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domingo, 17 de junio de 2012

HUELE A OTRO FESTIN MONETARIO

La incertidumbre griega es la excusa perfecta para hacer más de lo único que las autoridades saben hacer para solucionar esta crisis: imprimir más billetes. Los mercados ya lo celebran.

Lo bueno es que se prepara otra gran fiesta. Lo malo es que sólo es para los mismos de siempre (el triunvirato Bancos Centrales, banca, y gobiernos) y la pagan los de siempre. Los organizadores vuelves a ser los Bancos Centrales. Sus invitados, a los que van a volver a regalar mucho, mucho, mucho dinero son las entidades financieras y los gobiernos (cuya nueva deuda será comprada por las entidades financieras). Y todo, ¿para qué?, ¿por qué? ¿Para salvar al mundo (la excusa de siempre)? NO. Para que los gobiernos puedan seguir gastando el dinero que no tienen y para que la banca no tenga que recapitalizarse como debiera, haciendo menos ricos a sus dueños y directivos y haciendo que los bonistas y depositantes asuman la responsabilidad que asumen cuando cobran esos intereses. Falta una cuestión, ¿quién paga la fiesta? Los de siempre, tú y yo, a través de la nueva deuda que emiten en nuestro nombre y que nosotros y nuestros hijos tendremos que devolver, mientras nos siguen subiendo toda clase de impuestos, tasas, y recibos regulados (agua, gas, electricidad, teléfono, transporte público, etc).

Si supieran algo de economía y tuvieran algo de moralidad sabrían que, quien puede y debe sacarnos de esta crisis es el consumidor y las empresas. Los verdaderos protagonistas de una economía de mercado sostenible porque son los más eficientes gestionando el dinero, y sus legítimos dueños. Estos a quien esquilman de forma recurrente.

El viernes, Merkel dijo que los inversores no confían en la eurozona. Se quedó muy corta. Ni los inversores, ni los ciudadanos. ¿Cómo podemos confiar en gente que acuerda algo y, en seguida, no lo cumple y/o no exige que otros lo cumplan? La sensación que se transmite es que no hay criterio, no hay firmeza, no hay sinceridad, no hay seriedad, y no hay responsabilidad. Por ejemplo, el 90% de 89 entidades pasaron el "super exigente" stress test europeo. Hoy no estamos, ni de lejos en esos supuestos tan exigentes e improbables que se contemplaban, y aún así, diversos bancos han caído y/o han necesitado capital. ¿Quién responde por ello, por habernos vendido semejante irrealidad/mentira? Como siempre, nadie. Entonces, ¿por qué creernos lo próximo que nos digan? Si los ciudadanos no vemos ninguna consecuencia en sus actos, todo lo contrario que en los nuestros, ¿cómo podemos llamarle a esto democracia cuando vemos como varias castas, sin ningún pudor ni vergüenza, viven al margen de las normas que sí nos someten al resto?

El jueves, Francisco González, Presidente de BBVA, declaró que saldríamos de la crisis si le dieran al BCE poder político para que preste de forma ilimitada al Fondo de Estabilidad Permanente y que éste compre deuda de los Estados. Vaticinó que, al día siguiente, los mercados subirían un 30% ó 40%. ¡Tonto de mí! Y yo que creía que estábamos en una economía de mercado, donde los beneficios empresariales y no el dinero público metido a dedo debía mover las bolsas. Al margen del porcentaje, yo le diría varias cosas a este señor. Primera, ¿se olvida usted que el BCE ya les inyectó dinero de forma "ilimitada" a finales de febrero de 2012 y a finales de diciembre de 2011? Por lo visto no fue suficiente ¿existe dinero suficiente para ustedes? Segundo, ¿cada cuánto se supone que deben prestarles barato el dinero DE TODOS a su gremio y a los gobernantes a quienes los mercados, libremente, no quieren refinanciar? Tercero, ¿cree usted que vivimos en la economía del Monopoly, donde el dinero es infinito y se puede dar a dedo? En el mundo real, prestar ilimitadamente te aproxima a arriesgar ilimitadamente. Cuarto, ¿tan poco cree en la economía de mercado que propone esa planificación centralizada que tan malos resultados ha dado históricamente a la humanidad ... o es sólo cuando les toca ajustarse a la realidad a ustedes y a los gobiernos? (recuerda lo de privatizar beneficios y nacionalizar pérdidas).

Lo que está muy claro es lo poco que les gusta la democracia económica (el mercado) a las castas dominantes. Los banqueros mundiales prefieren unos pocos poderosos a los que apoyar en campaña, subvencionar, prestar, etc. (no he dicho "comprar", aunque lo hayas pensado) ¡Cuanto les gusta esta oligarquía en la que las consecuencias de sus errores, a diferencia de las de los ciudadanos de a pie y las pymes, se financian con el dinero de todos los ciudadanos! Es tan vergonzosa la situación que hasta pueden reclamar públicamente más dinero sin que nada chirríe.

En EEUU, aplican una política monetaria relativamente similar a la europea: la del dinero fácil para aquellos cercanos a la Fed (gobierno y banca). Sin embargo, allí Bernanke cree en lo que hace, aunque a mí me parezca una irresponsabilidad (por los riesgos gigantescos que asume de inflación y burbujas), un acto de soberbia (al manipular los mercados como si él fuera más eficiente decidiendo qué necesitan millones de ciudadanos que ellos mismos), y la más absoluta injusticia social (utilizando dinero público como dinero fácil para los de su entorno). El 21 de noviembre de 2002, Bernanke dio una conferencia en la que explicaba cómo actuar en caso de riesgo de deflación. Lo que allí definió es lo que hoy conocemos como Quantitative Easing1, QE2, y QE 2.5 (conocido como operación Twist). El QE3, que te auguro veremos dentro de poco, seguramente se parecerá a una de las medidas del QE1, comprar bonos de Agencia (Freddie Mac, Fannie Mae, Ginnie Mae) y/o paquetes de hipotecas/préstamos que éstas tengan.

Hoy, tras varios años de crisis y medidas anti-crisis, veo claro cómo la sociedad ha ido deshojando la margarita. Cada vez, mi ingenuo optimismo de que elegiremos el camino sostenible aunque sea cuesta arriba, se va disipando. Al igual que en burbujas anteriores, la sociedad se niega a parar esta burbuja monetaria que estamos creando porque teme los efectos de su explosión. Pero eso no soluciona el problema, lo agrava como precio por aplazarlo un poco más. En algún momento, reventará esta burbuja monetaria, y entonces no habrá dinero suficiente para inflar otra que suavice los dañinos efectos de la que explota. Esta vez no habrá dinero suficiente porque cada burbuja que se crea debe ser mayor que la anterior para tener efectos importantes, y ésta se está sembrando en torno a los gobiernos y el sistema financiero, los dos mayores pilares del riesgo sistémico. Nuestros errores pasados nos trajeron hasta esta crisis. Los presentes la agravan. En Occidente, el desorden social y la necesidad de quitas es el camino que estamos eligiendo para el futuro. No son los recortes sociales la semilla sino que éstos, absolutamente necesarios y apenas aplicados, combinados con la injusticia de beneficiar a algunos a dedo, es lo que garantizará el descontento social y la negación de nuestra obligación de pagar las deudas que los gobernantes de hoy están contrayendo en nuestro nombre.

En los libros de historia se verá muy claro, y los jóvenes se preguntarán: ¿por qué nadie hizo nada? La respuesta siempre es la misma: porque nadie quiere ser el malo que para la música, prefieren ser los salvadores que invitan a otra ronda (con nuestro dinero).

martes, 3 de abril de 2012

¿REPRESIÓN FINANCIERA?

El otro día, leía la prensa económica mientras charlaba con un amigo. Como es habitual, el diario te mostraba lo "super lleno" que está el vaso. El optimismo pasional se palpaba hasta en el canto del diario. Análisis, casi cero, sólo alguna tímida referencia a algún analista que te cuenta lo maravilloso que va a ser todo. A menudo, los periodistas de economía no conocen a fondo aquello sobre lo que escriben, por lo que se basan en algunas opiniones de "expertos". Todavía recuerdo cuántos "expertos" decían en 2006, y 2007, y 2008, y 2009, y 2010, y 2011, año tras año, que en ese ejercicio se recuperaría el sector de construcción residencial en EEUU. Yo debía justificar mi escepticismo año tras año, pero ellos, podían "cagarla" año tras año, y con toda impunidad vuelven a salir en los medios con su eterna melodía. También decían a finales de 2007 que era  un "mid-cycle slowdown" (una pequeña pausa en el camino del crecimiento económico). Algo parecido a lo que dicen ahora con el freno europeo y emergente desde el verano pasado. Hoy, se supone que la moderada recuperación americana lo sostendrá todo, a sí misma, y tirará de los demás países, y todo eso supongo que vendrá por obra y gracia del Espíritu Santo.


Algunos escriben que la situación europea ha mejorado, tal y como refleja la rentabilidad de los bonos españoles o italianos. Resulta que hoy, los bonos son un indicador adulterado (al alza en precio y a la baja en rentabilidad) por el dinero artificial que meten los bancos tras las subastas del Banco Central Europeo. No te cuentan que la rentabilidad del bono español ha reculado desde los máximos de hace algunos meses porque las entidades españolas, tras pedir prestado al BCE en las subastas extraordinarias de diciembre y febrero, han doblado su cartera de bonos nacionales. Han pasado de poseer €70.000M a €140.000M. Pero esa "anomalía" de incrementar €20.000M al mes parece un detalle sin importancia al juzgar qué indican y qué no los mercados.

