasolina), supone un lastre para las empresas y los consumidores americanos, y para las exportaciones netas que recoge el PIB. Por otro lado, los ciudadanos pierden poder adquisitivo a nivel internacional. Jugar a depreciar el dólar podría llevar al colapso del sistema financiero mundial si los inversores internacionales que hoy financian al gobierno americano se hartaran de que éste les haga perder dinero.

2 Manipular los mercados siempre es peligroso porque crea distorsiones en la asignación de activos que, cuando se normalizan, suelen hacerlo de forma violenta (todos a la vez) y eso produce daños económicos y crisis internacionales.

3 Manipular los mercados al alza es socialmente injusto porque, en el corto plazo, básicamente favorece al 10% de americanos que poseen el 80% de las acciones cotizadas. Bernanke dice que eso se traducirá en más consumo, se crearán más empresas y, por extensión, más empleo. En ese sentido, se me ocurre que podría darnos ese dinero a mí, a mis hermanos, y a mis amigos, y seguro que haremos cosas con él que generarán actividad económica. Ojo con los alzamientos populares mundiales y con las políticas sectarias.

4 Genera Inflación para todos los ciudadanos, aunque a los ricos les compensa sobradamente con el alza de los mercados. La alta inflación generada en los alimentos favorece la inestabilidad social en los países más pobres. 

5 Genera burbujas. Nada hay tan peligroso como que las autoridades garanticen con palabras y dinero la rentabilidad a los inversores, porque se generan grandes flujos de capitales hacia ese maná prometido y cuando, por el motivo que sea, se acaba la promesa, hay muchas quiebras. Lo hemos vivido recientemente con las subvenciones del gobierno español a las energías renovables. En mi opinión, lo que hoy sostiene las bolsas no son las perspectivas económicas sino la idea de que Bernanke las hará subir, que él garantizará las ganancias como hizo hace un año con el QE2. Una aterradora barbaridad.

(Continuará)

jueves, 1 de septiembre de 2011

LA NOCIVA COMPLACENCIA DE LOS ÑÚES

Cuando era pequeño escuché que el hombre era un animal racional, y me lo creí. Hoy, bastantes años más tarde y tras unos cuantos trabajando en los mercados financieros, reafirmo lo de animal, pero lo de racional es un mérito que cada uno individualmente debe demostrar, no me atrevo a generalizarlo.

Durante meses hemos visto como muchos datos económicos se debilitaban de forma continuada. Actualmente, muchos de ellos están en niveles casi mínimos desde que empezó la recuperación, es decir, a niveles de la primera mitad de 2009. La volatilidad y agresividad de las caídas vistas en los mercados en agosto son el simple reflejo del actuar habitual de la manada. Durante meses, la manada ha ignorado esos datos claros y públicos provinientes de la economía real porque preferían confiar en la ilusión especulativa creada por las políticas irresponsables de los bancos centrales. En agosto, como dicen los americanos, todos (los operadores profesionales de corto plazo) quisieron salir a la vez por la misma puerta, provocando grandes caídas. En septiembre, veremos si los clientes particulares también despiertan de Matrix y se apuntan al carro, a la vista de los datos económicos y noticias políticas que van surgiendo.

Yo no creo que las estadísticas pasadas sean un irrefutable anticipo del futuro pero sí que son una referencia útil sobre un escenario más probable que otros. A continuación te detallo algunos datos que considero relevantes de la economía global:

El dato de actividad en agosto publicado por la Fed de Philadelphia (uno de mis datos macroeconómicos preferidos) muestra un deterioro hasta -30. Por debajo de 0 refleja contracción de la actividad mes a mes. Cuando ha estado por debajo de -20 le ha seguido una recesión económica.

La Confianza del Consumidor de la Universidad de Michigan ha caído hasta los mínimos de 2009. Para ver un nivel similar te has de remontar hasta principios de los 80.

El PIB americano de los últimos cuatro trimestres ha avanzado un 1,5%. Desde 1948, cuando el PIB de los últimos cuatro trimestres ha sido inferior al 2%, le ha seguido una recesión.

En Europa y en países como Brasil, China, Taiwán, Korea del Sur o Australia, diversos datos de actividad mes a mes muestran un nivel plano o negativo. Ayer, por primera vez desde mitad de 2009, el Banco de Brasil bajó los tipos de interés. El PIB de Canadá del segundo trimestre ha sido negativo, esto no ocurría desde mitad de 2009.

Evidentemente, hay datos económicos que todavía aguantan razonablemente bien, pero es que lo normal es que la mayoría sean positivos y puntualmente haya alguno negativo. Lo que es significativo es que coincidan en el tiempo tantos datos debilitándose y con magnitudes importantes. Además, este proceso de ralentización económica comenzó hace ya varios meses y se ha ido acelerando en las últimas semanas, a medida que se iba acabando el efecto del "chute" del Quantitative Easing 2. 

