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lunes, 14 de noviembre de 2011

COMPRENDIENDO EL CAMINO ANDADO

La mayoría de las personas no tienen claro los factores que rodean a esta crisis, su origen, su evolución, las circunstancias que la aceleran o frenan, sus implicaciones, etc. Hoy intento hacer una argumentación cronológica pasada para entender mejor la situación actual.

En las últimas décadas, Occidente ha ido desarrollando su estructura política, social, y económica en torno a la democracia. La democracia establece pilares en cada ámbito de tal manera que exista un equilibrio entre los derechos y las obligaciones en la relación individuo-sociedad. En el ámbito económico, la democracia se basa en el capitalismo, fundamentado en derechos como la propiedad o la economía de mercado. El mercado representa el libre ejercicio de elección de los ciudadanos, otorgando al pueblo el poder de decidir a través de sus decisiones individuales. Cualquier medida orientada a manipular, imponer, o coaccionar a los mercados supone un ataque a la libertad individual. Por eso, deben intentar preservarse los principios del mercado y cualquier medida oficial en contra debe ser bien explicada, justificada, acotada y ser la excepción, no la norma. 

Con la economía de mercado, la sociedad en su conjunto alcanza su mayor desarrollo económico y también social, pues un mayor crecimiento facilita la redistribución social. El nivel de vida aumenta significativamente a medida que se cubren más y más las necesidades materiales de los individuos. Es entonces cuando crecer porcentualmente al mismo ritmo resulta difícil. El deseo natural de seguir creciendo genera un mecanismo artificial llamado “crédito”. Con el crédito, gastas hoy sin poseer recursos, con el compromiso de devolver los recursos en el futuro. Mientras el ahorro consiste en posponer el consumo, consumir con crédito es anticiparlo, es decir, crecer más hoy pero menos el día de mañana, cuando dediques los recursos generados a devolver el crédito en vez de a consumir.

En democracia, mediante las elecciones, la clase política debe justificar periódicamente su mandato ante la sociedad. Políticamente es más rentable fomentar el aumento del crédito (público y privado) para generar más crecimiento. Por el contrario, nunca es buen momento para recortar el gasto, ni para reducir el crédito, porque, por definición, conllevan menor crecimiento y bienestar económico. Esa parte poco apetecible del acuerdo siempre intenta posponerse con más crédito.

A lo largo de la historia, se van alternando las crisis, fruto del desajuste temporal que produce un mundo cambiante. Como los gobernantes nunca encuentran ese momento bueno para desendeudarse, pues nunca es rentable políticamente, cada nueva crisis encuentra a los consumidores, empresas, y gobiernos más endeudados. Por definición, alguna de esas crisis llega cuando los niveles de deuda son tan altos que el sistema pone en duda la capacidad generalizada de pago, de respetar esos compromisos adquiridos. Es entonces cuando la crisis es “estructural” y no “coyuntural”. La coyuntural se soluciona dando temporalmente más crédito a los ciudadanos, empresas, o Estados que lo necesitan, podríamos decir que es un problema de liquidez. En la estructural, es tanto el desfase entre activos y pasivos, entre las deudas y los bienes, que no basta con aumentar el crédito a quien lo necesita, pues no es un problema de liquidez sino de solvencia. Cuando te has endeudado tanto durante tantos años, has disfrutado anticipadamente tanto crecimiento futuro que el sistema pone en duda que seas capaz de apretarte tanto el cinturón durante tanto tiempo como es necesario para cumplir tus compromisos. Como ejemplo, imagina que un ciudadano medio debe €10M. No podrá pagarlos en una vida aunque no pague intereses.

El nivel de endeudamiento, ya sea absoluto o relativo a unos determinados ingresos, a partir del cual el sistema piensa que alguien no es solvente no es un punto exacto e inamovible, es fruto de la confianza del momento. Por ese motivo, las autoridades están haciendo lo imposible y hasta lo indecente para generar confianza. En vez de asumir que ha llegado el momento de pagar esos créditos ya gastados, ese desahorro, pretenden seguir posponiendo esa solución, inevitable en algún momento del tiempo. Como un drogadicto, intentan convencernos a todos de que dejarán su adicción más adelante. Piensan que si niegan la insolvencia evidente, si permiten que la contabilidad mienta positivamente, si dan una falsa imagen de tranquilidad, unidad, o de saber dónde están y a dónde van, si manipulan los mercados para que parezca que hay confianza, si te protegen de sus sentidos y te dibujan un mundo mejor del que hay, entonces, todo volverá a ser como antes.