Si quieres ser optimista, hazlo con realidades sostenibles, como las medidas de ajuste del gobierno de España para intentar poner orden en el sistema público de finanzas, aunque no sea popular ni ayude a la recuperación económica en el corto plazo rabioso. Por su parte, la manada, trimestre tras trimestre, intervención tras intervención, y cada vez que hay cualquier ligero repunte de actividad, canta la misma melodía: "ésta es la buena", "éste es el último chute del Banco Central", "Grecia está salvada", "lo peor ya ha pasado", "Portugal no es Grecia", Irlanda no es Grecia", "España e Italia no están intervenidas" (sólo orientadas), "lo de Grecia no es una quita sino un restructuración", "Grecia vuelve a estar salvada", "EEUU ya reconducirá su déficit en el futuro", etc. Los mercados no son tan tontos como aparentan, sólo tremendamente temerarios, cual ludópata, y confían ciegamente en los Reyes Magos, pero no es los de Oriente (Melchor, Gaspar, y Baltasar) sino en los de Occidente (Bernanke, Draghi, y King). Esperan que cada seis o nueve meses, los Reyes inyecten dinero, no a la economía, sino a sus amigos para que éstos especulen para que siga la fiesta financiera y también para que financien el nivel de gasto insostenible de sus jefes, los gobiernos.

Tras tres años con el mismo discurso, algunos hooligans de la bolsa, que han ido de economistas desde el inicio de la crisis para poder justificar la barbarie monetaria actual, ya no se atreven a decir eso de: "no pasa nada, es una medida temporal no convencional" (refiriéndose al Quantitative Easing, a los tipos de interés a 0, a la compra de su propia deuda, a las subastas de cientos de miles de millones de liquidez baratos para la banca). No son tan tontos, ahora sólo sonríen como diciendo: "en el fondo ¿qué más da si es bueno o malo para la economía, si es temporal o no, si puede llegar a ser catastrófico? ¿A caso no apoya el rally que nos enriquece?, pues me vale".

Al terminar de leer el diario, mi amigo me preguntó: ¿hay mucha gente que piensa como tú sobre esos riesgos que comentas? Yo le dije: hay bastante, pero son economistas y gestores que no suelen llenar páginas de diarios, aunque a veces sí son entrevistados. ¿Recuerdas que hace algunas semanas hablé de la opinión de Bill Gross, el mayor gestor mundial de renta fija? Él es quien ha definido recientemente en una entrevista la situación financiera actual como "Represión Financiera", refiriéndose al intervencionismo de los Bancos Centrales sobre los mercados, metiendo dinero para manipular el precio de los activos a su criterio, o lo que es lo mismo, contra el criterio de la economía de mercado. También habló de la transferencia de riqueza que supone desde los ahorradores (deberías incluir ahí a todas las pensiones públicas y privadas futuras) para favorecer a los grandes endeudados, la banca.

Hace pocos días, las críticas a la política monetaria actual han venido del reputado profesor de Stanford John Taylor, autor de la Taylor Rule, una regla monetaria popular que pretende orientar sobre cuál debería ser el nivel aproximado de los tipos de interés para no cometer excesos peligrosos para la economía. Obviamente, esa regla no apoya tener tipos a 0 durante tres años, con inflación del 2,5%, y creando billetes a gusto del personal.

En la entrevista, Taylor critica la actual política de la Fed porque considera que la economía necesita una previsibilidad de la política monetaria, que es lo que ocurre cuando aplicas la Taylor rule o cualquier otro indicador objetivo que tenga en cuenta la oferta y demanda de liquidez, es decir, el mercado. Para él, el actual intervencionismo "virtually unlimited" de la Fed, que decide a su libre albedrío los tipos de interés, cuánto dinero nuevo crea, dónde lo inyecta, cómo, a qué precio, a quién se lo da, etc supone un riesgo letal para la economía. También habla de que la Fed ha reemplazado de facto al mercado interbancario y a grandes segmentos de otros mercados. Parece que no soy el único que ve riesgos en las políticas del dictador bananero que, casualmente, benefician principalmente a sus amigos.

Ayer, leí cómo un gestor definía la peligrosa situación monetaria actual. Como era en inglés, te resumo sus ideas, que considero interesantes:
  • Vivimos en una época en que unos pocos pueden conjurarse para crear trillones de dólares, euros, yenes, yuanes, etc. En EEUU, basta con un solo hombre (se refiere a Bernanke, Presidente de la Fed).
  • Con una sola decisión, él controla el apalancamiento de la economía. Cuando controlas el dinero en circulación, controlas todo (mercados financieros, precios al consumo, percepción del riesgo, hábitos de inversión, tasas de ahorro, decisiones de contratación de personal, subidas de sueldos, inicio de construcción de viviendas, etc).
  • Este sistema monetario irracional y arrogante presupone que un banquero central es más listo que todos los demás ciudadanos, que los mercados son incapaces de determinar el valor y el riesgo, que él es más eficiente decidiendo dónde emplear nuestro tiempo, nuestro dinero, y la capacidad productiva de nuestro trabajo.
  • Los historiadores probablemente juzgarán como absurdo que la sociedad permitiera un sistema monetario sin respaldo (se refiere a que no haya alguna referencia de valor objetiva, como por ejemplo el patrón oro), sin valor contrastado, que sólo basa su valor en las decisiones unilaterales de un hombre.
Aunque yo no comparta el amor que muchos profesan al patrón oro (que los billetes emitidos sean avalados y se correspondan con las reservas de oro del país emisor), sí que comparto el temor a la actual anarquía monetaria y sus potenciales consecuencias devastadoras. Puedes inclinarte por el patrón oro, por la plata, o por seguir reglas de argumentación macroeconómica como la Taylor rule. En mi opinión, lo realmente importante es que haya unas normas objetivas para establecer los tipos de interés y la cantidad de dinero en circulación, y que no sean el resultado de las decisiones de uno o unos pocos, sin tener en cuenta las magnitudes monetarias (oferta, demanda, mercados, inflación, crecimiento, etc). De esta forma, la creación de billetes iría asociada a la creación real de riqueza de un país, y no a los intereses partidistas de las castas influyentes. Además, un sistema objetivo aportaría mayor previsibilidad a las empresas y consumidores, frente a la incertidumbre, el mayor enemigo de la economía, que supone no saber qué decidirá mañana el dictador bananero.

domingo, 4 de marzo de 2012

EL IMPUESTO DE LA INFLACIÓN

Resulta imposible entender las políticas aplicadas por los Bancos Centrales en la crisis sin conocer el papel que éstos le otorgan a la inflación. La inflación es el aumento de los precios y la deflación lo contrario, la caída de los precios. En circunstancias normales, la economía convive con una cierta inflación. Esta se produce porque la demanda de bienes y servicios aumenta y la oferta (de los productores) necesita tiempo para aumentar su producción y hacer frente a dicho incremento de la demanda. La deflación sería la inversa, cuando sobra capacidad productiva para satisfacer la demanda existente, entonces, los precios bajan.

La primera cuestión relacionada con la inflación es cómo medirla, es decir, qué bienes y servicios incluyo y con qué peso para hacer la media del crecimiento/decrecimiento de los precios. Habitualmente hablamos del IPC (Índice de Precios al Consumo), aunque existen muchos otros indicadores. Los servicios oficiales de estadística realizan una “teórica cesta de la compra”, es decir, deciden qué bienes y servicios se incluyen en el índice.

Por ejemplo, el IPC americano indica una subida anual de precios próxima al 3%, sin embargo, según la forma de cálculo subiría mucho más. El American Institute for Economic Research realiza ese cálculo quitando algunos elementos que no suelen cambiar de precio y que distorsionan el índice, por ejemplo, la cuota de la hipoteca, que se mantiene constante. El resultado es una subida del 8%, donde elementos como el combustible y los costes de transporte han subido del orden del 20%. En la reciente comparecencia de Bernanke ante el Comité Financiero del Senado, el Senador presidenciable Ron Paul acusaba a aquél de mentir cuando minimiza la inflación. La inflación es un tema importante para valorar las políticas de la Fed porque éstas afectan al nivel de los precios.

La profundidad y duración de la crisis ha hecho que el consumo caiga y se tienda a la deflación. Un ejemplo claro son los sueldos. Al haber un exceso de capacidad productiva mundial, las empresas han reducido sus recursos productivos, entre otros, el personal. Esto ha hecho aumentar el paro notablemente. En consecuencia, hoy las empresas pueden contratar más barato y/o mantener los sueldos actuales sin aumentos.

A los dirigentes de los Bancos Centrales Occidentales les da pánico la deflación, porque Japón entró en crisis hace dos décadas y no ha conseguido terminar con ese permanente ajuste de precios a la baja. Personalmente, creo que confunden causa con efecto. La deflación no es el problema sino el síntoma, el efecto del problema existente, de la misma forma que la fiebre es un indicador de enfermedad y no su causa. Tengan razón o no los Bancos Centrales en su miedo a la deflación con Japón como referencia, lo que es evidente es que están haciendo lo mismo que hizo el Banco de Japón. Están inundando la economía de liquidez, no porque a ésta le falte sino porque intentan solucionar el problema de solvencia de la banca con un exceso de liquidez, creando bancos "zombies".

