jueves, 29 de diciembre de 2011

PERSPECTIVAS 2012: CONOCEMOS LOS INGREDIENTES, PERO NO EL RESULTADO

Obviando el calendario maya y su predicción para el 21 de diciembre de 2012, del próximo año sabemos menos de lo habitual. Sabemos cómo empieza, o mejor como acaba el 2011, pero hay tantos temas "calientes" que el output es absoluta y horrorosamente incierto. Hoy te detallo algunos de los frentes que considero importante monitorizar:
  1. Europa. Sus perspectivas de crecimiento económico son malas, planas en su conjunto. El sistema financiero debe seguir ganando solvencia, lo que conllevará restringir inversiones (crédito), seguir aflorando pérdidas en sus balances, y en algunos casos, ampliaciones de capital y/o nacionalizaciones. Las cuentas públicas deberán empezar a sanearse de verdad para afrontar un futuro sostenible, es decir, habrá recortes generalizados que frenarán el crecimiento y generarán tensión social, y las agencias de rating dejarán de llamar "AAA" a países mucho menos solventes que tú y que yo. Si la ralentización global se agudiza, habrá que apretarse todavía más el cinturón. Entonces echaremos de menos esos recursos malgastados desde 2009 en forma de injustos en ineficientes estímulos/subvenciones, cual dictador presuntuoso e ignorante. Será el año del euro o de que se siembre definitivamente su fin, tal y como lo conocemos. A favor: deseo político de su supervivencia y de aceptar una mayor integración (mayor pérdida de soberanía nacional). En contra: dificultad para llegar a acuerdos, insostenibilidad de la actual configuración del euro, riesgo de desorden social ante los recortes y/o pérdida de más soberanía. 
  2. EEUU. Actualmente, lidera el crecimiento entre los países desarrollados. No obstante, sus proyecciones para 2012 son de bajo crecimiento. Ha aguantado mejor la onda de ralentización global del último año gracias a que sigue sin recortar el gasto público (Obama llego con una deuda pública de $10T y ya va por $15T), sigue acumulando déficits anuales descomunales, y su Banco Central, la Fed, ha implementado políticas orientadas a destrozar/depreciar el dólar, lo que le ha permitido exportar más (la divisa verde ha perdido un tercio de su valor en la última década). En noviembre 2012 hay elecciones.
  3. Emergentes. Sus economías se ralentizan. Es importantes pues apenas frenaron en 2009 y fueron un pilar de la recuperación global. Tras una década creciendo "como motos", dan síntomas de agotamiento. La magnitud de su ralentización económica se notará en todo el planeta. Me preocupan especialmente China (por su burbuja inmobiliaria y del crédito), India, y Rusia (por su tensión política y social). A priori, Brasil es más estable política, social, y económicamente hablando.
  4. MENA (Oriente Medio y Norte de África). Tras un año de caídas de varios dictadores, la región es absolutamente inestable. Pongo especial atención a la relación de Israel con Irán (se acaba el tiempo de impedir su capacidad nuclear) y con Egipto (frontera en paz durante años).
  5. La guerra de divisas, un juego de suma cero. La ralentización del crecimiento global podría recrudecer el proteccionismo como mecanismo para evitar que el crecimiento, consumo, inversión, etc de un país se lo lleven otros. La manipulación de divisas para intentar debilitar su moneda y así exportar más (obtener una mayor porción del comercio mundial a costa de que otro obtenga menos) puede tensar, más todavía, las relaciones internacionales y provocar tsunamis financieros al generar violentos movimientos de capitales.
En el plano inversor, la complicada perspectiva para 2012 me hace recomendar encarecidamente prudencia, por encima de egos inversores, avaricias despechadas, y optimismos crónicos. Como dije hace algún tiempo, hombre precavido vale por dos, y en un mundo que se desapalanca, vale por cuatro.


sábado, 24 de diciembre de 2011

VAMOS A CONTAR MENTIRAS, TRA LARÁ ...