Dice el refrán que antes se coge a un mentiroso que a un cojo. Las autoridades no se dan cuenta de que ese show artificial, además de ser un acto antidemocrático hacia sus ciudadanos, es improductivo porque genera más desconfianza en la situación de la economía y en la clase política, lo que añade incertidumbre a la sociedad. No se dan cuenta de que ellos tienen la solución, bastaría con explicar a la sociedad la realidad donde estamos y el camino exigente que nos espera (previamente deberían entenderla ellos) y después, aplicar recortes generalizados afectando en menor medida a los más necesitados. Así sí habrá futuro y confianza.

miércoles, 12 de octubre de 2011

LA NUEVA ETAPA CHINA

China podría ser denominada “la octava maravilla del mundo”. Todos sucumben ante un país en plena explosión de crecimiento y desarrollo desde hace años. Su política de gradual apertura económica le ha dado el apoyo de inversores internacionales, fabricantes mundiales en busca de menores costes de fabricación, y políticos extranjeros queriendo la amistad de la que será, en unos cuantos años, la mayor economía del planeta. En resumen, el poder del dinero. Si a todo esto le sumas su poder militar, es claramente la más deseada de la clase.
Cuando uno ofrece la oportunidad de generar beneficios, todo lo demás se le perdona. Nadie habla de la falta de Derechos Humanos para sus ciudadanos, o muy tímidamente, no sea que se enfaden y me consideren “país non grato”. Dentro de esa falta de libertad se incluye la falta de libertad de expresión e información. En mi opinión, las estadísticas oficiales chinas son todo menos fiables. Su nivel de corrupción ha permitido a sus gobernantes enriquecerse más que en cualquier país capitalista. Según un informe del Congreso/Senado de EEUU, los dirigentes políticos chinos más ricos poseen varias veces el patrimonio de sus equivalentes americanos. Cuando el pastel económico crece rápido, la sociedad y la economía soportan esa injusticia e ineficiencia que es la corrupción. Al fin y al cabo, la mayoría mejora su nivel de vida.

En resumen, el potencial de China se reconoce mundialmente, sus vergüenzas se obvian para evitar ser expulsado de la fiesta, y sus riesgos, los de cualquier economía/país en una etapa prolongada de gran crecimiento, se menosprecian.

En 2008, los índices bursátiles chinos perdieron cerca del 65%, a pesar de que su economía no dejó de crecer. De hecho, el trimestre de menor crecimiento, el primero de 2009, su PIB creció al 6,2%. Así funcionan las economía emergentes, todo se magnifica.

Hace meses, los analistas discutían sobre si China frenaría o no su ritmo de crecimiento en 2011, actualmente cercano al 10%. Hoy, no hay duda, la economía china se encuentra en un proceso de ralentización económica, en línea con el resto de economías. Ahora, la discusión está en si su economía se enfrenta a un soft-landing (aterrizaje suave) o a un hard-landing (aterrizaje brusco). Esto es especialmente importante si tenemos en cuenta que Occidente apenas crece, y que China ha sido un motor importante en la economía global durante esta crisis.

Creo que el desorbitado crecimiento, durante muchos años, del crédito, de los inmuebles, y de los precios (inflación) ha sido “pan hoy y hambre para mañana”, apoyando el desarrollo pero sembrando desequilibrios y riesgos futuros. Según vemos en distintos datos de actividad económica, de consumo, del sector inmobiliario, y de concesión de créditos, hoy es mañana. En los próximos meses veremos el alcance de ese freno económico. De momento, las autoridades ya han anunciado que pondrán dinero público para recapitalizar bancos y para comprar sus acciones en bolsa. Independientemente de cualquier información oficial, la cuestión es: ¿Por qué medidas tan drásticas en un país donde se supone que la economía va tan bien? ¿Cuántos miles de millones de impagos estima el gobierno para tener que recapitalizar sus bancos con dinero público? Todas estas medidas me suenan. ¿Dónde las habré oído antes?

lunes, 5 de septiembre de 2011

LAS DROGAS MONETARIAS Y SUS EFECTOS (2ª Parte)

6 Genera adicción en la economía y los mercados, que se acostumbran a vivir con subvenciones/estímulos y se resienten cuando éstas se acaban. Acto seguido, reclaman más drogas/estímulos/regalos y los dirigentes no se atreven a negárselas porque conllevaría debilitar la economía en el corto plazo (la inversa de lo que generó al inicio). Lo vimos a mitad del año pasado tras el QE1 y ahora tras el QE2. 

