viernes, 3 de julio de 2015

SI YO FUERA GRIEGO, VOTARIA "NO"

No, no me gusta Syriza, no coincido con Tsipras en ideología (económica). Coincido con Merkel y cía en la necesidad de llevar unas finanzas públicas equilibradas y en hacer las reformas necesarias para ello, pero esta cuestión, aunque muy importante, no es la más importante hoy en el caso de Grecia.

El domingo, probablemente gane el "sí" y el actual gobierno griego convoque elecciones. Seguramente, las bolsas suban y el euro se aprecie ese día y, quizás algunos más. La vorágine especulativa que domina totalmente los mercados desde 2009, cuando empezó el "barra libre de liquidez para especular y ganancias aseguradas por el los bancos centrales", buscará otro titular mediático que caliente al personal y justifique más excesos. Mi duda sobre estas reacciones en los mercados es ¿cuánto tardarán los mercados en evidenciar que esto no es una solución sino sólo otro caro parche a un problema griego enquistado y nunca solucionado?

Yo tengo muy claro lo que separa realmente al gobierno griego y a la Troika de llegar a un acuerdo, y no es cuál debe ser el IVA de la islas griegas, ni siquiera si hay que rebajar en cierta medida las pensiones. Lo sé porque hay algo evidentemente mucho más relevante que todo eso: la cantidad de deuda pública de Grecia.

Cuando tienes un PIB anual que ronda los €180.000 millones y una deuda que supera los €300.000 millones (cerca del 180% del PIB) y además sabes que va a necesitar del orden de €50.000M adicionales, sabes una cosa (hasta el más ignorante y optimista lo sabe): eres insolvente, es decir, NUNCA PODRÁS PAGAR TU DEUDA Y ÉSTA NO HARÁ MÁS QUE CRECER Y CRECER... HASTA QUE HAGAS UNA QUITA. De hecho, Grecia ya era insolvente en 2010, cuando la "salvaron" oficialmente. En realidad, hoy ya la mayoría entiende que endeudaron a Grecia para salvar a la banca griega, para que ésta pudiera devolver su dinero a los bancos y fondos de inversión y pensiones europeos. Es decir, endeudaron a un país para evitarle a diversas instituciones financieras europeas (alemanas y francesas, principalmente) que asumieran las pérdidas que legítimamente habían generado sus inversiones fallidas. Al endeudar a Grecia con una deuda que ya en 2010 muchos calificábamos de "impagable" sabían que probablemente estaban trasladando, a futuro, las perdidas del sector financiero europeo al contribuyente europeo (cuando se evidenciara la insolvencia griega). ¡Así es nuestro sistema político, tienen claras sus prioridades!

Ayer supimos vía Wikileaks que, según el espionaje estadounidense a Merkel, en 2011 ella expresaba a un asesor sus dudas sobre si aceptar una quita de Grecia, mientras Schauble apoyaba esa quita. Si entonces dudaban de la solvencia griega, ¿qué dudas podrían tener hoy con una situación claramente mucho peor? Hasta el Presidente saliente de Letonia, Andris Berzins, remarcó hace algunas horas: "this [Greek] debt is so big that everyone understands that it won’t be repaid"..."loans to Greece have just bought time so that those in power don’t have to take decisions. This is like a game: who can hold out longer by not  showing that this money has been lost? This burden has become bigger and there obviously is no possibility to repay"... "debt writedown of Greek debt will come after bankruptcy of state."

Se supone que la opción de voto "sí" en el referéndum haría caer a este gobierno y llegaría otro del agrado de Bruselas, quien sería generosa y daría más dinero a la pobre Grecia a cambio de reformas y ajustes, y que algún día Grecia saldrá de la crisis por arte de magia y pagará su deuda. Sin embargo, si gana el "sí", yo te prometo que, dentro de no demasiado tiempo, la población griega montará en cólera y desorden social cuando vea que, tras duros y largos recortes, y tras gastarse los varios miles de millones del último préstamo, su endeudamiento sólo hace que subir y subir y subir, debido a que su deuda es tan abultada que ni con recortes de gasto y crecimiento puedes reducirla más rápido de lo que ésta crece. En algún momento, la burocracia europea reconocerá la necesidad de una quita y, quizás, sólo quizás, los ciudadanos europeos critiquen: "¿Por qué la aceptan ahora y no la aceptaron cuando la exigió Syriza?"