Esta canción me viene a la mente cada vez que leo estadísticas, SOBRE TODO LAS OFICIALES. El mayor enemigo de las estadísticas oficiales es la libertad de información, porque surgen entonces otras referencias, oficiales o no, que cuestionan la veracidad de los datos publicados.


La manipulación de la información no tiene fronteras, es global. Aunque no tiene preferencias políticas, los países democráticos tienen algo más de veracidad y no por una mayor moralidad sino por un mayor acceso público a la verdad, lo que puede llegar a crear problemas a los gobernantes. Por eso, siempre remarco que prefiero la verdad, aunque sea agria, a una dulce mentira o una verdad a medias. Estas últimas son el instrumento más utilizado para manipular al pueblo bajo el falso slogan de "el bien común".

Hace meses, un articulista cuestionaba los datos de crecimiento de China. Se basaba en la correlación entre el crecimiento del consumo eléctrico y el PIB. Le costaba creer que una economía altamente dependiente de las manufacturas como la china pudiera crecer al 10% mientras su consumo eléctrico lo hacía cerca del 3%.

Hace pocos días leía otro dato que ya había conocido hace varios años: en el comercio mundial, la resta de exportaciones e importaciones es superior a cero. Es decir, o los extraterrestres importan productos de La Tierra, o algunos países inflan sus números de exportación.

Otro artículo interesante sobre la economía española reivindicaba que su PIB no cuadra. Algunos datos oficiales como la producción industrial o el valor añadido bruto han ido históricamente muy ligados a la evolución del PIB, y sin embargo, según los gráficos de los últimos años, se supone que el PIB ha retrocedido con la crisis muchísimo menos de lo que debería ser según otros indicadores paralelos.

En EEUU, hace un par de días, la NAR (National Association of Realtors) nos informaba que los datos publicados mensualmente de venta de viviendas  en el período 2007-2010, estaban mal calculados. Inflaban los número, obviamente. La realidad era un 14% inferior a lo publicado. Me viene a la memoria que hace aproximadamente un año y medio se rebajaron de forma importante los números del PIB presentados desde el inicio de la crisis. También nos informaron que no se habían destruido unos 6,5 millones de empleos desde el inicio de la crisis sino aproximadamente un millón más. ¡Qué errores más convenientes para mejorar "temporalmente" nuestra percepción de la realidad!, y dos años después, ¿a quién le importa?

Los datos oficiales no siempre mienten o exageran, a veces muestran una realidad reprochable que a nadie le importa. Por ejemplo, cuando se creó el euro, lo países que ahora abogan por una normas claras y que se respeten ya se autoimpusieron unas limitaciones en el déficit (3%), en el volumen de deuda sobre PIB (60%), etc. Tal y como muestra el Eurostat (Oficina Europea de Estadística), hasta 2010 se incumplieron dichas obligaciones 166 veces, unas 15 violaciones del Tratado por año. Como suele ocurrir, las normas existen para evitar problemas futuros. Cuando se incumplen muchas veces, esos problemas se manifiestan a gran escala, y entonces surgen los genios que nos dicen que la solución al problema requiere seguir quebrantando esas y otras muchas normas más. 

Yo añadiría que, las impunes violaciones sistemáticas del Tratado constatadas por el Eurostat han sembrado en buena medida los problemas que hoy afrontamos, lo que ha presionado a organismos como el BCE a contravenir sus principios fundamentales. Unas prácticas insanas para la economía prolongadas durante años requieren ajustes para que ésta se sanee y vuelva a ser sostenible. Como esos ajustes son desagradables social y políticamente (lo contrario que los excesos cometidos), se intentan evitar rompiendo más normas. Un error para intentar solventar el anterior. Una droga monetaria tras otra para sustituir artificialmente a una economía insostenible por la falta de los ajustes naturales necesarios. Sencillamente, la ingenua aspiración de Occidente de seguir viviendo por encima de sus posibilidades.
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