domingo, 27 de noviembre de 2011

¿POR QUÉ ES MALO QUE EL BCE Y LA FED COMPREN DEUDA SOBERANA?

La gente no entiende por qué unos pocos en este planeta pensamos que los Bancos Centrales (BC) no deben comprar deuda soberana. Es porque pensamos que es pan hoy y hambre, mucha hambre, para mañana. La distorsión premeditada que consigues ahora se vuelve en tu contra más adelante. De hecho, hoy estamos en una situación económica tan crítica, en buena parte, precisamente por haber intentado parchear temporalmente nuestros problemas con medidas extremas y/o no convencionales. 

Previamente es importante que entiendas una cosa: en economía, a menudo, más importante que lo que pasa es cómo pasa. La velocidad a la que se produce un cambio puede afectar más que el propio cambio, pues el ser humano tiene una gran capacidad de adaptación, pero necesita tiempo. Si el cambio es muy rápido, surgen problemas. Por ejemplo, si el freno económico es muy rápido, de repente sobra mucha capacidad y las empresas reducen capacidad muy rápido (y despiden a mucha gente), si es lento, pueden buscar alternativas (aguantar, reducir jornadas, crear otros negocios, jubilar más, etc). Igualmente, si la economía crece muy rápido, hay tensiones de precios y éstos suben rápido, es decir, sube la inflación, el coste de la vida. 

Algunos riesgos/problemas que siembran los BC al comprar deuda son:

  1. Riesgo de crédito (de impago). Normalmente, los gobiernos emiten deuda para financiarse y los mercados se la compran como inversión. Si hoy no quieren su deuda no es porque no haya dinero o deseo inversor sino porque su irresponsable comportamiento en el manejo de sus cuentas (ingresos y gastos) supone un gran riesgo, que no se compensa pagando un interés bajo. El mercado, aunque no sea perfecto y a veces se equivoque, es un indicador más eficiente que cualquier institución, que está sujeta a otros intereses. Un ejemplo claro es Grecia. El mercado se temió su insolvencia y acertó. El BCE quebrantó sus principios al comprar la peligrosa deuda helena, y ahora la quita le supone su quiebra. Para evitar las consecuencias de sus actos, intentan saltarse todas las normas mercantiles para que la quita se la apliquen sólo a otros. 
  2. República Bananera. La teórica independencia de los BC es algo instaurado institucionalmente para evitar que el comportamiento irresponsable de los gobiernos nos lleve al desastre. Hoy quieren que el BCE compre deuda para permitirles a los gobiernos seguir con su insostenible comportamiento, eso sí, como siempre, con promesas de rectificación futuras, siempre futuras. Los gobiernos deben convencer a los mercados, pero éstos ya no les creen y exigen hechos, no más promesas. Presionar a tu BC para que compre tu deuda es propio de las repúblicas bananeras, de sistemas no democráticos, pues supone arriesgar el futuro económico de los ciudadanos para ocultar su irresponsable gestión. Además, incentiva a seguir gobernando irresponsablemente. 
  3. Inflación. Los BC crean el dinero necesario para el correcto flujo de actividad en la economía. Crear poco dinero generaría tensiones y frenaría la inercia del crecimiento existente. Crear demasiado dinero (y hoy ya sobra más de $1T) siembra inflación, cosecha que no se recoge al momento sino que se muestra más tarde. La inflación equivale a un impuesto, pues reduce tu poder adquisitivo. No me cansaré de repetirlo: en el sistema sobra dinero, no falta. Otra cuestión es por qué ese dinero no quieren prestárselo a los gobernantes. Pero esa cuestión a nadie le importa, sólo quieren seguir inundando el sistema de más liquidez. Un dato: la Fed tiene un balance de aproximadamente $2.6T, de los cuales $1T es dinero en circulación y, en la crisis ha creado otro $1.6T para sus compras de activos ($800B en paquetes de hipotecas de la banca, $600B en bonos del Estado, y $200B en otros). 
  4. Fijación de precios. El presidenciable americano Ron Paul describió muy bien en su artículo del Wall Street Journal del 20 de octubre la responsabilidad de la Fed en la creación de burbujas, que destruyen mucha riqueza cuando finalmente revientan. Las políticas extremas de tipos de interés crean burbujas. Por ejemplo, tipos muy bajos hacen parecer temporalmente rentables casi cualquier proyecto que no lo es cuando aquellos suben, y entonces llegan las pérdidas, los despidos, la desconfianza, la crisis, y vuelve la necesidad de más medidas extremas para paliar los nocivos frutos de lo sembrado. Otro ejemplo: tipos extremadamente bajos obligan a los fondos de pensiones a asumir más riesgo de lo recomendable ante la imposibilidad de obtener suficiente rentabilidad para cumplir sus compromisos de pensiones. 
  5. Primero, distorsiona los precios de los activos (bonos soberanos, bolsa, materias primas, etc) por la entrada artificial de dinero. Posteriormente, genera turbulencias por la salida de dinero cuando el mercado se normaliza. El éxito inicial por conseguir manipular el precio del activo deseado se ve superado por las turbulencias que se generan después. Como dije al principio, estos movimientos violentos de capitales crean crisis, hunden empresas, gobiernos, y economías, pero eso se obvia porque sólo se valora el corto plazo. Hoy vemos salidas desordenadas de dinero de los bonos soberanos europeos. Algunos venden por motivos económicos, pero muchos otros están deshaciendo las posiciones especulativas creadas al amparo de la financiación y el apoyo de la Fed y su programa de Quantitative Easing. La estampida especulativa de entadas de dinero generadas por las políticas "salvadoras" de Bernanke ahora corre en la dirección opuesta, y todavía no aprendemos la lección y volvemos a reclamar más intervencionismo con dinero fácil. Quizás nunca aprendamos.

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