Si saliera el "no", Tsipras negociará reformas a cambio de una gran quita, que hará con o sin aprobación de la Troika. Dado que el FMI ya ha reconocido que GRECIA NECESITA UNA GRAN QUITA PARA RECUPERARSE, además de reformas, y que hasta Obama lo ha sugerido, la Unión Europea la negociará y la aceptará (una salida desordenada del euro dañaría a todos). Si no la aprobara la Unión Europea y le cerrara el grifo del BCE (como hizo con Berlusconi hasta obligarle a dimitir o con Irlanda hasta que aceptó salvar a los bancos), entonces Grecia emitiría pagarés, lo que equivale a otra moneda adicional al euro y entraríamos en un escenario no contemplado en la arquitectura fundacional europea. La salida del euro, aunque durísima y no deseada, sería probablemente una consecuencia del cierre del grifo del BCE y un inicio de la recuperación a largo plazo de Grecia. El empobrecimiento "monetario" del ciudadano griego no sería más que el ajuste a la realidad: que no tiene sentido que un griego y un alemán paguen un precio similar por un coche o un billete de avión, dada la diferencia de riqueza entre uno y otro. Asistimos al problema que genera a largo plazo tener una divisa y un tipo de interés común y una cultura/estructura socioeconómica muy diferente. El gráfico histórico del drachma con el euro sugiere cuan sobrevalorado es el tipo de cambio actual para la economía griega. ¿Dónde debería estar hoy el drachma? ¿Tiene un bonito futuro seguir en una moneda carísima según tu perfil socioeconómico?
   
En resumen, considero que votar "sí" supone menos dolor hoy (simplemente porque te preste Europa para ir tirando los próximos meses) pero sin futuro, sin esperanza de recuperación (si partimos de que Europa sigue sin aceptar una quita). Votar "no" probablemente conlleve más dolor en el corto plazo (si Europa cierra el grifo y les empuja fuera del euro) pero con la esperanza de recuperación en el medio plazo (creo que mucho antes de lo que algunos vaticinan).
 
Termino detallándote varias cosas que tengo claras en referencia a los acontecimientos históricos que vamos a vivir en esta década: 
  1. Grecia hará una quita importante, sea con Syriza o un poco más adelante con otro gobierno.
  2. Los dirigentes europeos (Merkel, Draghi, Rajoy, etc) tendrán que dar explicaciones nacionales cuando llegue la quita por haber prestado dinero público a alguien que no les puede pagar. En el caso de Rajoy, directa e indirectamente, unos €45.000M, o aproximadamente el 4% del PIB, Merkel unos €90.000M, Draghi más de €100.000M...
  3. También recibirán críticas, como ha ocurrido con la banca en esta crisis, por la inmoralidad de prestar a alguien sabiendo que nunca te podrá pagar.
  4. Grecia y Puerto Rico son sólo la punta del iceberg del futuro de Occidente. Los miembros más débiles son los primeros que sucumben, pero no los únicos. La formación política Podemos, en España, y Five Stars, en Italia, ya preparan una solicitud al FMI para que se pronuncie sobre la viabilidad de la deuda pública en España e Italia, respectivamente. El efecto "me too" en las quitas soberanas, llegará.
  5. Veremos el impago de deuda soberana en Occidente, resultado de unas finanzas públicas instauradas permanente en el déficit desde hace cuatro décadas y de una política monetaria orientada a fomentar y a financiar esa anarquía presupuestaria y a estimular burbujas especulativas.

martes, 16 de junio de 2015

TODAS LAS OPCIONES GRIEGAS LLEVAN AL MISMO SITIO

Grecia no puede estar más de moda, aunque sea por motivos poco envidiables. Diariamente leo a periodistas y a economistas comentando el problema griego como un niño que, en su ignorancia, habla del abuelito enfermo y lloriquea para que se cure, sin saber ni qué le pasa realmente ni cuál es la solución. Ayer, periodista escribía que lo que era una negociación de reformas se está enquistando y puede acabar en una salida del euro. Está claro que esta persona no tiene ni idea de lo que había y, ahora que la realidad se muestra hasta al más ciego, se sorprende. Otro artículo (de un conocido economista español) rogaba por un acuerdo entre las partes, como ese niño pidiéndole a los Reyes Magos que curen a su abuelo.