También están cometiendo otra irregularidad, están creando billetes para financiar a sus gobiernos porque los mercados, que son quienes suelen, pueden y deben financiarlos, no están dispuestos a seguir financiando a unos gobernantes irresponsables de sus cuentas, y que llevan muchos años haciendo promesas que nunca cumplen. El tiempo dirá, y quizás tú recordarás este artículo, si los Bancos Centrales son capaces de subir los tipos y dejar de regalar dinero a bancos y gobiernos, si esas medidas temporales (que duran ya 3 años) realmente lo son, si el sistema financiero es capaz de curarse de su actual adicción al dinero fácil sin quebrar en el proceso. Como ya sabes, yo no creo que nunca hubiera una estrategia analizada de salida de esta extrema situación, sólo una entrada en una huida hacia delante que terminará cuando el sistema financiero global sufra algún tipo de colapso.

Como he comentado en otros artículos, yo no creo que el problema sea la inflación (subida de los precios) ni la deflación (caída de éstos), sino la magnitud del movimiento. Las expectativas de cambios importantes en los precios distorsionan el comportamiento racional de los consumidores y las empresas por la incertidumbre que generan. Estos aceleran o retrasan sus operaciones, no por necesidad real sino para evitar pagar/recibir más/menos en un futuro.

Cuando la inflación americana se acercó a 0, Bernanke intentó crear inflación imprimiendo billetes, aumentando la masa monetaria. Bajo el programa Quantitative Easing 2 metió $600.000M en los mercados financieros. Como era previsible, eso hizo subir las bolsas, los bonos corporativos, las materias primas, e hizo depreciar el dólar. La inflación subió, pero no porque mejorara la actividad de forma sostenible, ni porque se acelerara la creación de empleo sino porque se produjo una subida, sostenida a día de hoy, de algunas materias primas como los alimentos. La Fed quiso manipular los mercados financieros jugando a ser quien pusiera los precios de los activos. Decidió sustituir a la economía, que está formada por las libres decisiones de millones de ciudadanos y que produjo una caída en los precios por la debilidad económica de la crisis, por su criterio.

En consecuencia, a la banca, además de prestarle muchísimo y barato, les regaló la subida de los mercados, y a los que perdieron sus sueldos, encima les ha castigado con una subida en el precio de los alimentos del 24%, según el índice de alimentos de la Food and Agriculture Organization de Naciones Unidas (ver gráfico). Por si fuera poca la injusticia de dichas medidas, estas políticas generan además grandes movimientos especulativos en los mercados, lo que supone una dosis importante de riesgo sistémico.

En resumen, la inflación reduce el poder adquisitivo de los ciudadanos y de las empresas. Los Bancos Centrales intentan crearla para que valga menos el exceso de deuda de los bancos y de los gobiernos. Eso es una mera transferencia de riqueza, un impuesto a todos para esos dos colectivos, que se añade a los impuestos de los gobiernos.

jueves, 1 de marzo de 2012

LA ANARQUÍA MONETARIA

Lo que empezó como un chaval fumando un porro por primera vez y ofreciéndole a sus amigos como algo nuevo, excitante, pero sin importancia ni riesgo (según el criterio del chaval) se ha convertido en una pandilla de drogadictos que no puede pasar sin su dosis porque sin ella todo se tambalea. Esos drogadictos son la banca y los gobiernos. Los demás hemos de cuadrar nuestras cuentas en un mundo en crisis (sinónimo de menos ingresos y más impuestos), pero ellos, como tienen su camello monetario particular (el Banco Central), a seguir dopándose (y llevan ya tres años!).

Ayer se supo el resultado de la segunda y, de momento, la última subasta ilimitada de liquidez del BCE a 3 años al 1%. Ochocientos bancos solicitaron €530.000M (similar a la subasta de finales de diciembre), de los cuales unos €200B eran refinanciaciones y aproximadamente €300B eran dinero nuevo, billetes creados por el BCE para sus amigos y para que éstos financien a sus jefes. Otra dosis "temporal" (llevamos 3 años con este cuento, para quien todavía se lo crea). De esta forma, sus amigos consiguen un beneficio fácil y grande (por el diferencial entre el 1% que pagan y lo que rinden los bonos del estado que comprarán) y sus jefes pueden seguir gastando y financiando ese gasto sin ningún tipo de norma, limitación o disciplina. Todo ello hasta que todo mejore (la coyuntura, el consumidor, los balances de los bancos, el déficit de los gobiernos, el endeudamiento, etc) o el sistema financiero global sufra grandes turbulencias o reviente por manipularlo y extremarlo hasta la saciedad. Es el riesgo de la anarquía monetaria global, que es donde nos están llevando los principales Banco Centrales mundiales tras crear en menos de cuatro años unos 7 trillones de dólares nuevos (nuestros) para dárselos a la banca y los gobiernos. Antes, había que dar algún argumento para saltarse las normas, los Tratados, o los principios básicos que rigen nuestro sistema económico, social, y legal. Hoy, con decir que es conveniente, ya está, o ni eso.

Te resumo la travesía. En 2008 llega una crisis de confianza tras los excesos de bastantes años en muchas partes de la economía mundial. Excesos financiados a base de un crecimiento desorbitado del crédito y por la negligencia de todo el sistema (autoridades, bancos, empresas y consumidores). Entonces, las empresas y consumidores se ajustaron recortando capacidad  productiva y endeudamiento, lo que se tradujo en gran recesión e importante aumento del paro. Hoy todavía están ajustando algo su capacidad y en mayor medida el endeudamiento, por eso tardará en recuperar la economía, porque todavía hay excesos que purgar, y eso requiere más tiempo (los ajuste macroeconómicos son largos).

Los bancos, por su papel en la economía, fueron los que necesitaron y todavía necesitan más ajuste, más desapalancamiento, y por eso se les salvó, beneficio que no disfrutaron la mayoría de sectores. También se les regaló una contabilidad que les permitiera dosificar esas pérdidas, es decir, ocultarlas temporalmente mientras van generando beneficios trimestrales que les faciliten aumentar la solvencia sin que perdieran sus accionista y bonistas lo que por las leyes mercantiles y la economía de mercado les hubiera tocado perder (recuerda, me gusta el capitalismo cuando gano y el comunismo cuando pierdo). Así se privilegió a esta casta, no sólo por salvarles sino porque el precio de ese rescate es mantener al resto de la economía sin crédito por muchos años. Si el desmesurado crecimiento del crédito fabricó gran parte de la bonanza económica de las últimas tres décadas, imagina el lógico efecto de secar el crédito más años de lo estrictamente necesario para que la casta financiera no pierda su status.

Los gobiernos quisieron reducir el daño causado en la coyuntura por los ajustes de la economía y lo hicieron, en mi opinión, de una forma poco efectiva, poco prudente, y tremendamente injusta. En vez de dar recursos, que además no tenían y debían pedir prestado, a los mejores gestores, a sus legítimos dueños, los ciudadanos y las empresas, para que éstos decidieran si convenía gastarlos, invertirlos, o reducir deuda, los asignaron a dedo a los sectores económicos más influyentes de cada país. Además, menospreciaron la envergadura (duración y profundidad) de la crisis, lo que ha hecho que sean ellos los que ahora ven comprometida su solvencia.

En estos años, los mercados han visto cómo la banca mostraba una contabilidad irreal (por eso hoy se pagan unos múltiplos tan históricamente baratos por estas empresas) y cómo los gobiernos seguían prometiendo e incumpliendo una gestión responsable de sus recursos,  sólo que ahora con mucho más peligro real de incumplir con sus obligaciones contractuales. Por estos dos hechos, los mercados han estado exigiendo mayores intereses en sus bonos y depósitos a estos colectivos. Como siempre ocurre desde la oficialidad, los malos siempre son otros y los buenos, los que hablan delante del micrófono. No veo en los medios que nadie se pregunte lo evidente: ¿Por qué los mercados exigen hoy tantos intereses a la banca y los gobiernos cuando antes no era así? ¿Es Grecia solvente o no lo es? ¿Y los otros países? ¿Qué excesos, medidas, o circunstancias nos han traído hasta aquí? Al margen del problema de la deuda periférica, ¿hemos solucionado las causas estructurales que nos han traído hasta aquí? Cada analista macroeconómico que leo o escucho (y te aseguro que son muchos) dice lo mismo: con esta medida (la de cada momento) no solucionamos el problema, sólo compramos algo más de tiempo. Por supuesto, nadie habla de lo que puede llegar a costarnos ese tiempo. EEUU hace lo mismo, imprime billetes para que Obama pueda seguir gastando (y manteniendo artificialmente buena parte de la moderada recuperación actual) a la espera de que, un día, por arte de magia, todo esté solucionado.

En otros artículos he hablado de cómo las políticas monetarias están provocando el aumento del precio de los alimentos, lo que está favoreciendo las revueltas sociales globales. Si en los ricos EEUU de América ya hay 46 millones (en 2007 eran 26M) utilizando los cupones de alimentos, imagina los efectos en el resto del planeta.

Hoy te he hablado del proceso de la crisis y de alguno de los efectos nocivos de las políticas monetarias aplicadas. Sin embargo, con motivo de la última subasta del BCE, quiero mostrarte a quien benefician principalmente. Como una imagen vale más que mil palabras, te adjunto un gráfico del S&P que refleja perfectamente quién gana más con esas políticas costosas socialmente. El resultado: rallies artificiales en la bolsa y en otros activos con riesgo, es decir, que no tienen su origen en la economía sino en el dinero que crea EL para ELLOS. 
La FASE A es cuando empieza la recuperación, espoleada principalmente por el rebote natural de actividad, más los estímulos de los gobiernos, y más el programa Quantitative Easing 1 (por el que la Fed compró $850B en paquetes de hipotecas a la banca y $150B fueron a Freddie Mac y Fannie Mae).