7 Distorsiona la economía. Los bancos centrales pretenden simular artificialmente los efectos de cuando la economía va bien para generar confianza. Por ejemplo, cuando el consumidor tiene dinero y confianza consume mucho y eso genera una presión al alza en los precios, o sea, inflación. La FED pretende fabricar inflación induciendo subidas especulativas en los precios de las materias primas que los fabricantes sufrirán e intentarán traspasar a los consumidores. También, pretende subir las acciones, como harían los inversores si tuvieran dinero y confianza económica. El BCE compra bonos del estado como podrían hacer libremente los inversores si confiaran en los gobernantes que han de pagarles. O sea, en vez de centrarse en exigir a sus gobernantes medidas positivas para la economía y la confianza de los ciudadanos prefieren dedicar tiempo y dinero a aparentar lo que no hay, a maquillar la realidad económica sustituyendo al consumidor, al inversor en los bonos del estado, o a quien haga falta.

Por si fuera poco lo expuesto, considero que el QE2 fue un absoluto fracaso porque no consiguió algunos objetivos y otros han durado poco más de lo que ha durado el programa. El principal objetivo era bajar el tipo de interés de los bonos del estado. Estos subieron durante casi todo el programa y han bajado realmente cuando éste se ha acabado, que es cuando los inversores han comprado los bonos como refugio ante la recaída económica y bursátil. Las bolsas avanzaron casi un 30% con el QE2, y pocas semanas después del programa, han reculado entre la mitad y dos tercios de dicho movimiento especulativo. Varias materias primas también han perdido buena parte de lo ganado. No es el caso del oro y la plata, que siguen altos porque aglutinan a muchos disidentes ideológicos de la política de la FED. Debilitar el dólar es el único objetivo logrado y claramente mantenido en la actualidad.

En resumen, las autoridades pretenden arreglar una crisis de exceso de deuda generando más deuda, una crisis de confianza, manipulando y negando la dura realidad para que parezca bonita, lo que genera desconfianza. Sus políticas pretenden minimizar los efectos de una burbuja que ha reventado no adaptándose a la realidad sino inflando otra, una burbuja monetaria global. No han aprendido nada de la crisis de Japón. Tampoco de la crisis tecnológica de hace una década. Entonces, se bajaron mucho los tipos de interés para favorecer a las empresas excesivamente endeudadas, pero se creó involuntariamente una burbuja en el crédito y en un sector muy sensible a los bajos tipos de interés, el inmobiliario.

sábado, 3 de septiembre de 2011

LAS DROGAS MONETARIAS Y SUS EFECTOS (1ª Parte)

Hace pocos días, en el foro financiero anual conocido como Jackson’s Hole, Bernanke alimentó la esperanza del mercado de otro plan de Quantitative Easing, tal y como hijo hace un año. Dijo que la FED tenía todavía más herramientas para estimular la economía pero no dijo cuáles, dejando los detalles para la próxima reunión de la FED el 21 de septiembre. Me recordó al candidato socialista a la presidencia española, Rubalcaba, cuando dijo recientemente que él tenía la solución contra la crisis. Algo absolutamente estúpido viniendo de alguien que lleva tiempo en el gobierno. El mercado celebró ese numerito de Bernanke de vendedor ambulante ofreciendo el elixir de la eterna juventud.

Durante meses he criticado esa herramienta monetaria bananera que se llama Quantitative Easing (QE) que básicamente consiste en crear billetitos, como si del Monopoly se tratara, para manipular los precios de los activos porque no les gusta los precios que millones de compradores y vendedores han acordado. Mientras éstos invierten un dinero del cual son responsables, los bancos centrales juegan con dinero de todos, o sea, de nadie. Los principales efectos/riesgos que le atribuyo al QE son:

1 Deprecia el dólar. Creo que se sobrevalora el efecto positivo en el PIB de debilitar la divisa pues, si bien es cierto que favorece el incremento de ventas vía exportación, también encarece la fabricación en el extranjero y, porque genera incrementos en las materias primas cotizadas, incrementa los costes de compras. Además, el encarecimiento del crudo (energía y gasolina), supone un lastre para las empresas y los consumidores americanos, y para las exportaciones netas que recoge el PIB. Por otro lado, los ciudadanos pierden poder adquisitivo a nivel internacional. Jugar a depreciar el dólar podría llevar al colapso del sistema financiero mundial si los inversores internacionales que hoy financian al gobierno americano se hartaran de que éste les haga perder dinero.