Ayer mismo era Draghi quien urgía a la clase política a llegar a un acuerdo en el problema griego. Esa clase política a quien él y los de su colectivo han ayudado a escapar de sus responsabilidades financieras durante años, permitiéndoles y fomentando el gobernar financieramente fuera de cualquier realidad sostenible. Ahora que esa irresponsabilidad ha hecho crecer y crecer el problema, pide a otros que hagan algo. ¡Haberlo hecho tú cuando podías! Preferiste mantener tu silla y hacerles el juego a tus jefes, prestando más de €100.000M a alguien que por aquel entonces ya era claramente insolvente. Menudo juego más dañino al que jugáis con nuestro futuro.

Todavía estoy esperando que algún "experto" me diga cuál es el acuerdo "bueno" para la situación griega. Todos quieren un acuerdo pero casi nadie sabe en qué ha de consistir ese acuerdo para que sirva para algo, más allá de calentar durante unas semanas a las hordas especulativas que campan por los mercados. También veo que a muchos que escriben les encanta hablar del sexo de los ángeles, sin mostrar sus conclusiones y, sobre todo, sin decir "cosas/resultados que no gusta oír", algo imposible a esta alturas, cuando el problema se ha sembrado y alimentado durante años.

Quizás sea porque yo apenas tengo tiempo de escribir (tengo otras muchas cosas que hacer, entre otras, mi trabajo) o porque nunca he creído que divagar deba sustituir al pensar y concluir (irremediablemente, concluir es una práctica obligada para los que debemos tomar decisiones), pero las alternativas de Grecia (y Europa) desembocan, antes o después en el mismo camino: la quita, es decir, la condonación/impago unilateral o multilateralmente de buena parte de la deuda griega.




Grecia tiene tanta deuda que es impagable (ciento y pico de deuda sobre PIB y necesidad de mucho más dinero). El gobierno debe hacer reformas para ser financieramente sostenible, para que el mundo confíe en su solvencia y le preste dinero, pero la reformas son el segundo tema, no el primero. El primero es la cantidad deuda y la inexorable quita que ese país hará, ahora o dentro de no mucho tiempo. Prestarle más dinero, sin quita o simplemente haciendo reformas, ya no basta. Sólo servirá para hacer la pelota más grande... y también la quita final. Ni con el esfuerzo de abuelos, sus hijos y sus nietos podrá Grecia pagar una deuda que es ya una pelota imparable. De hecho, no me creo que las generaciones jóvenes vayan a aceptar esa deuda generacional fruto del exceso y la corrupción de sus mayores.

En los mercados, la manada de hooligans sigue confiando en los bancos centrales para enriquecerles eternamente, mientras desfilan las declaraciones que minimizan cualquier efecto negativo que pueda surgir de la crisis griega: que si ya está incluido en las cotizaciones, que si Grecia pesa muy poco, que si no afectaría al resto de países, que, que, que. De hecho, algunos líderes de esa manada financiera (personas de referencia en las grandes instituciones de Wall Street) ya anuncian el próximo rally bursátil en cuanto haya acuerdo, sin importar el contenido del mismo. ¡Corre, que te quedas fuera! es el mensaje subliminal permanente. No puedo dejar de comentar a algún descerebrado profesional diciendo que la salida de Grecia favorecería al euro. Claro, ¿cómo no se te había ocurrido antes? Muerto el perro, muerta la rabia... y en el camino, nada importa, ¿no?

En mi opinión, si Syriza quiere un futuro para Grecia que no sea la esclavitud financiera hasta que haya revueltas y sangre en las calles debe escoger el duro pero inevitable camino de la quita, con o sin permiso de la Troika. ¿Por qué la Troika no acepta hoy la quita, a pesar de que sabe que la deuda griega no se podrá pagar nunca? Porque, más allá del realismo, prima el hecho de que Merkel, Draghi, Rajoy y cía tendrían que explicar en sus países por qué han prestado miles y miles de millones a alguien insolvente que, en el camino, tampoco ha cumplido lo prometido. Te recuerdo que, a la banca, se la ha criticado por prestar antes de la crisis a gente que improbablamente podría pagar. Eso es lo que hizo la Troika con Grecia ... y hoy nos encontramos ese mismo problema pero magnificado.

En cualquier caso, como ya te dije hace años, el impago (default) de la deuda griega y su quita es el camino donde acaba esta película. El resto de riesgos (tensiones entre países, resurgimiento de los nacionalismos, populismos reclamando un "me too", ruptura o salidas del euro, etc) son posibles consecuencias de una realidad: la insolvencia griega y su maquillaje desde hace años.
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