Cuando empieza a agotarse el efecto de inventar dinero nuevo (FASE B), la economía (y la bolsa) recae y sigue con su ajuste pendiente. Entonces, Bernanke anuncia otro programa de inyección monetaria de $600B llamado Quantitative Easing 2 (FASE C), lo que provoca subidas en bolsa, materias primas, y depreciación del dólar. De nuevo, cuando se acaba el efecto de los nuevos billetes llega la FASE D, con turbulencias financieras y debilidad económica en el verano de 2011. FASE E, es entonces  cuando Alemania claudica finalmente de mantener algo de disciplina en la política monetaria y se empieza a contemplar que el BCE haga de banco central bananero para "ganar tiempo" (ha inyectado $650B en dos meses). La banca, con su proximidad a los Bancos Centrales, apostó por otra dosis "temporal" de ayuda ... a LOS MISMOS OTRA VEZ, ¡qué suerte tienen algunos! Puestos a saltarse toda ortodoxia monetaria, el BCE podría prestar directamente a los gobiernos exclusivamente para bajar el IRPF y las cotizaciones sociales de las empresas, lo que iría directo a la renta disponible, y además (los ciudadanos) no tendríamos que pagar ese diferencial que hoy cobra la banca por intermediar entre el BCE y el Estado. No se les habrá ocurrido.

Bueno, aquí estamos hoy. ¿Crees que habrá F, G, H...? ¿Terminaremos el abecedario? ¿Cuántas dosis de políticas bananeras aguanta una economía y unos mercados antes de colapsarse? ¿Qué llegará antes la recuperación que nos permita devolver lo muchísimo que debemos (súmale además las pensiones futuras que irán llegando) o la revolución social? Yo no tengo la respuesta pero el juego de las castas dominantes me estremece.

Termino con un recordatorio, los mercados financieros están interconectados entre ellos. Manipulando uno afectas al resto, y suelen seguir la ley del péndulo: cuanto más lo empujas artificial y temporalmente hacia un extremo, más fuerte rebota luego al contrario.

lunes, 27 de febrero de 2012

LA REUNIÓN DEL G20, Y OTRAS NOTICIAS EUROPEAS

La reciente reunión del G20 ha finalizado sin grandes novedades. Los europeos siguen reclamando al resto de países más capital para el Fondo Monetario Internacional, para que éste ayude a incrementar los fondos para rescatar a los países europeos. El G20 le dice a Europa que se ayude a sí misma, que sean ellos, principalmente los alemanes, los que pongan más dinero, más avales, o más de todo lo que haga falta. Tanto el Secretario del Tesoro Americano, Geithner, como el Ministro de Finanzas Británico, Osborne, reclaman más cortafuegos/dinero por parte de la eurozona para evitar el contagio global.

Mientras algunos discuten en el G20 y otros aprueban en sus países el segundo paquete de rescate de Grecia, vamos recibiendo diversos inputs. Todavía no han finalizado todos los trámites para la ayuda a Grecia, y oímos a Jean-Claude Juncker, Premier de Luxemburgo y Jefe del Eurogrupo, decir lo que ya nos advierte nuestra neurona: Grecia podría necesitar un tercer rescate. Lo positivo es lo que no dijo: y un cuarto, y un quinto...

También podríamos ser optimistas pensando que, si estos burócrata no han dado pié con bola en toda la crisis,  ¿por qué iban a acertar ahora? Nos quedaría otro argumento positivo: a lo mejor es otra mentira del susodicho, como hizo en otra ocasión "for a very good reason".

Mientras, en Alemania, un equipo de 160 funcionarios se preparan para desembarcar en Grecia, con el fin de apoyarles en la función recaudatoria, y de paso, ver qué se hace con el dinero y cómo está aquel patio. Es sólo es una avanzadilla sin ánimos colonialistas.

Hoy he leído un artículo que destacaba los bien que va EEUU, gracias a la política de no austeridad de Obama, a diferencia de Europa, que está en recesión. Quizás el autor, enviado especial en EEUU, tenía que escribir sobre algo, y eso fue sobre lo que se le ocurrió. La verdad es que no explicaba muy bien el porqué de esa situación. Yo sí te lo puedo explicar.

Obama está gastando cada año algo más de $1 Trillón más de los que ingresa ($1,3T en 2011). Para financiar eso, su Banco Central, la Fed, tiene que comprar sus propios bonos, porque los mercados no tragan a unos tipos cercanos a 0. Gastar como si no hubiera crisis es bonito, pero insostenible, y esa deuda hay que devolverla (algún Presidente futuro, claro está). Su paro ha bajado desde el 10% en octubre de 2009 al 8,3% en enero, pero tiene trampa. Muchos desempleados de larga duración se han dado de baja, y otros sencillamente se han puesto a estudiar. Es decir, la base comparativa hoy es diferente. Si la igualaras, para comparar manzanas con manzanas, probablemente seguiría cerca de ese 10%, porque el empleo generado apenas ha servido para sustituir las bajas por jubilación, defunción, etc.

El artículo también dice que se crean una media de 200.000 empleos netos cada mes, y es incorrecto. Sólo algunos meses ha superado las 200K nóminas, de hecho, la media de 6 meses es 167.000. En los buenos tiempos, la economía americana creaba 200-250K empleos cada mes. Hoy, más de 200K es la excepción (que suele producirse en los últimos meses del año y en los primeros), no la norma. De hecho, debería generar más de 200K cada mes ininterrumpidamente durante unos 4 años para volver a la situación previa a la crisis. El artículo sí dice que ese empleo creado es de sueldos bajos. Yo te detallo que el 90% es además contrato temporal.

Hace poco leí las estimaciones de un economista según el cual, con los estímulos recibidos por la economía americana, ésta debería estar creciendo cerca del 8% anual. En 2001 no llegó al 2%, y en 2012 quizás llegue al 3% (según estima Obama). En resumen, menos lobos Caperucita... y que Obama toque madera, que como comentó Greenspan, la economía americana se dirige hacia una pared invisible de deuda.

Pero todas estas noticias, no le afectan demasiado al mercado. El S&P está cerca de máximos de hace 4 años, el Dow Jones lleva cinco meses consecutivos subiendo, y puestos a batir marcas (aunque ésta sea muy mala para la economía), el barril Brent de crudo, principal referencia en Europa, está en máximos de 10 meses en dólares, y en MÁXIMOS DE TODOS LOS TIEMPOS EN EUROS (¡Qué bonito para la economía europea en recesión!, ¿no?).
 
En realidad, al mercado lo que realmente le importa es que mañana, 28 de febrero, tendrá lugar la segunda subasta ilimitada de deuda a 3 años por parte del BCE (Long-Term Refinancing Operations), donde todos los adictos bancos del viejo continente podrán otro festín de liquidez cual se dieron en la subasta de finales de diciembre. En aquel momento pidieron casi €500.000M, de los cuales €210.000M eran incremento neto, y el resto refinanciaciones de lo que vencía. Hagan apuestas, ¿cuál será esta vez el importe del próximo Quantitative Easing Europeo? Debería ser bastante pues esos bancos, además de saciarse ellos, tienen que financiar a sus gobiernos en las próximas subastas públicas de deuda, las cuales ya te adelante que se calificarán mediáticamente de muy positivas gracias a la gran confianza del mercado en la gestión de la crisis que están haciendo los gobiernos, y sus reformas, y bla, bla, bla.

viernes, 3 de febrero de 2012

SIGUE EL FESTÍN (DE UNOS POCOS)

En enero, los índices globales de bolsa han tenido su mejor inicio de ejercicio en ¡18 años! Otra referencia que quizás te llamará la atención es que el índice alemán Dax ha subido desde mediados de septiembre más de un 30% y el S&P más de un 20%. A los que vivís en el mundo real, no en el financiero, quizás os costará entenderlo. Seguramente pensaréis que es algo raro, teniendo en cuenta que casi todas las instituciones económicas mundiales están rebajando de forma importante sus estimaciones de crecimiento para casi todas las principales economías del mundo. EEUU crece, aunque de forma muy moderada, los emergentes están frenando, y Europa, está en recesión, y con suerte, crecerá algo en 2012. En el plano empresarial, el sell-side (los analistas) lleva tres meses rebajando sus proyecciones de crecimiento en beneficios y sus precios objetivos teóricos.

Las bajadas de rating generalizadas a la deuda soberana de los países desarrollados, algo lógico con las perspectivas de los próximos años, tampoco son algo relevante para los mercados. Lo mismo ocurre con el rating de las entidades financieras, a pesar de que recientemente cayó Dexia, Proton Bank en Grecia, y otro en Dinamarca. En EEUU, explotó recientemente el bróker MF Global, y hace unos días fue otro bróker americano, Kaufman Bros, quien anunció que cesa la actividad

Sobre Grecia, no sorprende que no vaya a pagar sus deudas, ni que sea absoluta y rotundamente insolvente (algo que ya ni los más ingenuos niegan). Lo sorprendente es ver que, cuanta más quita se negocia, más le gusta a los mercados, cuanto más se manipula el discurso para no llamarlo quita, más se celebra. Tampoco es relevante que Grecia no cumpla con lo acordado en reducción de gasto, ni en reformas estructurales, a pesar de que esas medidas son para sembrar un futuro sano en las finanzas públicas griegas. Te recuerdo que ha nadie le importaba que se incumpliera el Tratado de Maastricht una media de 15 veces por año. Hoy, que el bono a 10 años de Portugal ofrezca un rentabilidad del 15% no sorprende a nadie, que el BCE esté comprando a hurtadillas para subir artificialmente el precio y bajar esa rentabilidad resulta casi patriótico, casi responsable, casi solidario. Quizás lo más llamativo, para los que no trabajáis en el mundillo es que el bono portugués a 5 años dé un 20%, y el 2 años un 18%. El mercado de bonos tiene claro que Portugal tampoco podrá pagar, pero eso tampoco importa.