2 Manipular los mercados siempre es peligroso porque crea distorsiones en la asignación de activos que, cuando se normalizan, suelen hacerlo de forma violenta (todos a la vez) y eso produce daños económicos y crisis internacionales.

3 Manipular los mercados al alza es socialmente injusto porque, en el corto plazo, básicamente favorece al 10% de americanos que poseen el 80% de las acciones cotizadas. Bernanke dice que eso se traducirá en más consumo, se crearán más empresas y, por extensión, más empleo. En ese sentido, se me ocurre que podría darnos ese dinero a mí, a mis hermanos, y a mis amigos, y seguro que haremos cosas con él que generarán actividad económica. Ojo con los alzamientos populares mundiales y con las políticas sectarias.

4 Genera Inflación para todos los ciudadanos, aunque a los ricos les compensa sobradamente con el alza de los mercados. La alta inflación generada en los alimentos favorece la inestabilidad social en los países más pobres. 

5 Genera burbujas. Nada hay tan peligroso como que las autoridades garanticen con palabras y dinero la rentabilidad a los inversores, porque se generan grandes flujos de capitales hacia ese maná prometido y cuando, por el motivo que sea, se acaba la promesa, hay muchas quiebras. Lo hemos vivido recientemente con las subvenciones del gobierno español a las energías renovables. En mi opinión, lo que hoy sostiene las bolsas no son las perspectivas económicas sino la idea de que Bernanke las hará subir, que él garantizará las ganancias como hizo hace un año con el QE2. Una aterradora barbaridad.

(Continuará)

martes, 30 de agosto de 2011

LA JAPONIZACIÓN DE OCCIDENTE

Las extremas medidas aplicadas por los gobiernos y bancos centrales para capear la crisis son un terreno casi virgen en la economía moderna. Salvando las distancias, que probablemente sean grandes, Japón es la única referencia que tenemos sobre los efectos a largo plazo de algunas de esas medidas, pues allí se implementaron hace casi dos décadas.

Por ejemplo, Japón bajó los tipos de interés hasta cero hace muchos años y, hasta hoy, ni  su economía ni su inflación han permitido subirlos, es decir, normalizar esa herramienta macroeconómica para poder utilizarla en el futuro.

Una de las medidas más controvertidas de Japón y que hoy se repite en Occidente fue el permitir los bancos zombies. Se les llama así porque no están ni vivos ni muertos. Siguen operando, generando beneficios, pero no crecen en préstamos, que es una de sus principales funciones socio-económicas. Hoy, esto ocurre porque los gobiernos, en vez de hacerles reconocer ya sus muchísimas pérdidas y, acto seguido, obligarles a recapitalizarse a gran escala (con la consecuente pérdida de riqueza de sus accionistas y directivos), han sucumbido a ese lobby, la banca, y han optado por proporcionarles una contabilidad más laxa para que reconozcan sus pérdidas paulatinamente durante años, y las puedan compensar con esos beneficios que van generando trimestre tras trimestre. Mientras tanto, la banca apenas presta.

El coste por la falta de crecimiento del crédito lo paga toda la sociedad, porque limita brutalmente el crecimiento económico, la recuperación. Yo entiendo y comparto la necesidad de desapalancarse de todo el sistema tras un crecimiento del crédito desorbitado durante muchos años, pero, creo que, ya que se ha salvado y beneficiado a la banca con el dinero de todos, también se les debería exigir algo a cambio, LA RECAPITALIZACIÓN. Al no hacerlo, los gobiernos están traspasando el coste de los errores de unos, la banca, a los otros, los ciudadanos, los consumidores, y las empresas. Al contrario de lo que algunos gritan en las manifestaciones, esto no es capitalismo, sino una oligarquía donde un grupo de grandes lobbies utilizan al resto de la sociedad para beneficiarse, cuando las cosas van bien, y para endosarles las facturas de sus errores cuando llegan las consecuencias de éstos. Todo ello, políticamente enmascarado con el mensaje del miedo: “si no lo hacemos, se acabará el mundo”. ¿Eres consciente de las toneladas de confianza que generaría una banca supercapitalizada y que pudiera volver a prestar? Generaría bastante más confianza que la manipulación de la economía, la información y los mercados que nos brindan a diario los bancos centrales como herramienta contra la crisis de confianza.