Uno de los problemas habituales del análisis evolutivo de cualquier realidad es que los grandes cambios se detectan en seguida y, acto seguido, se valoran, mientras que los cambios pequeños pero constantes pasan a menudo desapercibidos. Me explico, hace un año se decidió salvar a Grecia. En aquel momento era algo llamativo, desastroso, y peligroso para la economía europea y para el euro. Hoy Europa está mucho peor. Se ha demostrado que ese rescate no fue suficiente (fue absurdo, en mi opinión). De hecho, hace falta más rescate para Grecia, por el camino han caído Portugal e Irlanda, y vemos como algo normal que el BCE esté estos días comprando la deuda soberana española e italiana porque el mercado ya no la quiere. Hoy, varios índices bursátiles europeos como el Ibex o el Dax están casi como hace un año, y el euro se ha fortalecido desde 1,20, entonces, a 1,43, hoy.

Los gran manada que forma los mercados financieros tiene la obsesión de creerse cualquier irrealidad que le vendan siempre que ésta sea bonita. El problema es que, al final, cuando la distancia con la realidad es demasiado vistosa, se produce una estampida porque toda la manada y los flujos de capitales que ésta mueve cambian abruptamente de dirección y se dirigen rápidamente a otros mercados, activos, etc, o sea, lo del mes de agosto.

domingo, 21 de agosto de 2011

RENTABILIDAD VS RIESGO


Dada la alta volatilidad y la convulsión en los mercados financieros considero interesante explicar algunos aspectos del binomio rentabilidad-riesgo. Mucho se ha escrito sobre la rentabilidad y sobre el riesgo pero pocos en el sector financiero y fuera de él entienden las implicaciones prácticas de estos conceptos en el mundo de las inversiones en los mercados financieros. Suele decirse que sin riesgo no hay rentabilidad, pero no que la asunción de riesgo no siempre se traduce en rentabilidad.

En el mundo de la gestión de inversiones, la dificultad reside en combinar estos dos conceptos que tienen características temporales diferentes. Generalmente, cuando alguien invierte en un activo cotizado basándose en los fundamentales espera obtener rentabilidad confiando en que el precio actual no refleja el verdadero valor de ese activo y que en el futuro sí lo hará. Como nadie sabe cuándo reflejará el mercado ese precio que el inversor considera correcto suele decirse que se invierte a largo plazo. Sin embargo, el riesgo es algo que se acota en el corto plazo, reduciendo o cubriendo los activos que se poseen. Es decir, el hecho de que la rentabilidad sea una expectativa a largo plazo y el riesgo una decisión en el corto dificulta las decisiones de inversión.

Desde hace bastantes meses, vengo recomendando prudencia en las inversiones. Cuando algún cliente me preguntaba si la bolsa caería yo le respondía que eso no lo sabía. Simplemente creía que los riesgos existentes no compensaban el estar muy invertido porque las cotizaciones no los reflejaban. A unos meses vista existían dos opciones: si los riesgos hubieran desparecido en gran medida, si no se hubieran materializado, hoy recomendaría comprar aunque el mercado probablemente estaría bastante más arriba. Si seguían materializándose, los mercados los reflejarían en algún momento como suelen hacerlo, de golpe. Hoy estamos ahí.

En los últimos tres meses, los mercados han empezado a ajustarse a la realidad económica y social global. Todavía no recomiendo invertir asumiendo mucho riesgo por dos motivos:
  1. Considero que las cotizaciones todavía no descuentan plenamente los riesgos globales parcialmente materializados (debilidad económica, inestabilidad social, posibles insolvencias soberanas, infracapitalización de la banca, etc). 
  2. En los próximos meses, seguramente veremos noticias negativas adicionales y los mercados deberán incorporarlas a los precios (deterioro en los resultados empresariales fruto de una mayor debilidad económica y una contracción en los márgenes empresariales, la inevitable reducción del gasto público, continúa el proceso de desapalancamiento global, etc).
En un futuro próximo, probablemente haya oportunidades de inversión con precios que reflejen plenamente, o incluso de forma excesiva, los riesgos actuales y futuros. Hasta entonces seguiré recomendando prudencia, frente a los muchos encantadores de serpientes que pueblan este sector.

martes, 16 de agosto de 2011

LA REENCARNACIÓN DE LAS CAJAS

¡Quién las ha visto y quién las ve! Las cajas se están convirtiendo en bancos, ¡y cotizan! ¿Por qué? Muy sencillo: Los gobernantes las han exprimido hasta la saciedad durante varias décadas, imponiendo en ocasiones criterios de amiguismo político absolutamente contrario a la lógica económica y empresarial. Que si préstale a éste (amigo mío), que si financia a este otro proyecto (afín a mi ideología), que si contrata a aquel (aunque nunca pisará dicha entidad). Todo esa ineficiencia empresarial prolongada año tras año ha debilitado tanto a las cajas que cuando ha llegado el tsunami financiero han sido las primeras en caer. Hoy, al convertirlas en bancos cotizados, los gobernantes dan un primer paso para devolvérselas al pueblo de la única forma posible: alejándoles a ellos de la gestión. No lo hacen por su generosidad ni su profundo sentimiento democrático sino porque estaban tan quebradas que ni el banco central quería seguir financiándolas. Todavía hace falta que los gobernantes dejen de tener tanto peso en su dirección para que los inversores confiemos en ellas como empresas y dejemos de verlas como el brazo financiero del partido político local.