Entonces, si no importa la coyuntura económica actual, ni la futura, ni la ralentización de los beneficios empresariales, ni las insolvencias financieras ni soberanas, ¿qué le importa a la bolsa, a las divisas, o a las materias primas?

Lo único realmente importante es que el triunvirato (gobiernos, banca, y banco central) tiene la máquina “pública” de hacer billetes, y la utiliza no sólo para asegurar la cantidad necesaria de dinero en circulación para la economía sino para garantizarse dinero barato para ellos. Es su bote de salvamento en este Titanic macroeconómico. Mientras, los demás que se las apañen como puedan, esperando (años) hasta que la banca y los gobiernos hayan digerido tranquilamente sus excesos con ese digestivo que es el dinero público. Luego, quizás te llegue a ti esa mejora económica y esa liquidez.

Lo que viven las bolsas es un rally de liquidez. Sí, esa liquidez que no llega a la economía productiva, pero que los bancos centrales no dejan de inyectar al sistema financiero. No lo venden como una ayuda a la banca sino a ti. El mensaje bonito es: “hay que estabilizar la banca porque si a ellos les va mal, a ti te irá mal”. Lo que no te dicen es que si a ellos les va bien, a ti puede seguir yéndote mal, o no. Lo dicho, en nuestra sociedad, algunas castas van en primera (con el dinero de todos) y tú en turista rezando para que no se hunda el barco. Luego nos sorprenderemos si hay desorden social.

Tras los dos programas de Quantitative Easing de la Fed, ahora es el BCE quien se ha puesto las pilas, con un programa "a la europea". El sistema de transmisión es el siguiente: el BCE inyectó a finales de 2011 casi €500.000M en subastas a la banca a tres años a un tipo del 1%. El incremento neto en el sistema fueron unos €210.000 pues el resto era refinanciar lo que vencía. Con ese dinero, la banca, además de tener un colchón de liquidez por si sus compañeros dejan de prestarle, compra deuda de su gobierno (que no computa como riesgo a efectos de cálculo de sus ratios de solvencia). De ahí que las siguientes subastas de deuda pública, por ejemplo la española, fueran un “gran éxito atribuido a las maravillosas reformas anunciadas”. La idea es clara: los mercados tienen dinero (el de millones de ahorradores mundiales). Como sus gestores no se atreven a prestárselo a los gobiernos porque no son de fiar (véase Grecia), el triunvirato se lo monta para cuadrar el círculo.

En EEUU, ocurre lo mismo. Desde que la Fed anunció hace pocos meses la operación Twist, por la que vendería su deuda del Estado a corto plazo y compraría la de largo plazo, ¿sabes cuánto ha comprado? Ha comprado el 91% de lo que ha emitido Obama. ¿Todavía crees que esto es una economía de mercado? ¿Crees que Obama debe preocuparse por la racionalidad económica de su política cuando tiene la máquina de hacer billetes? Lee en cualquier libro de economía qué le ocurre a un país cuando se dedica a imprimir nuevos billetes para no tener que gestionar responsablemente sus recursos, su dinero.

Al margen de que la actual política económica me parezca una bomba de relojería (económica y social), la cuestión sería ¿quién gana y quién pierde con estas subastas, y con el rally de liquidez generado?
Gana la banca, porque le presta mucho y muy barato la “filial” de los gobiernos, el Banco Central, para que ésta se lo preste a los gobiernos más caro y así se ganen un diferencial. Esta operativa se llama "carry trade". En el sector, la excusa para justificarlo es que la banca necesita beneficios para poder cumplir con las exigencias de capital, así que se los regalan. Ganan los gobiernos, porque pueden financiarse sin tener que realizar una gestión responsable ni prudente ni austera, porque la banca les prestará sí o sí. Gana la banca de inversión pues parte de esa liquidez se traslada a los mercados, donde los especuladores de corto plazo (sus operadores y sus clientes "hedge funds") podrán invertir con más crédito y confiando en que los bancos centrales seguirán ahí para asegurarles la rentabilidad (hace pocos días la Fed ha anunciado que ya no mantendrá tipos bajos hasta el 2013 sino hasta el 2014). También ganan los grandes accionistas de las empresas cotizadas (te recuerdo que en EEUU un 10% de la población tiene cerca del 75% de las acciones cotizadas).

¿Quién pierde? Los de siempre: tú, tu vecino, tu hermano, su amigo, el otro, etc. y es que el amiguismo sólo funciona si es para unos pocos. Si es para todos, ya no es posible. Las políticas monetarias aplicadas están generando inflación en algunos bienes con importante repercusión social, por ejemplo la gasolina o los alimentos, a pesar de que el numerito oficial de la inflación general no sea muy alto. Todo ello mientras el conjunto de los sueldos sufre deflación (caída) por el ajuste que genera la crisis. Es decir, pierdes poder adquisitivo. También pierdes porque hay que pagar eso que se gana la banca, al igual que la super-deuda acumulada durante años. Eso se pagará hoy y durante muchos años con una gran presión fiscal SOBRE TUS INGRESOS PRESENTES Y FUTUROS. Otro efecto nocivo para ti es que, como los gobiernos pueden financiarse sin los mercados, su gestión pública ya no está fiscalizada por millones de economistas a través de sus decisiones individuales, es decir, los mercados. Eso hará, sin duda alguna, que retrasen, cancelen, o suavicen hasta la mínima expresión esas reformas necesarias para sanear nuestra economía y nuestras finanzas públicas. Empresas y/o bancos quebrados serán mantenidos en coma con inyecciones periódicas de TU DINERO y privando a toda la economía del flujo natural del capital, el crédito. ¿Siguen pareciéndote solidarias y beneficiosas las inyecciones a la banca y la compra de bonos soberanos por parte de los Bancos Centrales? Esta medidas y otras, son socialmente injustas y pueden sembrar el desorden social, pues suponen quitarle el dinero a la mayoría menos rica para dársela a los que ya tienen más y acusan menos la crisis.

De momento, hay una gran bacanal en los mercados gracias a la barra libre proveida por el BCE y a costa de los ciudadanos. Algunos le atribuyen la crisis, su duración, y casi hasta las epidemias al capitalismo. ¡Cuanta ingenuidad! Te aseguro que esto no es capitalismo. El capitalismo tiene virtudes y defectos, pero no incluye saltarse legislaciones impunemente, ni quitarle la riqueza “a dedo” a unos para dársela a otros, por hacer de intermediarios para evitar que los gobiernos respondan de sus actos.

Termino con una sugerencia: si tienes que asesorar sobre inversiones a algún grupo empresarial grande proponle crear un banco o comprar una ficha bancaria. No es para operar realmente como banco sino para poder ir al cajero del BCE, pedir prestado muchos millones a 3 años al 1%, y acto seguido comprar deuda soberana española a 3 años al 2,9% (con la autonómica todavía ganarías más). Para más recochineo, probablemente sería el banco más solvente de España porque la deuda nacional no computa como riesgo. Esta pirámide monetaria que están creando va a acabar muy mal.

martes, 29 de noviembre de 2011

RUMORES SON AMORES ...

Permíteme que hoy sea algo cínico en mis explicaciones. Los que trabajamos actualmente en los mercados financieros vivimos entre rumores diarios sobre cosas maravillosas que podrían pasar muy pronto y que debemos celebrar "ahora mismo" en los precios de todo lo cotizado. Son el gran argumento para la esperanza, o quizás sean simplemente la herramienta que algunos (yo me imagino quienes) utilizan para intentar que el resto de la manada les siga, pues si no, no rentabilizarían sus operaciones. El último rumor de moda (ya desmentido pero no por eso no celebrado): el FMI podría prestar €600B a Italia. Aunque así fuera, habría que ver cuan bueno, malo, o indiferente es eso, obviamente tras conocer todos los detalles. Pero a los operadores de corto plazo (especuladores) todo eso no les importa, sólo se preguntan si otros borregos como ellos se creerán que el mercado puede seguirles, es decir, ¿y si el resto se lo cree como algo bueno y yo me quedo fuera?

Otro rumor que hoy también tiene premio es que la Fed, como si de una sevillana se tratara, podría ir a por la tercera, el QE3 (Quantitative Easing3). Este sí me lo creo pues lleva meses tomando forma. A estas alturas no nos vamos a extrañar, pues si algo tengo claro es que esta recuperación no es sostenible sino sostenida. Otra dosis adicional de ayuda "temporal" en la que la Fed quiere salvar a la economía "de sí misma", de sus autoajustes malintencionados. Lo de temporal es porque, como cualquier droga, su efecto dura poco y entonces la economía necesita una nueva dosis para salvarse de la catástrofe. Esto, en términos clínicos se llama "síndrome de abstinencia". Ahora, se trataría de volver a comprar paquetes de hipotecas (Mortgage Backed Securities, o MBS), como en el QE1, pero esta vez "sólo" $545B (en QE1 fueron $850B). Otro regalo por el bien común. Si tienes suerte, quizás te compren tus MBS. ¿Cómo, que no tienes? Yo tampoco. ¿Quién puede ser el afortunado a quien se los compren? Serán directamente los de siempre, o indirectamente a través del cajón desastre oficial americano del sector hipotecario, Freddie Mac y Fannie Mae, las grandes agencias hoy gubernamentales a las que la banca lleva años colocando su porquería hipotecaria.