En las últimas horas, la Directora Gerente del FMI, la Ex-ministra de Finanzas francesa Christine Lagarde, sugería que la banca europea debería recapitalizarse. Por otro lado, hoy hemos sabido que el IASB (International Accounting Standards Board), el organismo que regula la contabilidad a nivel internacional, había expresado, en un documento remitido al regulador europeo, su preocupación por considerar que la banca europea no ha provisionado suficientemente su exposición a la deuda griega. Algo que, a estas alturas del cuento, no nos va a sorprender. Alguien debería explicarle al IASB que eso es “por el bien común”.

Puestos a buscar referencias históricas, te adjunto un gráfico elaborado por una casa de análisis donde compara la evolución del S&P y del Eurostoxx con el Nikkei japonés tras su crisis inmobiliaria/bancaria. Sinceramente, espero que sólo sea una más de esas comparativas que nunca se cumplirán.

jueves, 18 de agosto de 2011

LA VOLATILIDAD: ORIGEN Y CONSECUENCIAS

Parece lógico que los mercados financieros sean volátiles por naturaleza, pues se supone que adaptan sus precios a una realidad cambiante. Una volatilidad muy alta en los mercados financieros no es buena para la economía pues paraliza inversiones, dificulta la financiación, las nuevas emisiones, fusiones, etc. En definitiva, aporta lo que más daña a las empresas: incertidumbre sobre sus costes, proyectos, resultados, viabilidad, crecimiento, etc. En economía y en los mercados financieros, a menudo, lo que ocurre es menos importante que cómo ocurre. Los cambios rápidos en hábitos de consumo, de inversión, de financiación, de perspectivas, etc dañan más a la economía y a la sociedad por su incapacidad para adaptarse a ellos en un plazo muy corto de tiempo que por la naturaleza del evento en sí mismo.


En el sistema financiero, hay varios elementos que magnifican la volatilidad en los mercados. A continuación te detallo algunos que considero que han tenido un papel primordial en los vaivenes de las últimas semanas.
  1. Tipos de interés extremadamente bajos. El hecho de que los principales bancos centrales llevan tres años dando barra libre de liquidez a la banca a tipos realmente bajos y acompañándolo de discursos tipo “low rates for an extended period” hace que los traders de los bancos de inversión y algunos de sus grandes clientes, los hedge funds, inviertan muchísimo a crédito, pues éste resulta muy barato. El efecto es que magnifican las tendencias al alza cuando compran todos a la vez con el dinero prestado del banco central. Cuando la realidad económica se deteriora, o sea, ahora, esos mismos traders y hedge funds deshacen simultáneamente esas posiciones compradas con gran apalancamiento, magnificando las caídas más allá de cualquier valoración razonable. En resumen, en lo que a volatilidad se refiere, las políticas extremas de los bancos centrales ayudan a algunos a ganar especulando con dinero público pero dañan al resto con la volatilidad que generan. 
  2. Las decisiones políticas improvisadas. Si la certidumbre es el mejor compañero de viaje para los proyectos empresariales, la previsibilidad/coherencia en las decisiones políticas y financieras lo es para los mercados financieros. La retahíla de decisiones políticas improvisadas que nos vienen brindando nuestros dirigentes desde que empezó la crisis son el principal lastre para la confianza en la recuperación económica y el bienestar social. El día a día nos recuerda que nuestros políticos no saben ni dónde están, ni a dónde van. Guiados por su ignorancia y falta de criterio, sueltan en cada escenario el comentario/propuesta que consideran más idóneo para apaciguar a su auditorio.  
  3. Las políticas monetarias extremas, arriesgadas y no convencionales. El experimento monetario que están realizando los bancos centrales en la gestión de esta crisis utilizando medidas que distorsionan el normal funcionamiento de los mercados es el mejor caldo de cultivo para provocar una crisis mucho peor que la vista hasta ahora. De hecho, el propio Bernanke ha reconocido que desconocemos los riesgos reales de algunas de esas medidas como el Quantitative Easing. Por ejemplo, el fin de semana pasado, el BCE anunció que compraría deuda soberana italiana y española. Independientemente de mi opinión sobre los riesgos a medio y a largo plazo de ese teórico sacrilegio macroeconómico, la volatilidad que generó en el corto plazo en ese activo y en otros, como las bolsas, no es nada sano. (Recuerda que casi todos los activos financieros están interconectados pues algunos operadores actúan sobre ellos simultáneamente). El gráfico adjunto muestra la violenta caída de la rentabilidad del bonos español a diez años del 6,25% al 5% causada por la subida del precio tras el anuncio del BCE.
Apenas hace un año, Europa anunció el plan de ayuda a Grecia, y el Ibex35 lo celebró con la mayor subida diaria de su historia, ganando un 14,5%. Hoy está un 15% más abajo ¿Qué crees tú que era lo correcto, solucionar la incómoda y real insolvencia griega o vender un optimismo oportuno, irracional e irresponsable? Hoy resalvamos a Grecia, salvamos a Irlanda y Portugal, y España e Italia ya calientan en la banda ¿Alguien en su sano juicio se cree que los bancos centrales pueden sustituir con su dinero artificial a todos los consumidores y/o inversores del planeta? Ya empezamos a ver uno de los costes de tanta irresponsabilidad, la alta volatilidad. Otro coste que apunta maneras es la inflación, pero de ella hablaremos otro día.