Yo no invertí el dinero de mis clientes en las recientes salidas a bolsa de las cajas (OPVs). Resulta sorprendente que, a pesar de lo baratas que salieron desde una comparativa histórica, la mayoría de inversores institucionales decidieran no invertir, salvo los presionados para ayudar al ejecutivo a colocarlas en mercado (estamos en lo de siempre, esto no es gratuito). En mi opinión, esto ocurre porque no nos fiamos de su contabilidad, pues sabemos que durante la crisis, los gobiernos han suavizado la contabilidad de las entidades financieras para que sigan pareciendo hermosas. Los mercados cotizan mejor un mal dato que la incertidumbre pues éste se cuantifica y se incorpora a los precios actuales. La incertidumbre te hace preguntarte constantemente si el verdadero problema supone 3 ó 300. Ese maquillaje contable justificado en “generar confianza” y contrario al principio contable de prudencia ha aportado incertidumbre sobre el realismo de sus cuentas y, ahora, nos pasa factura. No me cansaré de decirlo, las chapuzas económicas/financieras no son gratuitas.

Entonces, ¿por qué fomentar este maquillaje? Para ayudar al lobby financiero mundial. Con esta medida, las entidades financieras del planeta han evitado recapitalizaciones (ampliaciones de capital) mucho mayores, que hubieran hecho a los banqueros mucho menos ricos, hubieran pulverizado el valor de sus stock options, y muchos directivos de banca hubieran tenido que dimitir sin maravillosas indemnizaciones en lo que podría ser considerado un despido procedente por negligencia grave en sus funciones. Es decir, por asumir grandes riesgos hasta hundir la empresa que dirigían. Además, muchos fondos de inversión habrían sufrido las pérdidas que realmente existían, tan justas como los beneficios que estas entidades les reportaron durante años. Paralelamente, muchas entidades habrían tenido que ser nacionalizadas temporalmente, es decir, salvadas por el estado, pero esta vez a cambio de un justo precio por el riesgo asumido: la propiedad.


jueves, 28 de julio de 2011

LA FED ENTRE BASTIDORES

La Reserva Federal (FED) es el Banco Central de EEUU. Está organizada en doce “distritos” que abarcan todo el país. En los Consejos de esos Distritos Federales están los CEOs de los grandes bancos. Históricamente hablando, es una institución muy controvertida porque es muy opaca (en sus cuentas, en sus decisiones, etc), muy poderosa (tiene más poder económico que el propio presidente), y porque sus miembros no han sido elegidos por el pueblo americano sino por el Gobierno y ratificados por el Senado.

La reforma de la legislación financiera no está acabada y sólo parcialmente puesta en práctica. Un cambio legislativo que sí se está aplicando obliga a la FED a dar cuentas ante el Senado sobre sus decisiones, procesos, etc. La Government Accountability Office (GAO) se encarga de auditar a la FED. El jueves 21 de julio presentó el resultado de sus análisis. Este muestra bastantes circunstancias llamativas. A continuación te detallo algunas: 
  1. Durante la crisis, la FED concedió créditos a entidades financieras nacionales e internacionales por valor de $16 trillones. No está mal, teniendo en cuenta que el PIB americano son $15 trillones, y que Obama, para aprobar el programa de rescate bancario (TARP), de unos $0,85 trillones, tuvo que negociar con el Congreso y el Senado. El senador  independiente por Vermont,  Bernard Sanders, lo calificaba así:" This is a clear case of socialism for the rich and rugged, you're-on-your-own individualism for everyone else."
  2. Para otorgar esa liquidez, la FED gastó $659,4 millones en contratos privados. Ocho de los diez mayores contratos se otorgaron sin una subasta o proceso competitivo. 
  3. El CEO de JPMorgan Chase, James Dimon, era miembro del Consejo Federal mientras éste organismo concedía a JPMorgan préstamos por ¡$390.000 millones!
  4. El actual presidente de la FED de Nueva York (y ex-Goldman Sachs), Bill Dudley , mantuvo acciones de American International Group (AIG) mientras era uno de los responsables del rescate de dicha entidad. Mientras otros empleados de la FED tuvieron que venderlas, a él se le autorizó a mantenerlas. 
Poco a poco vamos conociendo como en la democracia de bandera de nuestro tiempo, la americana, cuando miras entre bastidores, descubres una oligarquía de castas donde los grandes lobbies (la banca, las grandes corporaciones, etc) disfrutan de más derechos de los que les reconocen las leyes.
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