Probablemente, este regalo será para los tenedores de deuda de Freddie Mac y Fannie Mae, cuyo tamaño supera los $5.5 trillones, casi un tercio del PIB de EEUU. Además de muchas entidades financieras, fondos de inversión, y de pensiones, muchos gobiernos son propietarios de esa deuda. Entre ellos, destacan los gobiernos chino y japonés. Se sabe que éstos están preocupados, nerviosos por sus inversiones, pues las dos agencias necesitan inyecciones de capital periódicas del gobierno para ir digiriendo las pérdidas de sus carteras de créditos hipotecarios. 

Mientras, en el planeta Tierra, a Bélgica le rebajan el rating, Morgan Stanley vuelve a rebajar sus perspectivas de crecimiento global para 2012, UBS, Citi, y la OCDE hacen lo mismo, Moody's advierte del riesgo de defualt (impago) masivo en deuda soberana, varias entidades japonesas liquidan sus inversiones en euros, el Ministerio de Asuntos Exteriores Británico (según un diario de allí) insta a sus embajadas a preparar planes de ayuda a sus expatriados en caso de ruptura del euro y desórdenes sociales, la financiera británica ICAP prepara sus plataformas electrónicas para una "potencial" vuelta a cotizar del Drachma griego contra el dólar y el euro. La americana S&P podría bajar próximamente a negativa la perspectiva de la deuda francesa, y la francesa Fitch le da a EEUU unos meses para presentar un plan verosímil de reducción de su deuda o sino, hará lo mismo con el rating americano.

Suerte tenemos los europeos de contar con un Banco Central que no tiene problemas para manipular los mercados de bonos (no somos los únicos sino que es algo generalizado globalmente, y aceptado como positivo y hasta solidario). También debemos celebrar que haya unos traders entusiastas, mayoritariamente americanos, que durante algunos minutos, días, o incluso semanas, hagan sus apuestas de casino en la dirección que nos sugiere una mejora económica, más confianza, o sea, al alza. Esperemos que estos lobos con piel de Rey Mago no cambien de bando antes de año nuevo, así quizás los bancos de inversión podrán maquillar un poquito el ejercicio y sus bonus serán algo mejor.

domingo, 27 de noviembre de 2011

¿POR QUÉ ES MALO QUE EL BCE Y LA FED COMPREN DEUDA SOBERANA?

La gente no entiende por qué unos pocos en este planeta pensamos que los Bancos Centrales (BC) no deben comprar deuda soberana. Es porque pensamos que es pan hoy y hambre, mucha hambre, para mañana. La distorsión premeditada que consigues ahora se vuelve en tu contra más adelante. De hecho, hoy estamos en una situación económica tan crítica, en buena parte, precisamente por haber intentado parchear temporalmente nuestros problemas con medidas extremas y/o no convencionales. 

Previamente es importante que entiendas una cosa: en economía, a menudo, más importante que lo que pasa es cómo pasa. La velocidad a la que se produce un cambio puede afectar más que el propio cambio, pues el ser humano tiene una gran capacidad de adaptación, pero necesita tiempo. Si el cambio es muy rápido, surgen problemas. Por ejemplo, si el freno económico es muy rápido, de repente sobra mucha capacidad y las empresas reducen capacidad muy rápido (y despiden a mucha gente), si es lento, pueden buscar alternativas (aguantar, reducir jornadas, crear otros negocios, jubilar más, etc). Igualmente, si la economía crece muy rápido, hay tensiones de precios y éstos suben rápido, es decir, sube la inflación, el coste de la vida. 

Algunos riesgos/problemas que siembran los BC al comprar deuda son:

  1. Riesgo de crédito (de impago). Normalmente, los gobiernos emiten deuda para financiarse y los mercados se la compran como inversión. Si hoy no quieren su deuda no es porque no haya dinero o deseo inversor sino porque su irresponsable comportamiento en el manejo de sus cuentas (ingresos y gastos) supone un gran riesgo, que no se compensa pagando un interés bajo. El mercado, aunque no sea perfecto y a veces se equivoque, es un indicador más eficiente que cualquier institución, que está sujeta a otros intereses. Un ejemplo claro es Grecia. El mercado se temió su insolvencia y acertó. El BCE quebrantó sus principios al comprar la peligrosa deuda helena, y ahora la quita le supone su quiebra. Para evitar las consecuencias de sus actos, intentan saltarse todas las normas mercantiles para que la quita se la apliquen sólo a otros. 
  2. República Bananera. La teórica independencia de los BC es algo instaurado institucionalmente para evitar que el comportamiento irresponsable de los gobiernos nos lleve al desastre. Hoy quieren que el BCE compre deuda para permitirles a los gobiernos seguir con su insostenible comportamiento, eso sí, como siempre, con promesas de rectificación futuras, siempre futuras. Los gobiernos deben convencer a los mercados, pero éstos ya no les creen y exigen hechos, no más promesas. Presionar a tu BC para que compre tu deuda es propio de las repúblicas bananeras, de sistemas no democráticos, pues supone arriesgar el futuro económico de los ciudadanos para ocultar su irresponsable gestión. Además, incentiva a seguir gobernando irresponsablemente. 
  3. Inflación. Los BC crean el dinero necesario para el correcto flujo de actividad en la economía. Crear poco dinero generaría tensiones y frenaría la inercia del crecimiento existente. Crear demasiado dinero (y hoy ya sobra más de $1T) siembra inflación, cosecha que no se recoge al momento sino que se muestra más tarde. La inflación equivale a un impuesto, pues reduce tu poder adquisitivo. No me cansaré de repetirlo: en el sistema sobra dinero, no falta. Otra cuestión es por qué ese dinero no quieren prestárselo a los gobernantes. Pero esa cuestión a nadie le importa, sólo quieren seguir inundando el sistema de más liquidez. Un dato: la Fed tiene un balance de aproximadamente $2.6T, de los cuales $1T es dinero en circulación y, en la crisis ha creado otro $1.6T para sus compras de activos ($800B en paquetes de hipotecas de la banca, $600B en bonos del Estado, y $200B en otros). 
  4. Fijación de precios. El presidenciable americano Ron Paul describió muy bien en su artículo del Wall Street Journal del 20 de octubre la responsabilidad de la Fed en la creación de burbujas, que destruyen mucha riqueza cuando finalmente revientan. Las políticas extremas de tipos de interés crean burbujas. Por ejemplo, tipos muy bajos hacen parecer temporalmente rentables casi cualquier proyecto que no lo es cuando aquellos suben, y entonces llegan las pérdidas, los despidos, la desconfianza, la crisis, y vuelve la necesidad de más medidas extremas para paliar los nocivos frutos de lo sembrado. Otro ejemplo: tipos extremadamente bajos obligan a los fondos de pensiones a asumir más riesgo de lo recomendable ante la imposibilidad de obtener suficiente rentabilidad para cumplir sus compromisos de pensiones. 
  5. Primero, distorsiona los precios de los activos (bonos soberanos, bolsa, materias primas, etc) por la entrada artificial de dinero. Posteriormente, genera turbulencias por la salida de dinero cuando el mercado se normaliza. El éxito inicial por conseguir manipular el precio del activo deseado se ve superado por las turbulencias que se generan después. Como dije al principio, estos movimientos violentos de capitales crean crisis, hunden empresas, gobiernos, y economías, pero eso se obvia porque sólo se valora el corto plazo. Hoy vemos salidas desordenadas de dinero de los bonos soberanos europeos. Algunos venden por motivos económicos, pero muchos otros están deshaciendo las posiciones especulativas creadas al amparo de la financiación y el apoyo de la Fed y su programa de Quantitative Easing. La estampida especulativa de entadas de dinero generadas por las políticas "salvadoras" de Bernanke ahora corre en la dirección opuesta, y todavía no aprendemos la lección y volvemos a reclamar más intervencionismo con dinero fácil. Quizás nunca aprendamos.

martes, 20 de septiembre de 2011

LA BOLSA VS EL MERCADO DE BONOS

En ocasiones cuesta entender la lógica de los mercados, por qué realizan unos movimientos u otros. Esto ocurre porque en ellos operan muchos inversores a la vez, y no todos con el mismo razonamiento, motivo, urgencia, etc. Las cotizaciones son el resumen burdo de esas interacciones simultáneas.

Los mercados de los diferentes activos están interconectados y a menudo muestran mensajes diferentes entre sí. Mientras las bolsas rebotan cada vez que algún político repite que Grecia va a ser salvada, los bonos de Grecia apenas lo celebran. Algunos profesionales opinan que el mercado de bonos anticipa mejor la economía que la bolsa. Yo creo que es algo más fiable que la bolsa por sus características.




La operativa con bonos (no con los futuros sobre bonos) es menos líquida que la de las acciones con una cierta capitalización bursátil. Es decir, comprar y vender no es tan fácil, lo que reduce el interés natural de la especulación. Para valorar una compañía existen multitud de métodos de valoración, lo que normalmente genera una amplia variedad de escenarios posibles, y en consecuencia, de precios. La valoración de los bonos se centra únicamente en estimar, a partir de los fundamentos económicos, cuan probable es que te devuelvan tu inversión. Como esa cuestión no cambia cada vez que sale una noticia nueva, su precio no es tan volátil. Esta característica atrae menos la especulación hacia los bonos que hacia las bolsas, que son más volátiles, lo que permite beneficios potenciales mayores en menos tiempo.