jueves, 28 de julio de 2011

LA FED ENTRE BASTIDORES

La Reserva Federal (FED) es el Banco Central de EEUU. Está organizada en doce “distritos” que abarcan todo el país. En los Consejos de esos Distritos Federales están los CEOs de los grandes bancos. Históricamente hablando, es una institución muy controvertida porque es muy opaca (en sus cuentas, en sus decisiones, etc), muy poderosa (tiene más poder económico que el propio presidente), y porque sus miembros no han sido elegidos por el pueblo americano sino por el Gobierno y ratificados por el Senado.

La reforma de la legislación financiera no está acabada y sólo parcialmente puesta en práctica. Un cambio legislativo que sí se está aplicando obliga a la FED a dar cuentas ante el Senado sobre sus decisiones, procesos, etc. La Government Accountability Office (GAO) se encarga de auditar a la FED. El jueves 21 de julio presentó el resultado de sus análisis. Este muestra bastantes circunstancias llamativas. A continuación te detallo algunas: 
  1. Durante la crisis, la FED concedió créditos a entidades financieras nacionales e internacionales por valor de $16 trillones. No está mal, teniendo en cuenta que el PIB americano son $15 trillones, y que Obama, para aprobar el programa de rescate bancario (TARP), de unos $0,85 trillones, tuvo que negociar con el Congreso y el Senado. El senador  independiente por Vermont,  Bernard Sanders, lo calificaba así:" This is a clear case of socialism for the rich and rugged, you're-on-your-own individualism for everyone else."
  2. Para otorgar esa liquidez, la FED gastó $659,4 millones en contratos privados. Ocho de los diez mayores contratos se otorgaron sin una subasta o proceso competitivo. 
  3. El CEO de JPMorgan Chase, James Dimon, era miembro del Consejo Federal mientras éste organismo concedía a JPMorgan préstamos por ¡$390.000 millones!
  4. El actual presidente de la FED de Nueva York (y ex-Goldman Sachs), Bill Dudley , mantuvo acciones de American International Group (AIG) mientras era uno de los responsables del rescate de dicha entidad. Mientras otros empleados de la FED tuvieron que venderlas, a él se le autorizó a mantenerlas. 
Poco a poco vamos conociendo como en la democracia de bandera de nuestro tiempo, la americana, cuando miras entre bastidores, descubres una oligarquía de castas donde los grandes lobbies (la banca, las grandes corporaciones, etc) disfrutan de más derechos de los que les reconocen las leyes.

viernes, 22 de julio de 2011

CHINA Y OTROS EMERGENTES

Que las economías emergentes están ralentizándose es hoy una evidencia. Basta con ver los datos de actividad o de importación/exportación de países como Brasil, Corea del Sur, Taiwán o China para corroborarlo. Una de las muchas diferencias entre hoy y el 2009, cuando empezó la recuperación global, radica en que entonces los emergentes fueron un importante motor de recuperación. Las economías emergentes sufrieron un momentáneo parón de actividad en los meses de mayor incertidumbre y pánico debido a la globalización pero continuaron con el boom económico experimentado durante casi toda década.

La ralentización en China es especialmente relevante pues se trata de una economía emergente con grandes desequilibrios prolongados durante muchos años. Además, está siendo sin duda uno de los principales motores de la recuperación europea y americana (aunque ésta sea moderada). Su gran crecimiento en la última década se ha basado en gran medida en la construcción y el aumento desmesurado del crédito, ¿te recuerda a alguien? Su economía se enfrenta a importantes riesgos en tres áreas:
  1. El crédito. Las autoridades llevan meses subiendo tipos para frenar su expansión. Igualmente, empiezan a hacerse públicos los excesos acumulados año tras año en forma de morosidad. En ese sentido, el gobierno central ya ha anunciado que tendrá que absorber créditos problemáticos vinculados a los gobiernos locales (un rescate en toda regla) por valor de unos $500.000 millones, mientras las agencias de rating avisan que podría haber otros $500.000 millones ocultos también problemáticos. (¡¡Eso si que son mora/pérdidas financieras y lo demás son tonterías!!).
  2. La construcción. Un burbuja que ya da síntomas de agotamiento. Parece que ya han pasado la fase de subidas desmesuradas y ahora están en la que se pueden ver algunos edificios vacíos.
  3. La inflación. Esas políticas tan expansivas durante la última década generan una inflación que ronda, oficialmente el 6,5% en general y algo más del 14% en los alimentos. Extraoficialmente los números que se barajan serían casi el doble. No cabe duda de que el alto precio de los alimentos es una factor importantísimo en los grandes desórdenes sociales que vemos diariamente en todo el planeta, China incluída. 
Con todo esto no quiero decir que China y otros emergentes no tengan un futuro prometedor sino que el futuro no suele ser una linea recta ascendente, aunque sea lo que le gusta descontar/valorar a los mercados. Las crisis suelen venir tras años de exceso de crecimiento, que lleva a excesos de capacidad productiva (algo evidente hoy en algunas áreas de la economía china), y exceso de confianza a la hora de asumir riesgos.

Por último, los mercados financieros magnifican a menudo la realidad económica pues son flujos de capitales entrando o saliendo a la vez. El trimestre que menos creció el PIB chino lo hizo al 6,2% (¡¡quien lo tuviera!!), y sin embargo sus bolsas cayeron cerca del 65% en 2008. Un cosa es segura, lo que venga será a lo grande.

viernes, 15 de julio de 2011

STRESS TEST: OTRO ACTO PUBLICITARIO EUROPEO

Hace un año, se publicaron los stress tests europeos. Entonces, nos dijeron que habían aprobado esa "durísima" prueba el 90% de las casi 90 entidades examinadas. A mí me pareció un mero acto publicitario pues los supuestos tan duros que contemplaba dicho test, en mi opinión, no lo eran. La prueba del algodón fue que pocos meses después, y sin que se diera ese escenario "tan increíblemente duro" que se supone que contemplaba el examen, dos bancos irlandeses cayeron a plomo. ¿Algún político ha asumido responsabilidades por ese evidente desastre? ¿O por cantar victoria a la crisis soberana? ¿O por decir que no caería Irlanda? ¿O Portugal?

Hoy a las 18h se han publicado los resultados del stress test europeo versión 2011. He querido esperar a la publicación oficial a pesar de que ya sabíamos los resultados. Los políticos europeos se han encargado de airearlos en sus conferencias durante toda la semana, cada uno por su cuenta. Otra muestra de que la UE tiene más de E que de U.

Ocho de las noventa entidades han suspendido el examen. La infracapitalización de los suspendidos suma €2.5B, algo menor que los €250B estimados por S&P en marzo, ¡¡si es que la economía no es una ciencia exacta!! 

Tras analizar las hipótesis del stress test, vuelvo a pensar que son un mero acto publicitario de nuestros gobernantes para generar confianza. Con ello no quiero decir que la banca esté peor ni mejor que hace una semana sino igual. Estos exámenes me recuerdan a las entrevistas a los políticos en las cuales las preguntas ya están acordadas de antemano y que sirven para que el político dé su versión de lo que quiera.

Para desacreditar los "strest tests 2º intento" podría argumentar que, el landesbank alemán Helaba suspendió el test y, acto seguido, lo sacaron de la muestra. Esa es la gran estrategia para salir de la crisis, ojos que no ven, corazón que no siente (y no se manifiesta contra el gobierno, o me retira el voto, o me exige responsabilidades por desdecirme, o por dar dinero público a un insolvente, o ..o ..o). También podría criticar el test por NO CONTEMPLAR UNA POSIBLE QUITA SOBERANA NI SUS EFECTOS, cuando hasta los ciudadanos de Marte saben que esa discusión está hoy sobre la mesa.