En éstos días, mientras la prensa deduce la situación y expectativas económicas a partir del comportamiento de la bolsa en la última semana, los profesionales de los bonos se fijan en los datos económicos publicados, la confianza/desconfianza entre los bancos que muestra el mercado interbancario, las operaciones OTC (fuera de mercado) de algunos bancos europeos para que los grandes bancos americanos les presten aunque sea a precios caros, el grandioso volumen de deuda del Tesoro americano que parece que estaría incumpliendo los plazos de entrega de los títulos, etc. 

En resumen, creo que el mercado de bonos es, cuando no hay elementos que lo distorsionan de forma importante, una mejor referencia de las expectativas económicas que la bolsa, donde entran en juego muchos más factores. Hoy, como ocurría en 2008, algunos mercados de bonos dan un mensaje diferente del de las bolsas. 

Por desgracia para todos, también el mercado de bonos sufre hoy un altísimo nivel de intervencionismo. Medidas como el Quantitative Easing de la Fed, las compras de bonos soberanos del BCE, las amenazas de intervención en el mercado de divisas del Banco Nacional de Suiza o del Banco de Japón, el aumento de impuestos a la inversión en deuda soberana por parte de Brasil o Korea del Sur, etc son intervenciones arbitrarias y contrarias a la economía de mercado, a la libertad individual. Son respuestas nacionales a las medidas intervencionistas y proteccionistas de otros países, "si tú no respetas las normas del mercado, yo tampoco". Una evidencia más de cómo está el patio.

martes, 6 de septiembre de 2011

UNA PARTIDA DE RISK

Todo el mundo tiene asumido que China, desde hace años, utiliza su divisa para exportar más, manteniéndola artificialmente débil. Eso le ha llevado a una disputa comercial con EEUU, que es su principal contrapartida comercial, el principal comprador de sus exportaciones.

Con la crisis, la economía mundial y/o su crecimiento se han reducido, lo que significa que el pastel a repartir entre todos los sujetos económicos que forman la economía mundial y su crecimiento es más pequeño. En igualdad de condiciones, toca a menos por cabeza. El problema es que nadie quiere renunciar a seguir creciendo, a un trozo más grande del pastel, pues eso afectaría muy negativamente a su nivel de vida. En consecuencia, tal y como ya advirtió Greenspan hace varios años, estamos viviendo una oleada de proteccionismo. Esta se está canalizando en intentos por parte de los gobiernos de manipular su divisa a la baja, para exportar más. El problema de los movimientos de divisa es que, en el corto plazo, son un juego de suma cero, es decir, lo que gana uno, lo pierde o deja de ganar otro, lo que beneficia a la exportación de uno, es menos exportación para el otro país. En resumen, en el corto plazo, los movimientos de divisas no tienden a crear riqueza sino a cambiar la distribución de ésta.

Con la crisis, la FED ha aplicado políticas, como por ejemplo el Quantitative Easing (QE) o los tipos a cero (ZIRP), que buscaban entre otros objetivos debilitar su divisa. Países como Brasil o Korea del Sur se quejaban hace meses de que dicha política americana estaba desestabilizando su divisa, mediante la entrada de gigantescas oleadas especulativas en los mercados financieros. Estos países impusieron importantes tasas fiscales a la inversión extranjera en algunos activos como los bonos del estado para intentar frenar esa tendencia.

En los últimos meses, la incertidumbre económica y la volatilidad de los mercados han llevado a muchos inversores a comprar francos suizos, lo que ha provocado la apreciación de dicha divisa. Históricamente, el franco suizo ha disfrutado del status de moneda refugio, entre otros motivos, por su estabilidad política, económica, y financiera. Por eso, Suiza lleva meses quejándose de la fortaleza de su moneda y, a su vez, el Banco Nacional de Suiza (BNS) interviniendo en el mercado, para intentar debilitarla. Todo ello sin demasiado éxito … hasta ahora.

Esta mañana, con el franco suizo a 1,11 euros, el BNS ha anunciado que realizará una intervención masiva de su divisa, comprando ilimitadas cantidades de las otras, para que cotice como mínimo a 1,2 euros. En el día, el franco suizo se está depreciando más de un 7% contra sus principales contrapartidas (euro, dólar, yen). Es decir, otro Big Brother del casino financiero global acaba de poner sobre la mesa sus armas nucleares para que todos las veamos. Soy consciente de las tensiones políticas que genera la crisis económica pero ver al BNS lanzando un órdago tan grande, me pone los pelos de punta. El mundo financiero empieza a parecer un tablero de RISK. Todo apunta a que el próximo jugador en actuar será el BCE, bajando los tipos de interés.

lunes, 5 de septiembre de 2011

LAS DROGAS MONETARIAS Y SUS EFECTOS (2ª Parte)

6 Genera adicción en la economía y los mercados, que se acostumbran a vivir con subvenciones/estímulos y se resienten cuando éstas se acaban. Acto seguido, reclaman más drogas/estímulos/regalos y los dirigentes no se atreven a negárselas porque conllevaría debilitar la economía en el corto plazo (la inversa de lo que generó al inicio). Lo vimos a mitad del año pasado tras el QE1 y ahora tras el QE2. 

7 Distorsiona la economía. Los bancos centrales pretenden simular artificialmente los efectos de cuando la economía va bien para generar confianza. Por ejemplo, cuando el consumidor tiene dinero y confianza consume mucho y eso genera una presión al alza en los precios, o sea, inflación. La FED pretende fabricar inflación induciendo subidas especulativas en los precios de las materias primas que los fabricantes sufrirán e intentarán traspasar a los consumidores. También, pretende subir las acciones, como harían los inversores si tuvieran dinero y confianza económica. El BCE compra bonos del estado como podrían hacer libremente los inversores si confiaran en los gobernantes que han de pagarles. O sea, en vez de centrarse en exigir a sus gobernantes medidas positivas para la economía y la confianza de los ciudadanos prefieren dedicar tiempo y dinero a aparentar lo que no hay, a maquillar la realidad económica sustituyendo al consumidor, al inversor en los bonos del estado, o a quien haga falta.

Por si fuera poco lo expuesto, considero que el QE2 fue un absoluto fracaso porque no consiguió algunos objetivos y otros han durado poco más de lo que ha durado el programa. El principal objetivo era bajar el tipo de interés de los bonos del estado. Estos subieron durante casi todo el programa y han bajado realmente cuando éste se ha acabado, que es cuando los inversores han comprado los bonos como refugio ante la recaída económica y bursátil. Las bolsas avanzaron casi un 30% con el QE2, y pocas semanas después del programa, han reculado entre la mitad y dos tercios de dicho movimiento especulativo. Varias materias primas también han perdido buena parte de lo ganado. No es el caso del oro y la plata, que siguen altos porque aglutinan a muchos disidentes ideológicos de la política de la FED. Debilitar el dólar es el único objetivo logrado y claramente mantenido en la actualidad.

En resumen, las autoridades pretenden arreglar una crisis de exceso de deuda generando más deuda, una crisis de confianza, manipulando y negando la dura realidad para que parezca bonita, lo que genera desconfianza. Sus políticas pretenden minimizar los efectos de una burbuja que ha reventado no adaptándose a la realidad sino inflando otra, una burbuja monetaria global. No han aprendido nada de la crisis de Japón. Tampoco de la crisis tecnológica de hace una década. Entonces, se bajaron mucho los tipos de interés para favorecer a las empresas excesivamente endeudadas, pero se creó involuntariamente una burbuja en el crédito y en un sector muy sensible a los bajos tipos de interés, el inmobiliario.

sábado, 3 de septiembre de 2011

LAS DROGAS MONETARIAS Y SUS EFECTOS (1ª Parte)

Hace pocos días, en el foro financiero anual conocido como Jackson’s Hole, Bernanke alimentó la esperanza del mercado de otro plan de Quantitative Easing, tal y como hijo hace un año. Dijo que la FED tenía todavía más herramientas para estimular la economía pero no dijo cuáles, dejando los detalles para la próxima reunión de la FED el 21 de septiembre. Me recordó al candidato socialista a la presidencia española, Rubalcaba, cuando dijo recientemente que él tenía la solución contra la crisis. Algo absolutamente estúpido viniendo de alguien que lleva tiempo en el gobierno. El mercado celebró ese numerito de Bernanke de vendedor ambulante ofreciendo el elixir de la eterna juventud.

Durante meses he criticado esa herramienta monetaria bananera que se llama Quantitative Easing (QE) que básicamente consiste en crear billetitos, como si del Monopoly se tratara, para manipular los precios de los activos porque no les gusta los precios que millones de compradores y vendedores han acordado. Mientras éstos invierten un dinero del cual son responsables, los bancos centrales juegan con dinero de todos, o sea, de nadie. Los principales efectos/riesgos que le atribuyo al QE son:

1 Deprecia el dólar. Creo que se sobrevalora el efecto positivo en el PIB de debilitar la divisa pues, si bien es cierto que favorece el incremento de ventas vía exportación, también encarece la fabricación en el extranjero y, porque genera incrementos en las materias primas cotizadas, incrementa los costes de compras. Además, el encarecimiento del crudo (energía y gasolina), supone un lastre para las empresas y los consumidores americanos, y para las exportaciones netas que recoge el PIB. Por otro lado, los ciudadanos pierden poder adquisitivo a nivel internacional. Jugar a depreciar el dólar podría llevar al colapso del sistema financiero mundial si los inversores internacionales que hoy financian al gobierno americano se hartaran de que éste les haga perder dinero.