La verdad, los stress tests me importan muy poco. Si quieres un verdadero stress test, yo te diré cuál es: volver al sistema contable anterior a la crisis, donde el principal valuarte del principio de prudencia (y de realismo si existiera en el PGC) consiste en valorar a precios de mercado. Algunas distorsiones contables que se han inventado "por el bien común" durante la crisis permiten a la banca contabilizar pérdidas en balance sin pasar por cuenta de resultados, no provisionar las caídas en precio de la deuda soberana que poseen, reducir la obligación de provisionar por activos adjudicados en pago sacándolos fuera de balance en sociedades de inversión inmobiliaria, etc. Los dicho, un PHOTOSHOP contable donde, para salir feo, es que has de ser realmente feo.

Esta es mi opinión, y mi objetivo no es ganar votos sino simplemente contarte ciertas partes de la realidad existente que no te van a contar, por lo menos oficialmente. Creo que la ignorancia es un derecho y yo escribo para los que no quieren ejercerlo.

sábado, 9 de julio de 2011

EL RIESGO PAIS Y LAS IDIOTECES OFICIALES

Si tuviera que nombrar tres características del animal político destacaría: su extensa ignorancia en la mayoría de temas, su osadía para hablar de ellos cual experto, y su moral camaleónica que le permite cambiar de chaqueta/posición a gran velocidad con tal de no asumir sus responsabilidades y poder culpar otros de sus desgracias.
Desde hace meses, los políticos culpan a los especuladores del clima de dudas sobre la solvencia de algunos países europeos y, en consecuencia, del encarecimiento de la financiación de estos países. Como los políticos no te explicarán esa realidad (que en gran medida desconocen), yo te detallo algunas peculiaridades:
  1. La especulación y la manipulación la sufrimos los que estamos a diario en los mercados financieros. Son los grandes inversores los que, por sus contactos, se relacionan con los poderosos (a menudo políticos) y obtienen lo que la mayoría no: información valiosa antes que el resto del mercado. Algunos, además reciben financiación oficial casi gratis.
  2. Los grandes especuladores son como los mercenarios: están bien vistos cuando sirven a la causa de los gobiernos. Por ejemplo, Bernanke creó el Quantitative Easing 2 generando, financiando, y apoyando hordas especulativas que llegaron hasta el último confín del mundo cotizado.
  3. Reducir la especulación es realmente fácil, bastaría con reducir el apalancamiento de los que operan. Por ejemplo, si las garantías para operar con derivados fueran del 50% del valor que inviertes frente al 5-10% actual el volumen de apalancamiento sería increíblemente menor, pero entonces, la banca de inversión se quedaría sin uno de sus negocios más lucrativos, y quizás sería un poco menos "too big to fail" (demasiado grande para dejarla caer). En esas circunstancias ¿cómo podría Goldman Sachs seguir invirtiendo millones en las campañas de ambos candidatos a la presidencia?
  4. En la deuda soberana existe, como en el resto de mercados cotizados, movimientos especulativos y, a veces, intentos de manipulación. La operativa sobre el riesgo soberano (de la deuda de los países) no se hace tanto sobre sus bonos pues son muy ilíquidos. Se utilizan CDS, instrumentos financieros que cotizan la percepción de riesgo de impago de un país. Por ejemplo, si tengo un bono griego y creo que puede no pagar puedo hacer dos cosas: lo vendo o compro un CDS que cubra mi posición, es decir, que subirá de precio a medida que se confirme la insolvencia de Grecia y compensará la caída en precio que sufrirá mi bono griego.
  5. Por último, independientemente de cualquier movimiento especulativo, los mercados exigen a algunos gobiernos más rentabilidad para comprar sus bonos porque la percepción que tienen sobre éstos es que pueden llegar a ser insolventes. ¿Prestarías tú el dinero de tus clientes a alguien que crees que es muy posible que no te lo devuelva?¿Y si además le ves gastar sistemáticamente más de lo que ingresa (déficit presupuestario)?¿Y si también ves que no tiene intención de cuadrar sus cuentas, de ajustarse a la crisis como sí hacen las familias y las empresas? En esa situación están gran parte de los gobiernos occidentales, con un exceso de endeudamiento público, déficit presupuestario sistemático, y sin ganas ni valor político para tomar realmente las duras medidas de ajuste necesarias en una sociedad que lleva viviendo demasiados años por encima de sus posibilidades a base de créditos.
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