2 Manipular los mercados siempre es peligroso porque crea distorsiones en la asignación de activos que, cuando se normalizan, suelen hacerlo de forma violenta (todos a la vez) y eso produce daños económicos y crisis internacionales.

3 Manipular los mercados al alza es socialmente injusto porque, en el corto plazo, básicamente favorece al 10% de americanos que poseen el 80% de las acciones cotizadas. Bernanke dice que eso se traducirá en más consumo, se crearán más empresas y, por extensión, más empleo. En ese sentido, se me ocurre que podría darnos ese dinero a mí, a mis hermanos, y a mis amigos, y seguro que haremos cosas con él que generarán actividad económica. Ojo con los alzamientos populares mundiales y con las políticas sectarias.

4 Genera Inflación para todos los ciudadanos, aunque a los ricos les compensa sobradamente con el alza de los mercados. La alta inflación generada en los alimentos favorece la inestabilidad social en los países más pobres. 

5 Genera burbujas. Nada hay tan peligroso como que las autoridades garanticen con palabras y dinero la rentabilidad a los inversores, porque se generan grandes flujos de capitales hacia ese maná prometido y cuando, por el motivo que sea, se acaba la promesa, hay muchas quiebras. Lo hemos vivido recientemente con las subvenciones del gobierno español a las energías renovables. En mi opinión, lo que hoy sostiene las bolsas no son las perspectivas económicas sino la idea de que Bernanke las hará subir, que él garantizará las ganancias como hizo hace un año con el QE2. Una aterradora barbaridad.

(Continuará)

jueves, 1 de septiembre de 2011

LA NOCIVA COMPLACENCIA DE LOS ÑÚES

Cuando era pequeño escuché que el hombre era un animal racional, y me lo creí. Hoy, bastantes años más tarde y tras unos cuantos trabajando en los mercados financieros, reafirmo lo de animal, pero lo de racional es un mérito que cada uno individualmente debe demostrar, no me atrevo a generalizarlo.

Durante meses hemos visto como muchos datos económicos se debilitaban de forma continuada. Actualmente, muchos de ellos están en niveles casi mínimos desde que empezó la recuperación, es decir, a niveles de la primera mitad de 2009. La volatilidad y agresividad de las caídas vistas en los mercados en agosto son el simple reflejo del actuar habitual de la manada. Durante meses, la manada ha ignorado esos datos claros y públicos provinientes de la economía real porque preferían confiar en la ilusión especulativa creada por las políticas irresponsables de los bancos centrales. En agosto, como dicen los americanos, todos (los operadores profesionales de corto plazo) quisieron salir a la vez por la misma puerta, provocando grandes caídas. En septiembre, veremos si los clientes particulares también despiertan de Matrix y se apuntan al carro, a la vista de los datos económicos y noticias políticas que van surgiendo.

Yo no creo que las estadísticas pasadas sean un irrefutable anticipo del futuro pero sí que son una referencia útil sobre un escenario más probable que otros. A continuación te detallo algunos datos que considero relevantes de la economía global:

El dato de actividad en agosto publicado por la Fed de Philadelphia (uno de mis datos macroeconómicos preferidos) muestra un deterioro hasta -30. Por debajo de 0 refleja contracción de la actividad mes a mes. Cuando ha estado por debajo de -20 le ha seguido una recesión económica.

La Confianza del Consumidor de la Universidad de Michigan ha caído hasta los mínimos de 2009. Para ver un nivel similar te has de remontar hasta principios de los 80.

El PIB americano de los últimos cuatro trimestres ha avanzado un 1,5%. Desde 1948, cuando el PIB de los últimos cuatro trimestres ha sido inferior al 2%, le ha seguido una recesión.

En Europa y en países como Brasil, China, Taiwán, Korea del Sur o Australia, diversos datos de actividad mes a mes muestran un nivel plano o negativo. Ayer, por primera vez desde mitad de 2009, el Banco de Brasil bajó los tipos de interés. El PIB de Canadá del segundo trimestre ha sido negativo, esto no ocurría desde mitad de 2009.

Evidentemente, hay datos económicos que todavía aguantan razonablemente bien, pero es que lo normal es que la mayoría sean positivos y puntualmente haya alguno negativo. Lo que es significativo es que coincidan en el tiempo tantos datos debilitándose y con magnitudes importantes. Además, este proceso de ralentización económica comenzó hace ya varios meses y se ha ido acelerando en las últimas semanas, a medida que se iba acabando el efecto del "chute" del Quantitative Easing 2. 

Uno de los problemas habituales del análisis evolutivo de cualquier realidad es que los grandes cambios se detectan en seguida y, acto seguido, se valoran, mientras que los cambios pequeños pero constantes pasan a menudo desapercibidos. Me explico, hace un año se decidió salvar a Grecia. En aquel momento era algo llamativo, desastroso, y peligroso para la economía europea y para el euro. Hoy Europa está mucho peor. Se ha demostrado que ese rescate no fue suficiente (fue absurdo, en mi opinión). De hecho, hace falta más rescate para Grecia, por el camino han caído Portugal e Irlanda, y vemos como algo normal que el BCE esté estos días comprando la deuda soberana española e italiana porque el mercado ya no la quiere. Hoy, varios índices bursátiles europeos como el Ibex o el Dax están casi como hace un año, y el euro se ha fortalecido desde 1,20, entonces, a 1,43, hoy.

Los gran manada que forma los mercados financieros tiene la obsesión de creerse cualquier irrealidad que le vendan siempre que ésta sea bonita. El problema es que, al final, cuando la distancia con la realidad es demasiado vistosa, se produce una estampida porque toda la manada y los flujos de capitales que ésta mueve cambian abruptamente de dirección y se dirigen rápidamente a otros mercados, activos, etc, o sea, lo del mes de agosto.

miércoles, 24 de agosto de 2011

EL DELIRIO IDEOLÓGICO DE BERNANKE

El presidente de la Reserva Federal (FED), Ben Bernanke, hablará este viernes en la conferencia económica anual conocida como Jackson Hole. En este evento fue, hace un año, donde anunció el programa Quantitative Easing 2. Hoy, el mercado espera algo parecido tras la actual ralentización económica global.

Durante meses he criticado las medidas no convencionales de la FED así como algunos riesgos y consecuencias de dicha política. Pero, ¿cuál es fin de Bernanke que le lleva a utilizar esos medios no convencionales y contrarios a la economía de mercado? El cree que puede imponer a la economía el “círculo virtuoso”, que explicaba en un artículo el 4 de noviembre de 2010 en el Washington Post.

El círculo virtuoso significa que si las cosas van bien, aumenta la probabilidad de que vayan mejor. Si hay confianza económica hay más consumo, que generará más beneficios empresariales. Esto favorecerá más inversión, más contratación, más sueldos, etc y vuelta a empezar. Yo coincido con Bernanke en este análisis pero discrepo en la forma de conseguirlo. Para él, el hábito hace al monje. Cree que si manipula al alza los precios de los activos para que coticen como si las cosas fueran mucho mejor de lo que realmente van hoy, automáticamente se generará una confianza que hará que todo vaya mejor. Yo creo que eso genera burbujas, que hacen más mal que bien. Coincido con él en la necesidad de crear optimismo pero partiendo del realismo y no de una ficción inventada, de un espejismo monetario similar al efecto de una droga. El drogadicto disfruta el efímero momento pero choca con la realidad poco después. Acto seguido, este vuelve a necesitar otra dosis para negar la evidencia que le rodea, o sea, más Quantitative Easing.

Metafóricamente, Bernanke dice lo siguiente: hace pocos meses, Telefónica cotizaba a €18. Hoy, con el deterioro económico global cotiza a €14. Bernanke cree que si ZP promulgara una ley que prohibiera vender o comprar acciones de Telefónica a menos de €30 la crisis se acabaría. Yo creo que lo importante no es el número, los €30, éste sólo es el efecto, no la causa. La confianza existente es lo que produce el número y no a la inversa. 

El puente que separa la utopía de Bernanke con la realidad es el mismo que separa al comunismo del cristianismo: la libertad individual, el libre albedrío. La libertad de elección es un medio imprescindible para conseguir esos fines. El mercado es la democracia económica donde millones de compradores y vendedores deciden precios y cantidades según sus perspectivas, necesidades, liquidez, información, etc. Bernanke ha impuesto la ley marcial en los mercados financieros, el autoritarismo y la manipulación, creyendo que eso generará confianza. Yo creo que es precisamente lo contrario. La burbuja creada entorno al oro y la plata como inversión refugio son, en gran medida, una muestra de la desconfianza en el futuro que crean las políticas de la FED y del BCE.

Por ejemplo, que los gobernantes europeos obliguen al BCE a contradecir sus estatutos y principios comprando deuda soberana no genera confianza sino todo lo contrario. La verdadera confianza la genera la coherencia de criterios, la racionalidad de las medidas, la prudencia ante la incertidumbre, la austeridad, etc y no el despilfarro público, la manipulación de los mercados y la información, la arbitrariedad de las medidas para beneficiar a unos a costa de otros, el irrealismo político, la falta de criterio, las continuas contradicciones, el cortoplacismo, etc.
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